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MARIO RUIZ Madrid | viernes, 10 de enero de 2020 h |

Una mayoría simple ha sido responsable última de colocar a Pedro Sánchez como nuevo presidente de Gobierno. Después de no recibir el apoyo de la Cámara en primera instancia, la segunda votación ha dado la reválida al líder socialista, que obtuvo 167 ‘síes’ por 165 ‘noes’. De esta manera, y tras jurar su cargo ante el Rey, estará al frente de un mandato colaborativo.

La coalición junto a Unidas Podemos ha echado andar de la manera esperada: ratificando los cuatros ministerios que ocuparán cargos de la formación morada, además de la vicepresidencia de Derechos Sociales y la Agenda 2030, que será ocupada por Pablo Iglesias.

Así las cosas, se ha confirmado la presencia en el equipo de Irene Montero, al frente de la cartera de Igualdad; Yolanda Díaz, en la de Trabajo; Manuel Castells, como ministro de Universidades; y Alberto Garzón, de Consumo.

La entrada en el Ejecutivo del coordinador federal de Izquierda Unida ejemplifica la escisión de su competencia del Ministerio de Sanidad. Junto a Bienestar Social, Carcedo era la encargada de manejar todas ellas en el anterior mandato. Por su parte, el nombramiento de Castells al frente de Universidades supone también la separación del de Ciencia.

Además, la XIV legislatura ha extendido a cuatro las vicepresidencias dentro del Consejo de Ministros, anunciando que las que faltan por conocer tendrán liderazgo femenino. Así, las socialistas Carmen Calvo (Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria), Nadia Calviño (Economía y Transformación Digital) y Teresa Ribera (Transición Ecológica y Reto Demográfico).

Una apuesta por la paridad que se refrenda con la presencia confirmada en el gabinete de María Jesús Montero, quien retendrá la cartera de Hacienda y asumirá la portavocía del Gobierno.

Prioridades sanitarias

Durante el primer debate de investidura, Sánchez volvió a hacer mención a sus pretensiones en materia de sanidad en la citada sesión.

Esgrimió así como punta de lanza el blindaje de la gestión pública directa. Bajo esta premisa, aseguró que España debe alcanzar una inversión sanitaria equiparable a la media de los Estados de la zona euro, alcanzando el horizonte del 7 por ciento del PIB en el año 2023.

Mencionó así medidas como la atención a la salud bucodental de la población en la cartera de servicios del SNS o la extensión el acceso universal al mismo “otorgando derechos “a las personas ascendientes que llegan desde países extracomunitarios reagrupadas por sus hijas e hijos con nacionalidad española”. También dedicó un espacio a la implementación del marco estratégico de actualización de la atención primaria, el desarrollo de un sistema de atención temprana, la integración de las necesidades de las enfermedades raras en una planificación global de la cobertura sanitaria o la revisión de la estrategia de salud mental.

Profesionales “capitales”

Por último, se comprometió a la mejora de las condiciones de los profesionales, a los que se refirió como el “mejor capital” del SNS. Todo mediante el cumplimiento de los acuerdo vigentes, así como con el retorno de aquellos que trabajan fuera de España.


El Ministerio de Universidades estará a cargo de Castells, materializándose su escisión de Ciencia e Innovación



Durante el primer debate de investidura, Sánchez dio cabida a las prioridades sanitarias de su gobierno