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El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, Serafín Romero, ha reclamado la aprobación urgente de una Estrategia Nacional contra el virus SARS-CoV-2 en la primera intervención de un representante de la profesión médica en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados, en la que ha presentado 45 propuestas para la reforma de la Sanidad.

En su discurso, Romero defendió la necesidad de mantener el liderazgo del Ministerio de Sanidad, en el seno del Consejo Interterritorial de Salud, sobre la pandemia de la Covid-19, al mismo tiempo que urgió a la aprobación de esta estrategia.

El presidente del Cgcom reiteró la necesidad de un acuerdo sanitario y social al máximo nivel que facilite las reformas necesarias del SNS. Romero propone que el Congreso designe una Comisión para sintetizar los principales problemas de organización y funcionamiento del Sistema Nacional de Salud, para llevar a cabo un conjunto articulado de medidas de mejoras específicas.

Potenciar el papel del Ministerio de Sanidad

En su opinión, resulta básico potenciar el papel del Ministerio de Sanidad y el carácter ejecutivo de las decisiones del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, como órgano clave para el impulso de medidas y actuaciones de salud para los ciudadanos y para el fomento de la cooperación entre las comunidades autónomas y el Gobierno de España.

El máximo responsable de la OMC también abogó por la creación de un sistema de multiagencias, cogobernado y cogestionado con el conjunto de las comunidades autónomas.

Serafín Romero hizo hincapié en  la necesidad de fortalecer la confianza en los profesionales sanitarios, en su compromiso y en su capacidad de autogestión. En este punto, hizo referencia a la respuesta dada por los profesionales ante la crisis de la pandemia. Una labor que han agradecido todos los portavoces de los grupos parlamentarios que han seguido su intervención.

En sus palabras, “la falta de un plan específico ha obligado a respuestas improvisadas, pero valiosas; la innovación, obligada por las circunstancias y por el alto compromiso de los profesionales con la necesidad asistencial, ha desbordado las reticencias, inercias y barreras procedimentales habituales, permitiendo cambiar en días la organización de los centros, las líneas de servicio, las distribuciones de recursos y la utilización de métodos de atención y tecnologías”.

En este sentido, el portavoz recordó que cuando la asistencia se ha presentado compleja e incierta, la ruptura de los equipos estancos, las brechas competenciales, la falta de coordinación y el hospital centrismo han demostrado que pueden ser revertidos hacia un nuevo horizonte asistencial. “Lo que parecía imposible se ha logrado cuando se ha confiado por necesidad en la flexibilidad y en la autogestión”, sentenció romero.

El valor del clínico generalista en esta crisis

El portavoz también reivindicó el valor del clínico generalista para coordinar equipos interdisciplinares, “un profesional de la medicina más polivalente, capaz de atender y/o apoyar en especialidades que no son la suya”.

En este sentido, abogó por que exista una “figura formativa, de capacitación específica, de carácter voluntario, eminentemente práctica, que permita obtener las competencias necesarias para prestar esa ayuda que se ha demostrado tan necesaria”. 

Por otra parte, el presidente del Cgcom también hizo referencia a la necesidad de garantizar el acceso a los medicamentos esenciales, y muy especialmente a las innovaciones terapéuticas que intente vencer al SARS-Cov-19 y a una vacuna que ponga fin a este problema de salud.

“Tenemos que hacerlo con visión solidaria y cooperante en un mundo global”, aseguró.  Y ha añadido que “todo esto tiene que seguir coexistiendo en un espacio de innovación ante los nuevos retos terapéuticos y de aplicación de la genómica, etc. que nos obliga a establecer políticas que permitan hacer compatibles la innovación con el coste”, según ha destacado.

Producción nacional de equipos y tecnología

Por otra parte, el presidente de los médicos se ha mostrado partidario de estimular la producción nacional de bienes de equipo y de tecnología. Y ha lamentado que “una de las enseñanzas más dolorosas de esta crisis provocada por el SARS-COV2 ha sido la comprobación impotente de nuestra dependencia en aspectos básicos de bienes de equipo y tecnología común, que se han demostrado esenciales”.

En investigación, innovación y formación, Romero abogó  por más recursos presupuestarios, una regulación en materia de recursos humanos y definir una Estrategia para su desarrollo, en la que todos los sectores implicados aporten su impulso en un objetivo común.

Acompañado en la mesa por el presidente de la Comisión, Patxi López, y junto al vicepresidente primero, Enrique Santiago, y el letrado, Fernando Galindo, sus primeras palabras fueron de condolencia y afecto a todas las víctimas de la pandemia por coronavirus. En especial, con un recuerdo a los 59 médicos fallecidos en esta crisis sanitaria.

Serafín Romero ha defendido una “oleada reformista” para llevar a cabo “las reformas necesarias y para prepararnos ante futuras amenazas” porque “ya somos dolorosamente conscientes de nuestra vulnerabilidad ante pandemias en este mundo globalizado”.

Una deuda moral con la sanidad y los sanitarios

De igual modo, trasladó a los diputados que “tienen una deuda moral con la sanidad y los sanitarios” y ha afirmado que la profesión médica, con la comparecencia de la OMC en esta Comisión, pretende trasladar “el papel de palanca que debe ejercer para interferir y sortear la excesiva interferencia política” y que las aportaciones van encaminadas a generar unas reformas que “desencadenen dinámicas de mejoras” y que “se sustenten en amplios consensos”.

Serafín Romero, durante su intervención en la Comisión de Reconstrucción del Congreso de los Diputados.

Una vez más, Romero ha recalcado que la Sanidad y lo sanitario “no pueden seguir tratándose como gasto”, sino como “inversión” y ha abogado por la capacidad de generar grandes acuerdos, desde un núcleo central que apueste por un modelo sanitario público y sostenible.

Además, ha preguntado a los diputados si estarían dispuestos a asumir un diagnóstico y propuestas externas en la línea con el Informe Abril.

Uno del los problemas fundamentales, en su opinión, “es la falta de voluntad política” para llevar a cabo los diagnósticos y tratamientos y las reformas necesarias.

“La profesión médica se siente maltratada”

Más allá de la gestión puntual de la estrategia, el presidente del Cgcom ha recordado que “la profesión médica se siente maltratada y exige a los responsables políticos e institucionales que repongan la desinversión, que incrementen el músculo profesional, y que aporten retribuciones y calidad de empleo para que podamos seguir centrados en nuestra tarea, mejorando la medicina y el Sistema Nacional de Salud”.

Entre las múltiples propuestas Serafín Romero ha sugerido que España debe asegurar una “reserva estratégica” de material de protección para sanitarios y ciudadanos así como de equipamientos médicos con la finalidad de poder incrementar unidades de cuidados intensivos y otros materiales para situaciones epidémicas.

Otro punto que ha defendido es garantizar a través del Boletín Oficial del Estado de los mecanismos necesarios para la financiación del SNS, de modo que pueda asegurar la protección de la salud y la atención sanitaria.

Romero hizo referencia a los datos de la Airef que sitúan que en el escenario menos adverso el PIB caería un 8,9% en 2020, para crecer un 4,6% en 2021 y que, en el escenario más adverso la caída de 2020 llegaría al 11,7% para recuperarse y crecer un 5,8% en 2021.

Sobre estas cifras, el portavoz se teme que el efecto rebote de la economía para 2021 estará fuertemente condicionada a que la pandemia no rebrote con fuerza ni en otoño, ni en el 2021, o ya se hayan identificados tratamientos efectivos”.

Una profesión de riesgo

Otra de las principales reivindicaciones es que la profesión médica sea reconocida como de riesgo. Desde el Cgcom se ha venido denunciando la situación de desprotección a la que han estado sometidos los profesionales, así como la escasez de pruebas diagnósticas que “permitieran testar a tiempo a los infectados, especialmente a los asintomáticos y así evitar la cadena de transmisión de la enfermedad”.

También cuestionó los“criterios de vuelta al trabajo sin garantías, ahuyentar conatos de estigmatización, y sentirnos impotentes ante material distribuido y que no reunía las condiciones de seguridad han sido otras de nuestras acciones”.

Planificación de recursos humanos

Una vez más, Romero subrayó la urgencia de la planificación de las necesidades de recursos humanos en salud; consolidar el empleo médico de calidad; recuperar los derechos retributivos perdidos como consecuencia de las medidas puestas en marcha en la crisis económico-financiera y una mejora retributiva acorde con la competencia, dedicación y responsabilidad del ejercicio de la profesión médica.

“En definitiva, un Plan Integral de Recursos Humanos en Sanidad, con participación real de la profesión médica en Foro de las Profesiones Sanitarias”, ha sentenciado.

En su discurso, también hubo un espacio para la atención primaria, que necesita,” ahora, sin retrasos ni excusas, un auténtico plan de acción, inteligente y selectivo, pero inmediato, solvente y con compromisos de financiación explícitos y conocidos” y avanzar y consolidar la agenda de reformas en recursos humanos y financiación”.

En materia de Salud Pública, abogó por evaluar el trabajo que la Red de Vigilancia en Salud Pública ha llevado en esta pandemia, que incluye entre sus sistemas el de alerta precoz y respuesta rápida. “Este sistema -ha dicho- debe tener un funcionamiento continuo e ininterrumpido las veinticuatro horas del día” y ha abogado por impulsar, desarrollar y fortalecer el mismo.

Sector privado

Por último, Serafín Romero ha destacado la “gran labor” que ha desempeñado el sector privado en el abordaje de la pandemia, al mismo tiempo que ha resaltado la responsabilidad de la OMC a la hora de proteger y tutelar las necesidades de salud de los ciudadanos y el compromiso de los Colegios de Médicos en la defensa de la cualificación profesional en la práctica asistencial.

En la respuesta a las preguntas planteadas por los grupos parlamentarios, el presidente del Cgcom subrayó que el sistema sanitario ha reaccionado “de muerte” en plena pandemia Covid-19. “Ha demostrado que hay que apostar por él y especialmente por sus profesionales”.

Según su impresión, no ha habido como tal una crisis de nuestro sistema sanitario. “Hemos estado al borde del colapso pero hemos hecho un esfuerzo que, por ejemplo, ha multiplicado por seis las camas en las unidades de cuidados intensivos en Madrid”, destacó.