El sector de la Enfermería ha pedido un registro nacional único de vacunación, para que los profesionales sanitarios puedan acceder a él y conocer el calendario vacunal de sus pacientes. De hecho, el 25 por ciento de los profesionales de enfermería en España desconoce si sus pacientes están correctamente vacunados, al no poder acceder a los registros.

Esta es una medida que llevan años demandando desde el Consejo General de Enfermería (CGE), y que, según ha confirmado Jose Antonio Forcada, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (Anenvac), la fecha de finalización será en 2024.

Esta demanda ha sido expuesta durante la presentación de los principales resultados de la encuesta sobre percepción de la vacunación del adulto en España. Un trabajo que recoge la opinión de casi 3.000 enfermeras realizada por el CGE y Anenvac, con la colaboración de GSK.

En la presentación de este estudio también se ha realizado la petición de una formación continuada para el sector de Enfermería, puesto que, según Guadalupe Fontán, del Instituto de Investigación Enfermera del Consejo General de Enfermería de España, “estar actualizados es fundamental” para el desarrollo de la profesión.

Por su parte, Forcada ha recalcado la necesidad de trabajar en la formación. “Por parte de la administración es escasa y de difícil acceso, desde las sociedades científicas estamos intentando suplir este déficit”, señala, y añade que sin el apoyo de la industria farmacéutica no se podrían realizar las actividades formativas que se llevan a cabo actualmente. “Apoyan la formación y reconocen el papel de la enfermería”, afirma Forcada.

Fontán ha sido la encargada de presentar los datos de la encuesta, junto a Diego Ayuso, secretario general CGE, quien ha incidido en la importancia de las vacunas para la salud pública. “El estudio muestra situaciones de déficit, pero desde el CGE y con el apoyo de GSK diseñaremos y mejoraremos las herramientas de las que disponen los profesionales”, asegura Ayuso.

También ha estado presente Inmaculada Cuesta, secretaria de Anenvac, quién ha desglosado las conclusiones del estudio y algunos datos de percepción de la Enfermería, como que el 91 por ciento de las enfermeras reconocen que necesitan acceder a “una mejor y más frecuente formación”.

Resultado de la encuesta

De esta encuesta, en la que han participado 2.713 profesionales desde el 12 de septiembre hasta el 22 de noviembre de 2022, se pueden extraer varias conclusiones importantes.

Una de las principales es que tres de cada cuatro profesionales de la enfermería manifiestan su acuerdo con el hecho de poder indicar vacunas no financiadas. Además, el 75 por ciento de los encuestados indica que dispone de buenas y ágiles herramientas para registrar las vacunas. “Hay margen de mejora”, señala Cuesta.

Con respecto a las preguntas y demandas concretas que se han desarrollado en el estudio, el 25 por ciento de los encuestados asegura que no dispone ni del lugar ni de los recursos adecuados para realizar una correcta administración de las vacunas. Esto afecta especialmente a las enfermeras que trabajan en residencias de mayores.

En relación al registro único que demanda el sector, uno de cada cuatro encuestados asegura no poder acceder a los registros de vacunación por lo que desconocen qué vacunas han recibido sus pacientes. Este problema, que se detecta sobre todo en el sector privado, hospitales y entre las enfermeras de residencias de mayores, impide a estas profesionales ser más proactivas en la recomendación de las vacunas más adecuadas en cada caso.

Los profesionales de la Enfermería que trabajan en la ptención Primaria pública fueron los que se mostraron más satisfechos con respecto al acceso al registro, los medios y la disposición de un espacio adecuado para llevar a cabo la vacunación. Además, la satisfacción era más alta cuanto mayor era su experiencia en este campo.

Sobre esto, Ayuso ha incidido en la necesidad de “potenciar aún más la coordinación entre la Atención Primaria y los entornos hospitalario y sociosanitario”, ya que “es importante que las enfermeras conozcan la situación vacunal de la población a la que atienden para, en su caso, poder recomendar activamente las vacunas que corresponda”.

Enfermedades potencialmente graves y prescripción

Del estudio se desprende también que una gran mayoría de las enfermeras es consciente de la gravedad de enfermedades potencialmente mortales que son prevenibles mediante la vacunación y de la importancia de inmunizar frente a ellas, concretamente de meningitis, neumonía, tétanos, gripe y herpes zóster.

Esta elevada percepción del riesgo, por encima del 90 por ciento en meningitis, neumonía, tétanos; del 83 por ciento en el caso de la gripe y del 75,5 por ciento en el del zóster, y su contacto estrecho con los pacientes, pone de manifiesto el potencial de los profesionales de Enfermería en la “recomendación activa de vacunas”, destaca Fontán.

La encuesta también ha preguntado a estos profesionales si creen que deberían poder indicar y prescribir vacunas no financiadas, pero sí recomendadas. Aquí, tres de cada cuatro han estado de acuerdo en que deberían poder asumir esta competencia que, por otro lado, y según explica Ayuso, “contribuiría a mejorar la cobertura vacunal ya que agilizaría su indicación y acceso”.

Pandemia y formación continuada

Otra cuestión ha sido la de cuál es el impacto que este sector cree que ha tenido la pandemia con respecto a la percepción que la población tiene de las vacunas. Casi el 80 por ciento ha respondido que el impacto ha sido positivo y dos de cada tres aseguran que la pandemia ha ayudado a mejorar las coberturas de vacunación del adulto, más allá de la vacunación frente a la Covid-19.

El 94,6 por ciento de los profesionales encuestados se muestra de acuerdo con recomendar de forma proactiva las vacunas indicadas por las autoridades sanitarias y las sociedades científicas.

Por último, la formación, como se ha mencionado previamente, ha sido uno de los focos de esta encuesta, y una de las demandas del sector de la Enfermería.

Más del 90 por ciento de los encuestados reconocen que necesitan acceder a una formación actualizada y sólo el 52,5 por ciento considera que existen buenas herramientas de formación en vacunas. Si nos detenemos en los ámbitos de trabajo, son las que trabajan en la sanidad privada, en hospitales y en residencias las que echan en falta disponer de más medios de formación.


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