Neurofilamentos, sistema inmunitario y esclerosis múltiple

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Los neurólogos conocen bien que hay muchos tópicos en esclerosis múltiple (EM) que el avance de la ciencia y la innovación ha desterrado. Esta enfermedad crónica y degenerativa sirve de marco para poner en valor tanto el avance de la ciencia como de la atención en la que los profesionales de enfermería representan un apoyo crucial.

La VII Reunión Nacional de Enfermería ha concluido que los avances de las últimas dos décadas están cambiando la vida de los pacientes. La frase “antes veíamos sillas de ruedas en las consultas y ahora pacientes con prisas para volver al trabajo” es abrumadora. No le falta razón a Ana Lozano, enfermera del Hospital Universitario de Cruces en Baracaldo (Vizcaya) y coordinadora de las Jornadas.

Investigación en EM

Los pacientes viven una vida razonablemente normal. Se trata de evitar recaídas en su enfermedad y eso se consigue con los tratamientos. Pero también de vigilar el estado inmunitario de los pacientes. Para eso se monitorizan los neurofilamentos (las “vigas” de las neuronas) y su nivel en sangre. Este biomarcador aparece también con los traumatismos que afectan a nuestros sistema nervioso central, como en el caso de un accidente de tráfico.

“Las profesionales de enfermería tienen una labor extraordinaria facilitando la información correcta y evitando las falsas creencias que afectan a los pacientes, como en este caso”

La EM causa una cierta discapacidad, sin duda. Pero un brote no incrementa la discapacidad, lo que es otro tópico a combatir.

Las mujeres con EM, que suelen ser jóvenes en su diagnóstico, pueden ser madres. Las profesionales de enfermería tienen una labor extraordinaria facilitando la información correcta y evitando las falsas creencias que afectan a los pacientes, como en este caso.

Como todo en la labor de los profesionales sanitarios, resulta un contraste permanente. Se sufre con el dolor ajeno pero la felicidad también se comparte cuando la enfermedad se controla.

Y para el buen control, enseñar a comprender la enfermedad, sus síntomas, cómo reacciona el cuerpo ante los tratamientos y la adherencia a éstos. Los médicos y médicas cuentan con ese canal que es la enfermería para, entre otras cuestiones, mentalizar sobre una vida sana.

Mantener el sistema inmunitario sano, lo sabemos ahora muy bien, resulta crucial para acometer los retos diarios, y si padecemos una enfermedad crónica es indispensable.

Esto se consigue con una vida equilibrada en actividad, alimentación, sueño nocturno y control del estrés. Y este mensaje se debe difundir en las consultas médicas de manera permanente.