Monitorización remota

El Gobierno ve en los hospitales la pieza esencial en la lucha contra el coronavirus, pero en su cuarta comparecencia ante la Comisión de Sanidad —la tercera para informar monográficamente sobre la evolución del Covid-19—, el  ministro de Sanidad se ha detenido especialmente en la Atención Primaria de salud. Cuatro días después de que se celebrara el Día Mundial de la AP, Salvador Illa ha resaltado su papel y su discurso da alas a un refuerzo de este nivel asistencial, antes incluso de que pase la crisis.

Sanidad insiste en que las medidas adoptadas están permitiendo alcanzar los objetivos marcados: bajar el número de casos notificados diariamente y dar respuesta asistencial a los pacientes más graves. Pero, aunque Illa ha reconocido que “seguimos en fase de confinamiento y no hemos entrado en ninguna fase de desescalada”, también cree que es hora de pensar en el siguiente paso.

“Para la siguiente fase, de transición a una nueva normalidad, debemos tomar nota de las lecciones a aprender”, ha dicho Illa. Ello no sólo implica abordar los retos pendientes del sistema, sino también reforzar las fortalezas que se han visto en la crisis.

El papel de la Atención Primaria

En el caso de la Atención Primaria, el ministro ha resaltado cómo “se ha reorganizado” para atender casos leves en domicilio y seguir telefónicamente a las personas más vulnerables. Es más, ha reiterado Illa en dos ocasiones, “son muchos los consejeros” que están transmitiendo al Ministerio la importancia de la AP en la gestión de la crisis y de cara a la salida de la pandemia. 

Sanidad coincide. “Es el nivel más capacitado para ordenar eficientemente la coordinación”, según el ministro. Por eso, de cara a la siguiente fase, además de atender las necesidades de salud no urgentes que la reorganización ha obligado a posponer, otras de las cuestiones que el Ministerio se propone reforzar son la “integración del domicilio en la red sanitaria”, el uso de tecnologías para la atención no presencial, la educación para la salud de la ciudadanía y la colaboración socio-sanitaria en personas más vulnerables…

Salvador Illa en una imagen de archivo en la Comisión de Sanidad.

 Una reincorporación correcta

La cuarta comparecencia del ministro ha evidenciado el progresivo distanciamiento con los grupos, que siguen reclamando al Ministerio material, información y anticipación. Los desencuentros se evidencian en varias áreas clave, como el estudio de seroprevalencia, que sigue en la fase de trabajos técnicos.

Una de las mayores desavenencias en esta cuarta comparecencia giró en torno a la decisión aplicada estos días 12 y 13 de abril de devolver a la actividad a los sectores no esenciales. Según Illa, se ha llevado a cabo “con corrección”.

Además, el ministro recalcó el por qué de insistir en recomendar el uso de mascarillas higiénicas en caso de que no sea posible llevar a cabo las prácticas de distanciamiento e higiene recomendadas. Ante las críticas generales que acusan a Sanidad de cambiar de criterio, Illa respondió: “Hay muchas cosas que no sabemos de este virus. Y los científicos de todo el mundo están trabajando contrarreloj mundo para conocerlas (…) Hay cambios de criterio, pero no de España, sino del ECDC; no de España, sino de la OMS”, dijo.

La letalidad en España

La petición de la oposición de datos más rigurosos parte del número de profesionales infectados y del número de muertes… El mayor número por millón de habitantes. Frente a estas críticas, Illa aseguró que España cumple con una definición de caso estricta en línea con las organizaciones internacionales y puso en relación las cifras de España con las de otros países.

En estos momentos, la letalidad del virus en nuestro país es del 10,35 por ciento. Una letalidad “alta”, reconoció el ministro. Es cierto que en Alemania es del 2,55 por ciento, pero en Italia es del 13 por ciento; de más del 16 por ciento en Francia; del 13,07 por ciento en Reino Unido; del 13,22 por ciento en Bélgica o del  11 por ciento en Países Bajos.

En todo caso, la letalidad en España bajará, previsiblemente, si se llevan a cabo más test, como ha empezado a ocurrir. Sanidad confirma que desde el inicio de la crisis y hasta el 13 de abril, la cifra de PCR realizados en España es de 930.230. En tres semanas se ha pasado de realizar 20.000 PCR diarios a una cifra estimada entre los 40.000 y los 47.000 diarios.

La cifra sigue siendo insuficiente, según la oposición, que pide que se informe con mayor precisión y que se agilicen las compras y los procesos de validación de centros por parte del Instituto Carlos III. Sanidad aseguró que ya ha pedido a las comunidades autónomas que faciliten en lo posible información diaria de los PCR practicados y dijo que el Gobierno trabajar en varias  direcciones para aumentar todavía más la cantidad.  El objetivo del Ministerio es llegar a una cantidad diaria de 50.000 PCR. “Esto lleva tiempo. Honestamente, creo que estamos avanzando”, comentó.

Los recursos humanos

En relación a las medidas adoptadas en los últimos días en el campo de los recursos humanos para hacer frente a la crisis, Illa resaltó el acuerdo del Interterritorial de acordar que la evaluación de médicos residentes mantuviera el calendario habitual, y en una fecha similar en todos los territorios para que en mayo se haya completado el proceso de evaluación.

Illa seguró que, gracias a ello, en torno a 7.600 médicos residentes podrían ser contratados como personal estatutario. Asimismo, resumió las iniciativas adoptadas y destacó que en relación a la necesidad de disponer de más profesionales, el Gobierno ha puesto a disposición un total 81.984 profesionales que pueden ser contratados por las consejerías si éstas lo consideren oportuno.