El nuevo sanitario habla, pero no es humano

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Por Víctor Garayar, director de Implementación de Soluciones Cognitivas para el Sur de Europa y Latinoamérica de IPsoft

Hoy en día, España, con el segundo mayor índice de longevidad del mundo ha multiplicado por veinte el número de centenarios sólo durante los años de democracia. La medicina moderna lo ha hecho posible, pero esto también significa que el sistema de salud se enfrenta y se seguirá enfrentando a mayores desafíos, ya que muchos de los problemas de salud se vuelven más frecuentes con la edad.

Por otro lado, cuando los pacientes no siguen las instrucciones de tratamiento dadas por sus médicos, se pueden desencadenar una serie de consecuencias nefastas como el empeoramiento de las enfermedades o el potencial aumento de los costes de la atención médica.

Para que cada vez más personas mejoren su esperanza de vida y disfruten de ella en las mejores condiciones posibles, es imperativo que la población comprenda la importancia de seguir la planificación de sus planes de atención médica. Desafortunadamente, a nuestro sistema público de salud le costará atender de forma óptima y con el suficiente personal esta creciente demanda, ya que no cuenta ni con suficientes recursos materiales ni con tantos profesionales sanitarios. Si vamos a satisfacer la creciente necesidad de atención médica dirigida y de alta calidad, tendremos que confiar en algo completamente diferente: la inteligencia artificial conversacional (IA). Y en esto, el componente “conversacional” es clave.

Tu hogar, tu salud

Si bien no se pueden evitar todas las visitas al hospital, es mucho más efectivo ‘empujar’ a las personas para que se cuiden mejor en casa, ofreciéndoles recordatorios de sus cuidados. Por ejemplo, estos asistentes digitales pueden ayudar a un paciente a solicitar recetas, recordarle cómo usar dispositivos de atención médica rutinarios (por ejemplo, un inhalador) o recordarles la toma de sus medicamentos.

Esto, de ninguna manera, significa que la Inteligencia Artificial conversacional debería reemplazar a los médicos y enfermeros. Más bien, es un apoyo al servicio que ofrecen, lo que les permite concentrarse en problemas más importantes para los pacientes, escucharles atentamente o proporcionarles una comunicación interpersonal de gran valor añadido.

La IA conversacional es posiblemente la tecnología que más necesita ahora nuestro servicio de salud. Con el aumento de los costes de atención médica y la inminente escasez de profesionales, necesitamos toda la ayuda que se pueda obtener. Al aprovechar los avances tecnológicos, en particular los asistentes de conversación, será posible aliviar parte de la presión que afecta a los hospitales y otras instalaciones de atención médica. Este es, en efecto, el cambio que todos hemos estado esperando: ahora es el momento de que el gobierno tome nota.