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Con la sombra de una posible segunda oleada de Covid-19 el próximo otoño, los expertos han lanzado la voz de alarma ante la necesidad de mejorar la tasa de cobertura vacunal frente a la gripe en los grupos de riesgo que, además, coinciden en ambas infecciones.

El reto es doble. Por un lado, aumentar el porcentaje de población de esta población con vacuna antigripal tras una tendencia a la baja en los últimos años entre mayores de 65 años. Tras varios años de retrocesos, la vacunación antigripal en este colectivo apenas ronda el 54 por ciento. Una cifra recomendable sería alcanzar el 80 por ciento de la población de riesgo en la próxima campaña.

Por otra parte, habrá que hacerlo en tiempo récord, ya que los centros de salud viven la resaca de estos meses de actividad alterada por la crisis sanitaria. La avalancha de enfermos crónicos que demandan una atención demorada por la pandemia tendrá que convivir ahora con un papel protagonista de la atención primaria en el diagnóstico de nuevos casos.

Integrar a todos los agentes de salud

En esta situación, la búsqueda de propuestas innovadoras que integren a todos los agentes sanitarios es más que una necesidad. Médicos de atención primaria, profesionales de enfermería y farmacia comunitaria habrán de trabajar de forma coordinada con ese mismo objetivo de conseguir que el mensaje llegue a toda la población.

La coordinadora nacional del Grupo de Trabajo de Actividades Preventivas de Semergen, Esther Redondo, asegura que hay una preocupación con una base sólida. “Con estos dos meses de parón en la actividad asistencial se han parado los calendarios sistemáticos de vacunación, tanto a infantiles como en pacientes adultos”, destaca.

Redondo manifiesta su preocupación por la bajada real de las coberturas.”Incluso en los colectivos en los que seguía estando recomendada la vacunación durante la crisis se ha observado una caída importante alrededor del 30 por ciento”, añade.

En su opinión, es fundamental retomar esas bolsas más todo lo que se suspendió por la crisis, en un entorno de atención primaria que, además, está saturado.

Dificultades para mantener la cobertura

La portavoz de Semergen teme que pueda haber un problema importante para mantener las coberturas que decaigan, lo que puede suponer un riesgo adicional para la salud en un momento de posible rebrote de covid y sería muy grave. Por ejemplo, alerta de que si “se cae una segunda dosis de sarampión en un 30 por ciento salimos de la inmunidad de rebaño”.

Aparte de estos mensajes, que es importante aclarar, la médico de familia pone el foco en la vacuna antigripal: “Todos sabemos que hay síntomas o inicio de la sintomatología muy común entre el virus de la gripe y el coronavirus.Si no tienes a la población vacunada no sabes si te enfrentas a gripe o Covid-19 y puede haber un retraso en el diagnóstico que dé lugar a que se inicie un tratamiento equivocado”, insiste.

“No debemos consentir dos picos diferentes de dos enfermedades víricas con un cuadro semejante”

Esther Redondo (Semergen)

La vacunación contra la gripe en grupos de riesgo es importante también, destaca, porque se desconoce el papel de la coinfección en esta patología. “Puede haber casos, aunque no parece muy probable que coincidan dos infecciones víricas a la vez”, indica.

La lectura de estas semanas para los médicos de familia es que la saturación que se puede alcanzar con un pico de Covid-19  influye muchísimo en la letalidad. “No debemos consentir dos picos diferentes de dos enfermedades víricas con un cuadro semejante”, alerta.

Por otro lado, también destaca que la población de riesgo en ambas enfermedades es similar: “enfermos con tratamiento inmunosupresor, mayores de 65 años, la diana es la misma, y la gravedad de las dos infecciones víricas en mayores de 65 años es muchísimo mayor que en otras franjas de edad”.

Ante estas evidencias y en un contexto de posible rebrote, Redondo insiste en que si la vacunación de la gripe es primordial todos los años, este año es perentoria y necesaria. De ahí que valore de forma positiva el anuncio de comunidades como Andalucía, que contemplan la vacunación obligatoria frente a la gripe para mayores de 65 años en esta campaña.

Implicar a todos los profesionales

En este sentido, la portavoz de Semergen aboga por implicar a todos los profesionales en ello para favorecer el acceso a los puntos de vacunación siempre que se cumplan con las garantías.

Redondo recuerda que en nuestro país solo pueden administrar vacunas profesionales de enfermería y medicina, los centros deben reunir condiciones y requisitos especiales por si aparece una reacción anafiláctica, debe poder permanecer en el establecimiento tras la vacunación por un periodo de 20 minutos por si pasa algo.

Según su visión, esto es muy difícil de cumplir en lugares que no sean centros de atención primaria, asegura. “Es difícil llevarlo a cabo, pero si fuera factible cualquier iniciativa que beneficie mejorar la cobertura vacunal con garantías me parecería positivo”, puntualiza.

Los farmacéuticos comunitarios, en el proceso de captación

En cualquier caso, Redondo subraya que desde el ámbito de la Farmacia se puede jugar un papel esencial reforzando la llamada a la vacunación de la población. “La farmacia comunitaria es un agente de salud y uno de sus papeles fundamentales es la educación en salud”, destaca.

De este modo, sugiere que los farmacéuticos participen en la captación de personas susceptibles de vacunarse, ya que al dispensar un medicamento a través de la receta electrónica pueden ver si la persona a la que se lo han prescrito forma parte de los grupos de riesgo, y participar en la captación”.

Desde la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), Pablo Aldaz, miembro del Grupo de Enfermedades infecciosas de la sociedad navarra, llama la atención sobre la disparidad cuando se habla de vacunación infantil, con coberturas próximas al 95 por ciento, y en adultos, que se sitúa entre el 30 y el 40 por ciento.

“Hay un componente cultural muy arraigado y difícil de revertir. Solo superamos esas cifras en adultos el año de la amenaza de la gripe pandémica, y tampoco fue espectacular”, admite.

Aldaz analiza algunos de los factores que pueden influir en ello, entre otros el desconocimiento por parte de las personas adultas de las enfermedades inmunoprevenibles correspondientes a su edad y los posibles beneficios de la vacunación.

Trabas al desarrollo de una cultura de la vacunación

La escasa formación de los médicos de familia en vacunas la falta de un calendario vacunal de adultos durante muchos años, que ha impedido crear una cultura de la vacunación, son otras barreras que destaca el especialista.

También alude a la poca predisposición, que puede llegar a ser incluso oposición, de muchos médicos de familia a la vacunación, o la falta de proactividad de las enfermeras de adultos, además de la descoordinación entre los diferentes profesionales que atienden a los pacientes pluripatológicos.

“Cuantos más profesionales se impliquen, mejor, incluidos los farmacéuticos”

Pablo Aldaz (Semfyc)

En esta línea, el portavoz de Semfyc también considera que existe un “escaso interés de la industria farmacéutica en la vacunación de adultos, ya que el negocio no es comparable al mercado infantil”.

Con este diagnóstico de situación, Aldaz también entiende que cuantos más profesionales sanitarios se impliquen en las recomendaciones vacunales, mejor, incluidos los farmacéuticos.

No obstante, considera que es importante no confundir calendario vacunal oficial con recomendaciones de diferentes laboratorios o sociedades científicas, porque de lo contrario puede ser percibido por la población con un mero intento de vender vacunas. El tema es complejo y difícil de tratar de forma escueta, admite el especialista.

“Las enfermeras pediátricas debemos trasladar la importancia de vacunar de la gripe al entorno del niño”

Helena Hernández (AEEP)

Enfermeras pediátricas: la importancia de proteger al entorno del niño

Desde la Asociación Española de Enfermería Pediátrica, su vocal Helena Hernández, también define el papel de este colectivo a la hora de que el mensaje de la importancia de vacunarse frente a la gripe llegue a los colectivos de riesgo. En los diferentes contactos, desde consulta programada en el control del niño sano, a la consulta a demanda del niño y o la atención en el entorno educativo, es interesante que puedan trasladar a sus familiares dos mensajes.

Por un lado, la importancia de la vacuna de la gripe por la situación creada por el Covid-19 de las personas de riesgo, abuelos/as de los niños, adultos con ciertas patologías, etc. Por otro, la importancia de vacunar frente a la gripe al niño si forma parte de la población de riesgo por alguna patología previa.