Controlar la pandemia

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) reclaman el desarrollo de una Ley Integral del Amianto que permita evitar las muertes derivadas de la exposición a este material. Las sociedades científicas se han sumado a un manifiesto desarrollado por varias organizaciones e impulsado por los agentes sociales de los sectores más afectados por este problema.

Según datos de la OMS, alrededor de 125 millones de personas de todo el mundo están expuestas al amianto en su lugar de trabajo y esto provoca que anualmente mueran en el mundo 107.000 personas por cáncer de pulmón, cáncer de pleura o mesotelioma y asbestosis, y 1.523.000 años de vida ajustados por discapacidad.

Además, miles de muertes pueden atribuirse a otras enfermedades relacionadas con el amianto, así como también a exposiciones a este material que no están relacionadas con el lugar de trabajo, entre las que la OMS estima unas 400 muertes.

Integrado en numerosas instalaciones

Desde 2002, la producción de amianto en nuestro país está prohibida, pero no existe una regulación del material que ya está instalado y hasta esa fecha fue muy empleado y sigue formando parte hoy de numerosas instalaciones.

El presidente de SEOM, Álvaro Rodríguez-Lescure, asegura que “por desgracia, en España no disponemos de un registro regulado de enfermedades relacionadas con el amianto y existe por tanto un infradiagnóstico importante. Además, no hay competencia nacional reguladora en España para gestionar la prevención de la exposición. Y todo esto hace necesario una ley integral que regule todo esto”.

“Con un periodo de latencia de hasta 40 años –ha añadido el presidente de SEOM–, es en la actualidad un problema sanitario prevalente de gran impacto en España y que se mantendrá las próximas décadas. Además, no es una enfermedad asociada que afecta únicamente a los antiguos trabajadores del amianto, si no que nos afecta a todos, como población general expuesta, sin saberlo, de forma ambiental. Sin embargo, es un carcinógeno desconocido en este aspecto. Concretamente el amianto tiene una relación directa con el cáncer de pulmón, el mesotelioma, el cáncer de laringe y el de ovario”.

Grupo de trabajo específico

La sociedad científica cuenta con un grupo de trabajo específico creado recientemente centrado en la prevención, la colaboración con Medicina del Trabajo, las bajas laborales y la identificación de enfermedades profesionales de naturaleza oncológica.

SEOM remarca los beneficios de la creación de esta normativa. En primer lugar, la regulación de medidas que permitan identificar a la población de alto riesgo atribuible a este material, así como la identificación de estos casos a través de un registro de notificación obligatorio.

Una ley integral también fomentaría la identificación de estas enfermedades en el registro por parte de todos los profesionales que intervienen en su manejo.

También subrayan que evitaría el infradiagnóstico de casos, al permitir el acceso al registro a todos los especialistas que participan en la atención a estos pacientes.

Además, una normativa específica haría posible la identificación tanto de los casos potencialmente atribuibles al asbesto, como aquellos relacionados con la exposición en población general ambiental/residencial.

Por último, permitiría a corto plazo tener una imagen de la situación en España para gestionar recursos y medidas de prevención/diagnóstico por áreas de prioridad.


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