C. S. Madrid | viernes, 07 de noviembre de 2014 h |

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) afecta a más de dos millones de personas, pese a que un 73 por ciento no está diagnosticado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), dado que, en 2020, esta patología se perfila como la tercera causa de muerte en el mundo solamente por detrás de la cardiopatía isquémica y las enfermedades cerebrovasculares (ECV), es vital encontrar nuevas opciones terapéuticas para aquellos pacientes que sufren dicha enfermedad.

Con estos datos como punto de partida y, aprovechando que el próximo 19 de noviembre se celebra el Día Mundial, se ha presentado recientemente un nuevo medicamento para el tratamiento de la enfermedad. Se trata de la combinación de dos moléculas nuevas: un corticoide inhalado (CI) —furoato de fluticasona— y un broncodilatador de larga duración (LABA) —vilanterol—, comercializado por GSK como Relvar Ellipta.

“El CI hace mucho efecto en los bronquios y, sin embargo, tiene muy baja biodisponibilidad sistémica, por lo que donde no tiene que hacer efecto, prácticamente, no lo hace”, aseguró el jefe del Servicio de Neumología del Hospital Quirón (Madrid), José Echave, quien, a continuación, explicó que el broncodilatador, “tiene un inicio de acción a los cinco minutos y 24 horas de eficacia sostenida”.

Gracias a los CI, se pueden prevenir las exacerbaciones, pero si se utilizan conjuntamente con broncodilatadores, se pueden prevenir las exacerbaciones moderadas y graves en torno a un 30 por ciento, respecto al LABA en monoterapia, destacó Eduardo Márquez, neumólogo del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) y secretario del grupo de EPOC de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Aparte, la combinación CI/LABA tiene, además, indicación en asma. “Es la primera vez que se hace un desarrollo en paralelo de una combinación de un CI y un broncodilatador para el tratamiento de la EPOC y el asma”, agregó Echave en el seminario ‘Nuevos Aires en EPOC’ organizado por GSK en su fábrica de Aranda de Duero (Burgos).

La indicación tanto por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), como por la Agencia Americana del Medicamento (FDA) se ha obtenido simultáneamente para ambas patologías.

Recientemente, de acuerdo con Márquez, se ha vivido un cambio de paradigma ya que, hasta hace poco tiempo, los profesionales sanitarios manejaban a los pacientes “casi por igual” y la obstrucción de las vías respiratorias era lo que denotaba el grado de gravedad. “Hoy sabemos que el paciente EPOC es más complicado y que hay que mirar más allá y valorar las exacerbaciones para poder graduarlos”, afirmó.

En este sentido, nace GesEPOC, la primera guía española de práctica clínica para el manejo de la enfermedad, que distingue cuatro fenotipos de pacientes: paciente no agudizador con efisema o bronquitis crónica, paciente mixto EPOC-asma, paciente agudizador (exacerbador) con enfisema y, por último, paciente agudizador (exacerbador) con bronquitis crónica.

A su vez, Jesús Diago, director médico del área de Respiratorio de GSK, recalcó que el dispositivo Ellipta ha sido diseñado por y para los pacientes. “Hemos cambiado las características del dispositivo pensando en una herramienta fácil de usar y lo más eficaz posible para los pacientes”, añadió. Para ello, prosiguió, “se han tenido en cuenta sus opiniones y necesidades para que les resulte lo más cómodo posible y se adapte al máximo a sus condiciones de vida”.

Asimismo, hizo un balance de cuáles habían sido los tratamientos más novedosos de los últimos 40 años y habló de las opciones terapéuticas del futuro. En los próximos meses, se podrá contar con “una nueva combinación de broncodilatadores con diferentes mecanismos de acción (UMEC/VI), así como un nuevo broncodilatador como única molécula (Umeclidium)”.

Infradiagnóstico

Márquez intervino nuevamente para insistir en que con unos dos millones de españoles de entre 40 y 80 años con bronquitis crónica, la EPOC es una patología “tremendamente prevalente y tremendamente infradiagnosticada”.

Además, insistió en la importancia del diagnóstico precoz. Es una enfermedad prevenible y tratable. “Es prevenible porque está causada casi de forma exclusiva por la inhalación de humo de tabaco y cursa síntomas algo inespecíficos como la tos, sibilancias, pitos en el pecho, expectoración y disnea”, puntualizó.

“Los culpables del infradiagnóstico y desconocimiento de la enfermedad somos los médicos, puesto que no hemos sabido difundir bien qué es la EPOC, por lo que los pacientes minimizan los síntomas”, afirmó el especialista.

En esa ocasión, también advirtió de que, a veces, cuando el paciente acude al médico; el profesional no incide en los síntomas, no realiza la espirometría y no insiste en la necesidad del screening, de modo que no se consigue diagnosticar la enfermedad en sus fases más precoces.

Para Diago, no cabe duda, “es necesario seguir investigando en el ámbito respiratorio”. No solamente porque una de cada seis muertes en el mundo sean causadas, según la OMS, por enfermedades respiratorias, sino porque todavía existen bastantes necesidades no cubiertas y que deben ser atendidas.

“Uno de los aspectos fundamentales es el tratamiento personalizado; no tratar a los pacientes en bloque según la enfermedad que tengan, sino intentarconocer las características específicas de cada persona para poder así aplicar todas las medidas terapéuticas que necesite y se adapten mejor a sus necesidades”, concluyó Diago.