Los análisis de datos en el ámbito sanitario

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Mauro Bonfanti, Vicepresidente regional para EMEA de Pure Storage.

En los últimos años, el sector sanitario ha dado un salto importante en la transformación digital y ha aprovechado las nuevas tecnologías, sobre todo los análisis de datos, para lograr avances significativos en el campo de la investigación y los diagnósticos, logrando unos procesos más eficientes. Se calcula que el 60% de los profesionales sanitarios utilizan análisis predictivos en sus organizaciones, según un estudio reciente de la Sociedad Estadounidense de Actuarios. Dada la actual pandemia de Covid-19, podemos esperar que esta cifra se incremente aún más. En el primer trimestre de 2020, la salud digital ha alcanzado su nivel de financiación récord de 3.100 millones de dólares.

Los niveles de adopción de esta tecnología están aumentando y los análisis de datos se han convertido en una potente herramienta que se utiliza para todo, desde la aceleración del desarrollo de fármacos hasta la optimización de los diagnósticos y los análisis de laboratorio.

Está claro que los análisis de datos tienen un gran potencial transformador, ya que ofrecen un abanico aparentemente ilimitado de posibilidades que podrían revolucionar el sector sanitario a unos niveles sin precedentes. IDC había previsto que los volúmenes de datos alcanzarían los 175 zettabytes en 2025, pero ahora se espera que esta cifra se incremente aún más. La Covid-19 ha provocado un aumento del teletrabajo y ha intensificado la dependencia de la tecnología, lo que hace que los volúmenes de datos globales sigan creciendo de manera exponencial.

Si bien estos datos tienen un potencial enorme, hay que tener en cuenta que los datos no estructurados suponen el 80-90% del espacio total ocupado por los datos digitales. Estos datos no estructurados, que tienen forma de imágenes, datos de búsquedas, vídeos y datos de sensores, son en gran medida no consultables y difíciles de analizar, lo que plantea un gran reto a las empresas. Por ello, deben estar preparadas para modernizar la infraestructura, lo que exige disponer de soluciones de almacenamiento capaces de acceder y compartir datos muy rápidamente.

Hasta hace poco, las limitaciones de los sistemas de almacenamiento tradicionales restringían las posibilidades de maximización de los datos no estructurados. Por suerte, con una experiencia de datos moderna basada en una infraestructura de almacenamiento de última generación, como FlashBlade, se pueden procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real y hacer que los conjuntos de datos estén disponibles para múltiples cargas de trabajo simultáneamente en múltiples aplicaciones. Esto, combinado con el potencial que tienen los análisis de datos para proporcionar información, hace que de pronto la tecnología pueda llegar a salvar vidas.