European union and cancer
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Los trabajos impulsados para aprobar, antes de final de año, un nuevo Plan Europeo contra el Cáncer comenzaron con dos consultas públicas: una sobre la hoja de ruta del Plan, que se cerró el 3 de marzo, y otra sobre el propio plan, que finalizó el 21 de mayo. La Comisión ha publicado las aportaciones de la primera.

Han sido 384 las opiniones recibidas de ciudadanos, profesionales y organizaciones involucradas en la prevención, diagnóstico, tratamiento, atención e investigación del cáncer. En conjunto, tienen cuatro grandes protagonistas: financiación, cooperación, coordinación y medicina de precisión.

Las prioridades de los oncólogos

En representación de más de 25.000 miembros de más de 160 países, la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés) ha marcado tres grandes prioridades para el Europe´s Beating Cancer Plan: prevención, diagnóstico temprano y tratamiento.

En relación a la primera, ESMO apuesta por avanzar en prevención a través de dos líneas: desde la concienciación, por un lado, y desde el uso efectivo de registros de cáncer interoperables “adecuadamente financiados”, por otro. Sobre el diagnóstico temprano, la sociedad recuerda su apoyo al desarrollo basado en evidencia de programas de detección.

Con respecto al tratamiento, las consideraciones de los oncólogos son dos: por una parte, armonización del estándar de atención como vía para reducir la mortalidad, mejorar las tasas de supervivencia y abordar discrepancias en la disponibilidad de medicamentos.

A este respecto, ESMO cuenta con más de 80 guías de práctica clínica actualizadas en tiempo real y utilizadas, apunta, “por la mayoría de los oncólogos a nivel mundial”. Dado que en la mayoría de los países de la UE no existe una medida de la implementación del estándar de atención, sería importante, a su juicio, “invertir en la implementación de las pautas para garantizar que las vías de atención nacionales y locales estén alineadas con ellas”.

En línea con esta acción se sitúa la apuesta por priorizar los medicamentos contra el cáncer. Al igual que ocurre con las guías, varios países del mundo utilizan la escala de beneficio clínico de la ESMO (el ESMO-MCBS). Teniendo en cuenta la llegada de medicamentos de alto coste, “es necesario permitir que los Estados miembros de la UE elijan los medicamentos de manera adecuada, incluido el uso de biosimilares”, señala en su contribución a la consulta.

“Áreas descuidadas” en oncología

Al margen de estas tres prioridades, ESMO ha apuntado algunas “áreas descuidadas” que deberían quedar bien reflejadas en el Plan:

  • Protección de datos. La implementación armonizada del Reglamento General de Protección de Datos es “crucial”, destacan los oncólogos, para la investigación en salud.
  • Fuerza laboral. garantizar que todos los pacientes tengan las mismas posibilidades en el acceso a tratamientos también depende, dicen los oncólogos, de disponer de médicos bien capacitados. ESMO proporciona recomendaciones para un plan de estudios global en oncología médica y colabora con la OMS al respecto.
  • Cánceres raros. El 20 por ciento de todos los cánceres son raros. Para mejorar el diagnóstico y la atención, los especialistas llaman a inspirarse en la experiencia de las Redes de Referencia Europeas y en las exitosas iniciativas europeas en el campo de las enfermedades raras.

La aportación inicial de los oncólogos se complementa con una enumeración de algunas de las “mejores prácticas, enfoques o metodologías” que, a su juicio, podrían inspirar el Plan: entre ellas, las guías de práctica clínica de la ESMO; sus guías para pacientes, su portal de biosimilares o su programa de acreditación de Centros designados de oncología y cuidados paliativos, pero también la ‘Joint Action on Rare Cancer’, las redes de referencia europeas, la iniciativa Rare Cancers Europe. 

El caso concreto de la oncología pediátrica

Otro gran ejemplo de colaboración en el área oncológica europea se enmarca en el campo de los tumores en jóvenes. Precisamente la Sociedad Europea de Oncología Pediátrica (SIOP Europe, o SIOPE) ha añadido la de los cánceres pediátricos como otra área descuidada que no debe pasarse por alto.

Hoy se sabe que el 10 por ciento de los cánceres pediátricos están vinculados a síndromes de predisposición basados ​​en mutaciones genéticas somáticas, lo que apuntala la necesidad de vigilancia y asesoramiento genético. Por el contrario, el 40 por ciento de los cánceres en adultos se pueden prevenir mediante la modificación de la exposición externa.

Esto lleva a la principal conclusión de los especialistas en este campo: el Plan Europeo contra el Cáncer debe reconocer que los niños y adolescentes “no son adultos pequeños y merecen recomendaciones específicas como grupo vulnerable con altas necesidades desatendidas”. Una misión sinérgica de Horizon Europe centrada en las necesidades de estos pacientes podría ser, en opinión de los oncólogos, “transformadora”.

Esta acción, dice SIOPE, podría generar evidencia para acabar con las “grandes desigualdades” que esta sociedad denuncia en las áreas de diagnóstico, tratamiento y atención… Desigualdades que tienen una repercusión directa en la supervivencia. De nuevo, los números arrojan diferencias importantes. Mientras que el área del cáncer para adultos se ha visto impulsada con la aparición de más de 150 medicamentos nuevos en la última década, solo 9 de ellos recibieron una indicación para cáncer pediátrico.

“Se necesita con urgencia acceso a medicamentos esenciales e innovación en todo el espectro de cánceres pediátricos”, concluyen los oncólogos. Y abordarlo, añaden, requiere a su vez de una gobernanza transfronteriza y de una financiación “sostenible”. Teniendo en cuenta que los cánceres infantiles son también básicamente raros, la experiencia de cooperación transfronteriza en enfermedades raras vuelve a ser, para los expertos, una experiencia a considerar en el Plan Europeo contra el Cáncer.

Las claves de la Medicina Personalizada

Uno de los puntos de inflexión en el abordaje de la epidemia del VIH fue el tratamiento temprano. Onusida lo describió como un cambio en las reglas del juego. El VIH no es cáncer, pero sirve como un ejemplo de los beneficios asociados al lema ‘La prevención como tratamiento, y el tratamiento como prevención’. La Alianza Europea para la Medicina Personalizada cree firmemente que ha llegado el momento de que Europa comprenda el valor de los diagnósticos y tratamientos tempranos en cáncer.

Esta asociación de pacientes, profesionales, científicos e industria cree que nunca ha habido un mejor momento para aprovechar las oportunidades que las ciencias “ómicas”, especialmente la genómica, ofrece en la prevención del  cáncer. Gracias a estos avances, por ejemplo, sabemos que las variantes comunes relacionadas con los riesgos de cáncer han aumentado de 5 a más de 450. Genéticamente, también sabemos mucho más sobre lo que hace susceptibles a las personas.

El conocimiento debe ahora ponerse a disposición de otros datos. Europa contiene el 9 por ciento de la población mundial, pero tiene una participación del 25 por ciento de la carga mundial del cáncer. Es por ello que la Alianza Europea para la Medicina Personalizada insiste en hacer girar el Plan Europeo contra el Cáncer en torno a la medicina personalizada. Utiliza la investigación, los datos y tecnología punta para proporcionar el mejor diagnóstico y seguimiento; y también información genética para discernir si un medicamento en particular funcionará para un paciente concreto.

En concreto, la contribución de este foro a la consulta de la hoja de ruta del European´s Beating Cancer Plan se centra en estos aspectos:

  • Las recomendaciones europeas en materia de cribados, que datan de 2003, deben actualizarse de cara al año 2022 para reflejar los nuevos conocimientos sobre el diagnóstico precoz en áreas de diagnóstico molecular y biomarcadores.
  • La UE debería establecer un marco de políticas que apoye la cooperación público-privada para que las pruebas óptimas estén disponibles en toda la UE para 2023.
  • Para 2022 debería establecerse un marco político claro para apoyar el reembolso de los diagnósticos en la UE.
  • Establecer en la nube una estructura de bases de datos nacionales federadas, como la European Science Cloud.