El cáncer de mama es el tipo de tumor más frecuentemente diagnosticado entre las mujeres y, a pesar de todos los avances en tratamientos y diagnósticos, sigue siendo la primera causa de muerte por cáncer entre ellas. Por este motivo, se siguen dedicando grandes esfuerzos para desarrollar nuevos tratamientos que ayuden a aumentar el arsenal disponible. Una de las líneas que está logrando mejores resultados es la que combina un anticuerpo con un fármaco de quimioterapia, lo que se conoce como conjugado anticuerpo-fármaco o ADC. Trastuzumab deruxtecan pertenece a esta clase de tratamiento que funciona como una especie de caballo de Troya: el anticuerpo se une con las células tumorales y luego introduce en ellas la quimioterapia, de manera que los tejidos sanos se ven afectados mínimamente.

El ensayo de fase III DESTINY-Breast 03 evaluó la eficacia de este nuevo medicamento en pacientes con cáncer de mama HER2 + con metástasis y que ya habían recibido tratamientos con anterioridad. Su resultados han sido presentándose en el congreso de la European Society for Medical Oncology – ESMO por Javier Cortés, investigador traslacional asociado de VHIO. “Este es el medicamento que ha logrado en un ensayo clínico de cáncer de mama los mejores resultados nunca vistos y estamos seguros de que supondrá un cambio en el paradigma del tratamiento de estas pacientes”.
El ensayo DESTINY-Breast 03 comparó los resultados de administrar trastuzumab deruxtecan en pacientes de cáncer de mama HER2+ metastásicas y que ya habían recibido otras líneas de tratamiento frente al tratamiento estándar hasta ahora, consistente en otro conjugado, trastuzumab emtansine, propuesto a partir del estudio EMILIA. En total participaron en el ensayo 524 pacientes, que se distribuyeron de forma aleatoria en dos grupos para recibir cada uno de los tratamientos.
Los datos obtenidos demuestran que la administración de trastuzumab deruxtecan mejora de forma muy significativa los resultados del tratamiento estándar actual. Así, por ejemplo, si se observa la supervivencia libre de progresión, en el grupo que recibió el tratamiento estándar esta fue de 6,8 meses, mientras que en las pacientes a las que se les administró trastuzumab deruxtecan esta todavía no se ha alcanzado y más de la mitad de ellas llevan dos años sin que se produzcan progresión. “Un dato muy significativo también es que en el 16% de las pacientes se ha visto que desaparecía toda evidencia de cáncer. Esto quiere decir sería potencialmente posible que un grupo de estas pacientes puedan curarse” recalca de Javier Cortés.
Aunque los resultados de este ensayo se circunscribían a pacientes de cáncer de mama HER2 positivo, ya está estudiando su aplicación también en pacientes HER2 negativo e incluso en otro tipos de tumores, como los colorrectales y los de pulmón. “Es un fármaco que está demostrando una actividad muy prometedora y que estamos convencidos que supondrá un verdadero cambio en la forma de tratar el cáncer. Ningún otro ensayo había demostrado una actividad tan destacada en cáncer de mama antes”, recalca Javier Cortés, explicando que en este ensayo solo un 1% de las pacientes no respondió al tratamiento y en cerca del 80% se produjo una mejora de al menos el 50% en la reducción del tumor.
VHIO contribuye significativamente a los avances en cáncer de mama
En el ámbito del cáncer de mama, DESTINY no es la única novedad. Este año también se han presentado estudios de gran recorrido como POSEIDON y TULIP.

TULIP también aporta resultados positivos para el cáncer de mama HER2 positivo en el contexto metastásico de pacientes previamente tratadas, lo que contribuye a ampliar el arsenal terapéutico para control de la enfermedad localmente avanzada. Cristina Saura, jefa del Grupo de Cáncer de Mama del VHIO y jefa de la Unidad de Cáncer de Mama del Hospital Universitario Vall d’Hebron, ha sido encargada de presentar estos datos, embargados también hasta la fecha de presentación.
En concreto el ensayo TULIP comparó un ADC, en este caso el [Vic-] Trastuzumab duocarmacina, con el tratamiento elegido por el médico en estas pacientes de cáncer de mama metastásico que ya habían recibido otros tratamientos con anterioridad. El criterio principal de valoración del ensayo fue la supervivencia libre de progresión, donde se logró una mejora estadísticamente significativa. “Se observó como ésta era de 7 meses, frente a los 4,9 logrados por el tratamiento de elección del médico. El estudio también demostró una tendencia a mejorar la supervivencia global en el brazo experimental”, explicó Cristina Saura. “Aunque esta tasa de supervivencia libre de progresión puede parecer discreta, uno de los mayores problemas de los tratamientos son las resistencias, con lo que es muy útil tener la mayor batería de fármacos disponibles a los que las pacientes puedan responder”, continuó Saura.

Aunque los resultados del estudio han sido positivos, la propia especialista señala que es necesario poner en contexto este nuevo fármaco, que ha demostrado también tener ciertas toxicidades que habrá que tener en cuenta si se autoriza su utilización. Así, además de una toxicidad pulmonar que ya es bien conocida en otros ADC como el trastuzumab deruxtecan y que en este caso se presenta con menor frecuencia, también se ha visto una toxicidad ocular del nuevo fármaco. “En todo caso se trata de efectos adversos posibles de manejar, habiendo ya algunos estudios en marcha para ayudar a controlar la toxicidad ocular propia”, recalcó Saura.
Asimismo, POSEIDON, –cuya investigadora principal es Mafalda Oliveira, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigadora clínica en el Grupo de Cáncer de Mama del VHIO, dirigido por Cristina Saura– es un estudio multicéntrico que parte del sólido consorcio Cancer Core Europe se centra en pacientes con cáncer de mama del subgrupo receptor hormonal + y HER2 negativo a las que se administra una combinación de tratamiento hormonal y un inhibidor de PI3K: tamoxifeno más taselib.
En total participaron en este ensayo clínico de fase II randomizado 152 pacientes y se observó como la supervivencia libre de progresión aumentaba de 3,2 meses a 4,8. “Sin embargo, a pesar del beneficio de la adición de taselisib a tamoxifeno, existe una toxicidad asociada al tratamiento de combinación. El ensayo ha servido para seguir confirmando el concepto, de que el uso de inhibidores de la vía PI3K con tratamiento hormonal es útil para revertir mecanismos de resistencia en estas pacientes. En el futuro se deberán realizar nuevas investigaciones que ayuden a identificar biomarcadores para identificar las pacientes que más se puedan beneficiar de estos tratamientos”, comentó Mafalda Oliveira.