Premios BiC 2020

Entrevista con Quique Bassat, coordinador del Grupo de Trabajo de la Asociación Española de Pediatría (AEP) para la Reapertura de la Escolarización y epidemiólogo de ISGlobal, y María García-Onieva, secretaria de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y pediatra de Atención Primaria.

La vuelta al colegio en un escenario marcado por los rebrotes de la pandemia en nuestro país genera preocupación una gran preocupación social. Dos especialistas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) resuelven las principales dudas en esta entrevista en GACETA MÉDICA.

Pregunta. Comienza un nuevo curso escolar lleno de incertidumbre para los padres y los profesionales de la educación, ¿qué dice la evidencia científica más reciente sobre la relación entre niños y COVID-19?

Respuesta. Q.B. Aún estamos muy lejos de entender bien esta relación, que parece ser muy diferente de la de los adultos. Por un lado los niños tienen una expresión clínica muy leve o incluso asintomática, cuando se infectan. Existen varias hipótesis que podrían explicar estas diferencias, aunque todavía no hay una explicación completa. Los niños pueden presentar además, aunque de forma muy extraordinaria, un síndrome inflamatorio multisistémico que sí puede conllevar mayor gravedad, y que se asemeja a la enfermedad de Kawasaki.

Por otro lado, los niños no parecen actuar como grandes contagiadores, aunque ahora ya se puede afirmar sin dudas que los niños sí pueden contagiar, aunque quizás con una eficiencia menor a la de los adultos. Demasiadas incógnitas, pero una área fascinante en la que investigar!

P. ¿Ha variado con respecto a las impresiones iniciales?

R. Q.B. Al principio se les acusó de ser supercontagiadores, posteriormente se afirmó que no contagiaban en absoluto. Ahora ya sabemos un poco más, y creemos que pueden infectar a otros niños o adultos. El quid de la cuestión es entender con qué eficiencia pueden hacerlo, y si la reapertura de los colegios y guarderías supone un riesgo de amplificación de la epidemia o no.

P. Al margen de la severidad, ¿se confirma esa idea del niño como supercontagiador de la enfermedad?

R. M.G. A lo largo de esta pandemia hemos ido conociendo el papel de los niños en la misma. Sabemos que el porcentaje de población pediátrica (menos de 18 años) infectada es muy inferior al de la población adulta y se encuentra alrededor del 0.8% en España. También sabemos que la sintomatología es más leve y recientes publicaciones demuestran que los niños se contagian, en especial, dentro de las familias por los adultos. La transmisibilidad niño-adulto es baja, en particular en los menores de 10 años, aunque aumenta con la edad. También hemos visto que el porcentaje de niños asintomáticos está relacionado con la prevalencia de la infección en la comunidad y, parece que en estos casos la contagiosidad es menor que en niños que presentan síntomas.

“El ‘quid’ de la cuestión es entender con qué eficiencia pueden contagiar, y si la reapertura supone un riesgo de amplificación de la epidemia”

P. La situación epidemiológica actual, ¿permite abrir las escuelas con garantías?

R.Q.B. La situación epidemiológica actual no invita demasiado al optimismo, y si los números continúan aumentando es más que posible que nos veamos obligados a retroceder a la época de fases y al estado de emergencia. Nosotros creemos que a día de hoy es posible reabrir las escuelas y hacerlo de forma segura, pero será fundamental implementar las medidas de prevención de la transmisión de la forma más estricta posible. Si esto se hace bien, el riesgo de transmisión en el interior de las escuelas debería ser bajo y por tanto asumible.

P. ¿La respuesta del gobierno central y las comunidades está siendo la adecuada, según la visión de los pediatras? 

R.M.G.O. La AEP, como sociedad científica, emite una recomendaciones basadas en las evidencia científica disponible, que, por supuesto, pone a disposición de las autoridades sanitarias. Nuestro rol no es dictar qué debe hacerse, sino poner una serie de recomendaciones sobre la mesa para que los gobernantes tengan las herramientas adecuadas para poder diseñar el plan y las medidas necesarias.

P. ¿Se han previsto reforzar de algún modo también los equipos de pediatría en los centros de salud para dar respuesta a posibles aumentos de los contagios?

R. M.G.O. La atención primaria es el primer nivel en la lucha contra la pandemia y necesita ser reforzada tanto en Medicina de Familia como en Pediatría. El problema estriba en la carencia crónica de pediatras en este primer nivel por lo que se precisa la actuación de todos los profesionales de la atención primaria para combatir la epidemia realizando, entre otras cosas, un adecuado triaje, tanto en la puerta de los centros de salud como vía telefónica, para minimizar la presencia  de pacientes  en los centros y así  proteger a pacientes y profesionales del contagio. 

P. ¿Están recibiendo los profesionales solicitudes de los padres para justificar la no asistencia a las clases presenciales?

R.M.G.O. Sí, ya están llegando peticiones de informes para que los hijos que se consideran de riesgo no acudan de forma presencial a los centros escolares.

” Estas consultas precisan de un diálogo con la familia para que entiendan la importancia  de asistir presencialmente  a clase y explicarles el riesgo real  para sus hijos “

 P. ¿Les plantea algún tipo de dificultad gestionar estas demandas?

R.M.G.O. Estas peticiones, en gran número de ocasiones, vienen justificadas por el miedo de los padres por sus hijos. Los niños de riesgo alto de contagio son, afortunadamente, pocos y su asistencia a los centros escolares ya está regulada. Estas consultas precisan de un diálogo con la familia para que entiendan la importancia  de asistir presencialmente  a clase y explicarles el riesgo real  para sus hijos.