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Desde que Gaceta Médica iniciara su actividad allá por 2002, muchas han sido las transformaciones vividas en el SNS. De una u otra forma, estas han afectados a los profesionales sanitarios. La transferencia de las competencias a las autonomías fue así uno de los grandes hitos.

A nivel jurídico, cobraron gran relevancia la ley 41/2002, de autonomía del paciente y derechos y obligaciones en materia de información, la ley 44/2003 de Ordenación de las profesiones sanitarias o la ley de Cohesión y calidad del SNS 16/2003, entre otras.

En este sentido, los recursos humanos han sido siempre caballo de batalla tanto para médicos como para enfermeras. Las históricas reclamaciones que ambos gremios vienen desde entonces demandando se han repetido así a lo largo de los años. Ahora, con la coyuntura provocada por la emergencia sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19, estos mantras se hacen más necesarios que nunca.

Plan de contigencia: la demanda de los médicos

El déficit de profesionales de medicina al que se alude desde la esfera política ha sido desmentido de forma contundente por el Foro de la Profesión Médica. En su lugar, este ha resaltado el deber de formar a los médicos que se necesitan, “para lo cual resulta clave una adecuada política de recursos humanos y una planificación alejada de la improvisación”. De esta forma, han planteado la necesidad urgente de un plan de contingencia.

En él se habría de asegurar la seguridad -tanto de los pacientes como de los profesionales en su ejercicio- como la equidad -homogéneo en todo el territorio nacional-. Asimismo, el Foro demandaba que este especificara claramente la jornada y las competencias delimitadas de quienes se incorporaran al sistema público de salud en el caso de no tener el título de especialistas.

La homologación de títulos y la equidad en todo el territorio nacional, en el punto de mira de los médicos

Sin embargo, la respuesta del Gobierno central ha sido la aprobación del Real Decreto Ley 29/2020, de medidas urgentes en materia de teletrabajo en las Administraciones Públicas y de recursos humanos en el SNS, rechazado de pleno por la profesión. A este respecto han aseverado que velarán por la contratación de especialistas con título reconocido, al mismo tiempo que han lamentado que no se hayan adoptado medidas que ayuden a paliar la temporalidad y la precariedad de miles de facultativos.

Escasez de enfermeras ante la segunda ola

La falta de profesionales de enfermería, según el presidente del CGE, viene así de antes de la pandemia, que ha terminado por agudizar el problema de los ratios. “Estimamos que solo en la atención primaria se necesitarían 15.000 enfermeras más para poder dar una atención de calidad y en el resto de sectores hospitales, sociosanitario y residencias el déficit se estima en unas 100.000”, señala Florentino Pérez Raya.

Además, Manuel Cascos, presidente de Satse, apunta a que enfermería encara la situación sobrecargada, exhausta y saturada. Por ello recuerda los ‘pendientes’ del Gobierno para con la profesión: la aprobación de la Ley de Seguridad del Paciente; la unificación básica de las condiciones laborales y retributivas en el conjunto del Estado; la implantación de un Itinerario Laboral, entre otros.

Las condiciones laborales y el ratio de profesionales, tareas pendientes según las enfermeras

Por su parte, Raya aboga por mejorar la dotación de recursos como las mejores armas posibles para el SNS y las enfermeras. Entre ellas, incrementar las contrataciones de personal, disponer de equipos diagnósticos más rápidos y fiables o el poder desarrollar la teleasistencia de una forma ágil, lo que ayudaría a seguir a pacientes desde sus domicilios y a ganar tiempo.


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