Más de una decena de sociedades científicas se han unido para llamar la atención sobre el riesgo de seguridad que puede suponer para los pacientes lo que califican como “el bajo coste de la sanidad privada”, el dominio creciente del mercado por parte de las aseguradoras. Una consecuencia directa de este bajo coste se traduce en las condiciones laborales de los profesionales sanitarios.

En este sentido, 13 sociedades médicas, entre las que se encuentran la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Sociedad Española de Reumatología o la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, han mostrado su profunda preocupación por el deterioro de estas condiciones a través del ‘Manifiesto Dignifica’.

En España la práctica de la medicina privada representa el 2,6 por ciento del PIB y más del 95 por ciento de los facultativos que ejercen en ella son autónomos. El deterioro en las condiciones laborales y la congelación, desde hace décadas, de lo que se paga al médico por acto clínico o quirúrgico, perjudica la calidad y eso puede poner en riesgo la seguridad del paciente, según denuncian.

La contraprestación económica bruta que reciben los médicos de las principales aseguradoras, en la mayoría de los casos, está en torno a los 7-15 euros por acto en consulta ambulatoria

Más de 60.000 médicos desarrollan su actividad en la asistencia privada en nuestro país. Muchos de ellos trabajan con las compañías aseguradoras y grupos hospitalarios que dominan esta actividad económica, contando con más de 11 millones de asegurados.

El problema surge -en opinión de los firmantes del documento- cuando los recursos que se facilitan a los profesionales permanecen congelados durante décadas, con baremos idénticos a los de hace 30 años. A ello se suma la resistencia de las compañías a incorporar en sus coberturas, los actos médicos, diagnósticos y terapéuticos más avanzados e innovadores de cada especialidad, recogidos en los nomenclátors de sus respectivas sociedades científicas.

La contraprestación económica bruta que reciben los médicos de las principales aseguradoras, en la mayoría de los casos, está en torno a los 7-15 euros por acto en consulta ambulatoria, mientras que, para las cirugías, los precios están muy por debajo del valor estimado. Lo que conlleva a una merma de la calidad asistencial, la sobrecarga laboral, el aumento de los tiempos de demora y la frustración de miles de sanitarios que no pueden brindar la mejor atención posible a sus pacientes. La baja calidad lleva a una peor Medicina y aumenta los riesgos para las personas que la reciben. El médico no puede trabajar ajeno a las últimas innovaciones de su especialidad ni practicar una Medicina que no sea la más avanzada para las personas enfermas.

Por todo ello, las sociedades científicas médicas firmantes del ‘Manifiesto Dignifica’ creen necesaria una actualización razonable de la relación laboral de médicos y compañías aseguradoras, para ofrecer la calidad, modernidad y seguridad necesarias en la atención médica a los pacientes. Asimismo, denuncian que la profesionalidad y el compromiso ético de los médicos no puede ser aprovechado por las empresas de sector sanitario, para compensar y eternizar esta injusta situación.


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