La Farmacia española, siempre a la vanguardia sanitaria, por Jesús Aguilar Santamaría

Por Jesús Aguilar Santamaría, presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos

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Acaba de concluir 2022, un año que ha sido realmente importante para la Farmacia de nuestro país. Entre otras razones, porque a través de los congresos mundial y nacional celebrados en Sevilla hemos proyectado las fortalezas de nuestro modelo de Farmacia por los cinco continentes.


Pero toca pensar y trabajar por un futuro que ya ha comenzado. Y es que durante los próximos 12 meses nos vamos a enfrentar a un calendario lleno de citas importantes para una profesión que ya suma 78.128 farmacéuticos y una red de 22.198 farmacias comunitarias. Unos datos que nos consolidan como el profesional sanitario más cercano y como el recurso sanitario más accesible para los ciudadanos.


En la Organización Farmacéutica Colegial somos conscientes de que las elecciones autonómicas y municipales que se celebrarán el último domingo de mayo; las elecciones generales que se convocarán antes de que concluya el año; o la presidencia española de Unión Europea durante el segundo semestre, coincidiendo con la tramitación de Legislación Farmacéutica Europea, constituyen hitos que deben ser aprovechados para consolidar los avances profesionales de los últimos años y, por supuesto, para impulsar otros nuevos.


Porque la Farmacia española tiene una firme vocación por estar a la vanguardia sanitaria. Prueba de ello es su constante aportación al debate sanitario y social mediante propuestas siempre dirigidas a fortalecer y ampliar las capacidades del Sistema Nacional de Salud (SNS); a reforzar los principios de equidad e igualdad en el acceso a los medicamentos; o en la atención y apoyo a los colectivos más vulnerables. Todo ello, en un entorno cada vez más digitalizado, donde el factor humano que aporta el farmacéutico se ha convertido en un importante valor añadido a la hora de combatir desafíos como el envejecimiento, la despoblación o el desarrollo de un nuevo modelo de salud pública adecuado a las necesidades postcovid.


Todo ello inspira las propuestas concretas que a lo largo de los próximos doce meses iremos presentando a las autoridades sanitarias, a los partidos políticos, a los pacientes y al conjunto de la sociedad civil. Soluciones viables y que, como toda iniciativa sanitaria y social que lleva el sello de la Organización Farmacéutica Colegial, obedecen al interés general. Me refiero a soluciones, por ejemplo, para combatir los problemas de suministro de medicamentos; para reforzar la continuidad asistencial; para aportar más y mejor talento al SNS; para garantizar la viabilidad de las farmacias rurales; para aliviar la presión asistencial sobre la atención primaria; o para mejorar la eficacia y la eficiencia de los procesos en los que participan diferentes profesionales sanitarios.


Tenemos por delante la oportunidad de hacer de la Farmacia, todavía más, un factor de cohesión social y territorial; de hacer de los farmacéuticos agentes activos de salud y, también, innovación social. Como siempre, queremos dar lo mejor de nosotros mismos en favor de la sociedad y la sanidad. Esta es nuestra manera de entender una profesión que tiene su razón de ser en el paciente, en mejora de la salud y el bienestar de todos los ciudadanos. Y ese es el camino porque el que queremos continuar transitando durante 2023.