La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) han analizado la concentración media anual de las partículas de la materia en suspensión (PM 2.5 y PM 10) en todas las comunidades autónomas durante la última década. Los resultados del análisis han reflejado que todas las comunidades autónomas rebasan los límites de partículas PM recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación atmosférica puede estar relacionada con el 25 por ciento de todas las muertes por cardiopatía isquémica y el 24 por ciento de los fallecimientos por accidentes cerebrovasculares.

La materia particulada o PM son partículas muy pequeñas que se encuentran en el aire, procedentes, normalmente de combustibles fósiles. El número que acompaña al concepto ‘Partículas finas’ indica diámetro de la partícula, correspondiéndose 2.5 con 2.5 micrómetros.

Según la SEC, las PM son los productos contaminantes de mayor impacto medioambiental. De hecho, “cuanto más pequeñas son, más dañinas pueden ser”, aseguran en un comunicado. Por este motivo, las PM2.5 son las más peligrosas.

Según el análisis desarrollado por ambas, todas las regiones, a excepción de Canarias, Murcia y la Rioja, han logrado disminuir la concentración media anual de PM2.5 entre 2010 y 2020. Por el contrario, si se considera el límite adoptado por la OMS, todas las comunidades autónomas lo rebasan.

En cuanto a las PM10, solo en Canarias y en Galicia se ha incrementado la concentración media anual de estas partículas, aunque únicamente Extremadura, Navarra y Aragón se sitúan por debajo del límite recomendado por la OMS, que en caso de la PM10, se sitúa en 15 microgramos/m3.

“Las guías de Calidad del Aire del 2021 de la OMS son más restrictivas con las concentraciones de contaminantes recomendadas en el ambiente, por lo que, aunque en España ha habido cierta mejora en la calidad del aire en la última década, todavía estamos lejos de alcanzar esas recomendaciones”, valora Jordi Bañeras, asesor del proyecto SEC-FEC Verde.

“Estas guías actualizadas de la OMS indican las mínimas concentraciones de contaminantes en el ambiente ya se asocian a mayor morbimortalidad cardiovascular”

Jordi Bañeras, asesor del proyecto SEC-FEC Verde.

Dado este contexto, ambas sociedades animan a desarrollar estrategias de prevención que abarquen desde fomentar el transporte activo, a pie o en bicicleta, el teletrabajo o políticas ambientales. Además, proponen abordar más allá del tráfico rodado y estudiar todas las cuentes, como la generación de contaminantes industriales, puertos y aeropuertos o en las viviendas.

Un proyecto ambiental

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, la SEC y la FEC han presentado el proyecto SEC-FEC Verde, cuyo objetivo general es disminuir la morbimortalidad de las enfermedades cardiovasculares relacionada con la contaminación. Durante la presentación del proyecto, las sociedades han aprovechado para explicar el impacto de la contaminación en la salud de las personas, junto a expertos en este ámbito.

Luna Carrillo, cardióloga del Hospital Vall d’Hebron, ha destacado que la contaminación ambiental se considera el 4º factor de riesgo cardiovascular de mortalidad por enfermedad cardiovascular.

La cardióloga ha insistido en que la mitad de las muertes atribuibles a la contaminación del aire en 2019 fueron debido a motivos cardiovasculares. Así, ha explicado que as partículas en suspensión (PM) pasan al torrente sanguíneo a través de los alveolos y van a causar daño en distintas vías fisiopatológicas, aumentando el estrés oxidativo y afectando al sistema nervioso, produciendo daños vascular a distintos niveles.

“Es necesario hacer un cambio de paradigma y considerar estos factores de riesgo”

Luna Carrillo, cardióloga del Hospital Vall d’Hebron

Jordi Bañeras, cardiólogo del Hospital Vall d’Hebron, ha repasado el origen de la contaminación y el impacto en la cardiología ambiental, recomendando reducir la polución procedente de las fuentes generadas por el ser humano, como las emisiones industriales o el transporte.

En este contexto, el experto ha desgranado los costes monetarios en termino de salud asociados a la contaminación y la importancia de dar a conocer el término de cardiología ambiental.

Para evitar que las CC. AA. superen los límites recomendados por la OMS en cuanto a contaminantes, el experto propone fomentar el teletrabajo, usar transporte público siempre que se pueda y promover las zonas de bajas emisiones en las ciudades, entre otras medidas.

“La cardiología ambiental es una ciencia que debe contemplarse en Sanidad”

Jordi Bañeras, cardiólogo del Hospital Vall d’Hebron

Por su parte, Juan Antonio Ortega, coordinador del comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (AEP-CSM), considera que no queda mucho tiempo para tener centros de referencia médicos en todas las comunidades autónomas que relacionen las patologías con los factores de riesgo ambientales.

El experto anima a seguir la línea de trabajo que se siguen en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, donde trabaja, y desarrollar la medicina preventiva a través de la hoja verde, es un cribado ambiental que pueden solicitar las embarazas en la primera consulta con la matrona, entre otras medidas.

Retransmisión de la rueda de prensa de la SEC.


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