El Alzheimer es un tipo de demencia que, junto a otras enfermedades neurodegenerativas de este tipo, afecta a alrededor de 900.000 personas en España. Estas patologías relacionadas con la edad son una de las causas principales de mortalidad, discapacidad y dependencia. En la enfermedad de Alzheimer hay dos proteínas fundamentales: la betamiloide y la proteína Tau fosforilada. Hoy en día, se sabe que un exceso de la proteína amiloide es el que provoca la aparición de la enfermedad y que, después de esta proteína, aparecen alteraciones en la Tau.

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos y del Centro de Tecnología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado un innovador sistema de detección precoz de la enfermedad de Alzheimer basado en la utilización de nanopartículas específicas que actúan como amplificadores interferométricos en biosensores fotónicos. Miguel Holgado, investigador del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos y catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, explica a Gaceta Médica en qué consiste y qué novedades aporta el sistema que han ideado.

“Se trata de una tecnología basada en unos kits de diagnóstico desechables que se pueden particularizar para Alzheimer y otras enfermedades”, afirma Holgado. Uno de los biomarcadores utilizados para diagnosticar esta enfermedad consiste en estudiar el aumento de la proteína Tau total en el líquido cefalorraquídeo. Sin embargo, el líquido cefalorraquídeo es una muestra biológica invasiva, compleja, costosa y dolorosa de obtener, por lo que no permite una detección ni un seguimiento fácil de la enfermedad.

“La diferencia con respecto a lo que ya existía es que los hemos probado en muestra no invasiva, en suero de sangre, en vez de en líquido cefalorraquídeo. Esto abre la puerta a que se puedan medir no solo este, sino otros muchos biomarcadores, y poder tener un diagnóstico mucho más avanzado“, dice Holgado.

Dos décadas de trabajo

El grupo de investigación del Clínico San Carlos lleva trabajando en sistemas de diagnóstico desde hace casi 20 años. Empezamos en 2007, pero a medida que hemos ido avanzando, hemos desarrollado nuevas tecnologías. El uso de nanopartículas consiste en una nueva patente que amplifica la señal para tener más sensibilidad, uno de los limitantes cuando se pasa de líquido cefalorraquídeo a suero. “Las nanopartículas abren la puerta a un nuevo procedimiento de detección precoz. La detección precoz está basada en muchos parámetros, siendo relevantes el límite de detección necesario para alcanzar a medir ciertos biomarcadores en una muestra biológica en un fluido humano y cuántos biomarcadores se necesitan”, sostiene Holgado.

La posibilidad de medir muchos biomarcadores supone un avance significativo al poder predecir con mayor exactitud y de manera temprana la enfermedad. “En la actualidad no existe ningún sistema que mida de manera simultánea todos los biomarcadores, ya que se sigue rigiendo por los tres establecidos (Kits ELISA). Nuestra tecnología va a permite también medir a muchos pacientes de manera simultánea, a la vez que se va a poder adaptar a todas sus necesidades”, reitera Holgado.

En lo que se refiere a la eficacia, Holgado confirma que han tenido “pacientes de muestras reales”, a la vez que lo han comparado con la técnica que utiliza ELISA. Respecto a disponibilidad, afirma que “el sistema necesita un dispositivo de lectura”. “Estamos con los trámites de obtener una marca CE y viendo las posibilidades de comercializarlo”, concluye.

La enfermedad de Alzheimer produce disfunción neuronal y cognitiva y afecta a un alto porcentaje de personas en todo el mundo. Es la forma más común de demencia y posiblemente representa el 60-70 por ciento de los casos de demencia neurodegenerativa. Por esta razón, resulta fundamental diagnosticarla en la etapa más temprana posible, lo que implica mejorar los sistemas de diagnóstico.


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