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El anuncio del ministro de Sanidad, Salvador Illa, de que a finales de año verán la luz las nuevas especialidades de Enfermedades Infecciosas y Urgencias y Emergencias no ha sido bien recibido por algunas sociedades científicas que desde el principio se oponen a ello.

La Sociedad Española de Medicina Interna, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia defienden en un comunicado conjunto que no existe un criterio científico que sustente la necesidad de la creación de estas nuevas especialidades

Las entidades defienden que no existe, en absoluto, un consenso en la comunidad médica y científica sobre este respecto. Por tanto, entienden que existe una falta de justificación científica que motive la decisión de crear estas especialidades.

A favor de las ACEs

Las cuatro sociedades se muestran a favor del reconocimiento profesional y la ordenación docente de nuevas áreas del conocimiento médico a través de la creación de subespecialidades médicas o Áreas de Capacitación Específicas (ACE), siguiendo el modelo formativo de la mayoría de los países de nuestro entorno.

De hecho, entienden que la creación de nuevas especialidades como la de Urgencias y Emergencias ─u otras como la de Enfermedades Infecciosas─ “supondrá más fragmentación del sistema sanitario y una mayor rigidez en su estructura organizativa y funcional que dificultarán la respuesta de nuestro sistema a las futuras crisis sanitarias

En su comunicado, recuerdan que médicos de familia e internistas (que firman el documento), junto con otras especialidades médicas -como Neumología o Intensiva-, han atendido a una inmensa mayoría de los pacientes con COVID-19 en nuestro país, dando una respuesta asistencial ejemplar y eficiente.

Especialistas polivalentes

Consideran que durante la crisis sanitaria del coronavirus se ha demostrado la importancia de contar con médicos especialistas polivalentes y la importancia del trabajo en equipos profesionales multidisciplinarios, centrados en las necesidades del paciente. “Este modelo de atención integradora y transversal será cada vez más necesario para dar respuesta a los desafíos actuales del sistema sanitario como las pandemias de cronicidad y de pluripatología“, defienden.