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La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica acaba de publicar un documento con recomendaciones a la hora de dar el alta a los profesionales sanitarios con Covid-19. El texto tiene en cuenta las dificultades para acceder a test diagnósticos y plantea alternativas útiles.

El texto recuerda que se ha descrito que el ARN viral se puede detectar durante períodos de tiempo que pueden superar los 15 días en muestras respiratorias y hasta un mes en las heces de pacientes con COVID-19, lo que hace que la Seimc se plantee si realmente la estrategia de dos PCR negativas con un intervalo de más de 24 horas en personal sanitario que ya no presenta sintomatología para darles de alta es la adecuada.

Positivo y contagio

El documento de recomendaciones subraya que el hecho de dar positivo en una prueba de PCR no significa necesariamente que la persona aún pueda contagiar. “La PCR detecta material genético del virus, no necesariamente virus infeccioso, y es mucho más sensible que el cultivo viral (que sí detecta virus viable e infeccioso)”, indica.

Además, añade que en un estudio en el que se realizó RT-PCR y cultivo viral en muestras seriadas, el virus se aisló fácilmente durante la primera semana de síntomas de una fracción significativa de muestras, pero no se obtuvieron aislamientos de las muestras tomadas después del día ocho a pesar de que los pacientes podían presentar elevada carga viral. “Estos datos sugieren una reducción del riesgo infeccioso de los pacientes en relación al tiempo de evolución de la enfermedad“, indican.

Desde el punto de vista de los infectólogos, al decidir los criterios para el alta hospitalaria de personal sanitario con COVID-19, las autoridades sanitarias deben tener en cuenta varios factores. Entre ellos está la capacidad existente del sistema de salud, los recursos de diagnóstico de laboratorio y la situación epidemiológica en el momento de realizar una recomendación.

Estrategia no basada en pruebas

Entre los criterios que el CDC considera que se han de tener en cuenta están aquellos que no se basan en la realización de pruebas para la detección del virus.

Las pautas son no dar de alta al paciente hasta que hayan transcurrido al menos 72 horas desde la recuperación definida como la resolución de la fiebre sin el uso de medicamentos para reducir la fiebre y la mejora de los síntomas respiratorios, como tos o disnea.

Además, de regreso al puesto de trabajo, el personal debe usar una mascarilla en todo momento mientras esté en el centro de salud hasta que todos los síntomas se hayan resuelto por completo o hasta 14 días después del inicio de la enfermedad, lo que sea más largo.

Debe seguir estrictamente la higiene de manos y respiratoria y autocontrolar los síntomas y buscar una reevaluación por parte de salud laboral si los síntomas respiratorios reaparecen.

También es importante restringir su contacto con pacientes gravemente inmunocomprometidos (por ejemplo, trasplante, hemato-oncología) hasta 14 días después la finalización de la sintomatología.

Estrategia para mitigar la escasez de profesionales

El documento concluye que los sistemas de atención médica y las autoridades de salud estatales o autonómicas apropiadas pueden determinar que las normas establecidas (doble PCR con una diferencia de muestreo de >24 h.) para dar de alta un paciente no pueden seguirse en el ámbito sanitario debido a la necesidad de mitigar la escasez de personal sanitario.

En ese sentido, recuerdan que el CDC recomienda estrategias no basadas en pruebas como la expuesta. Una alternativa con una orientación microbiológica sería, si fuera posible, detección de IgG para determinar “infección pasada” o inmunización.