La secuenciación masiva de genes en Oncología: ¿cuándo es útil para la personalización del tratamiento contra el cáncer?

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Por Ramon Colomer, director de la Cátedra de Medicina Personalizada de Precisión UAM-Fundación Instituto Roche de la Universidad Autónoma de Madrid y jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid

La revista científica EClinicalMedicine-The Lancet ha publicado la revisión When should we order a next generation sequencing test in a patient with cancer? Este artículo analiza cuál es el papel de la tecnología de secuenciación masiva de genes (NGS) en el contexto del tratamiento del cáncer, y revisa de qué manera pueden las plataformas de genes -capaces de analizar muchos genes simultáneamente- contribuir a la individualización terapéutica de los pacientes con cáncer. 

La Medicina Personalizada de Precisión permite identificar poblaciones que son distintas en su respuesta a los tratamientos, y supone un cambio revolucionario en la atención médica.  Así, los avances técnicos en la secuenciación del genoma y la implementación de la tecnología de secuenciación masiva (NGS, por sus siglas en inglés –Next Generation Sequencing–) en el ámbito de la Oncología han allanado el camino para la individualización del tratamiento de los pacientes con cáncer (centrado en perfiles moleculares). 

Para los profesionales de la salud implicados en el tratamiento del cáncer con fármacos, conocer cuál es la evidencia clínica actualizada sobre los nuevos biomarcadores y las pruebas de NGS disponibles es, sin duda, esencial para poder utilizarlos en el momento adecuado de una manera informada y crítica, y de este modo obtener mejores y más eficientes resultados para los pacientes.  

En el artículo de revisión que hemos publicado recientemente concluimos que, en la actualidad, el uso clínico de NGS está indicado en los cánceres avanzados -en particular aquellos que ya precisan de tests múltiples, como el cáncer de pulmón avanzado-, y algunos cánceres avanzados poco frecuentes como sarcomas, o cáncer de vía biliar-, para identificar de manera simultánea distintas alteraciones genéticas en general poco frecuentes pero que pueden ser la diana de los nuevos “tratamientos dirigidos” contra el cáncer. 

Puede ser útil también para identificar alteraciones genéticas que no se conozcan en casos de pacientes que hayan sido respondedores excepcionales a terapias dirigidas, o bien para ayudar a identificar pacientes que puedan beneficiarse de los nuevos ensayos clínicos, a menudo focalizados en dianas muy específicas y poco frecuentes.  Además, su uso se ha aprobado recientemente como test diagnóstico para el estudio de las fusiones del gen NTRK, que ocurren con baja frecuencia en distintos tipos de cancer de manera transversal.  

Por el contrario, en la actualidad no se recomienda el uso de NGS en pacientes con cáncer localizado que recibe tratamiento radical, o en aquellos casos en los que el cáncer se encuentra en fase terminal con escasa esperanza de vida.

En relación con el futuro, es importante resaltar que hay numerosas cuestiones sin resolver, y que será interesante abordar aspectos como cuáles son los tejidos más aptos para realizar NGS, cuándo es el momento más adecuado para realizar la prueba en el curso de la enfermedad avanzada, y si pueden obtenerse diseños de ensayos clínicos con NGS que permitan disponer de grupos control.

Son muchas las funcionalidades de la Next Generation Sequencing, pero, sobre todo, hay que destacar que estas pruebas diagnósticas avanzadas pueden tener un impacto muy importante en el beneficio terapéutico de los pacientes y, por lo tanto, pueden ser una estrategia muy útil que conduzca a nuevas indicaciones de tratamiento dirigidas molecularmente.