Premios BiC
Esther Martín del Campo Madrid | viernes, 22 de febrero de 2019 h |

Con el buen sabor de boca de su último congreso, Concha Sánchez Pina, presidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap); César García Vera, vicepresidente, y María Jesús Esparza Olcina, coordinadora del congreso, hacen balance de un encuentro que ha cumplido su 16 edición.

Pregunta. ¿Cuál es su balance del congreso de este año?

Respuesta. Nuestro balance es positivo, la nueva sede ha gustado mucho a nuestros socios mejorando la visibilidad de nuestra asociación. La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, ha mostrado su gran interés por los niños y por la pediatría de atención primaria acompañándonos en la inauguración de nuestro congreso. Hemos podido dar cabida a más pediatras en las sesiones científicas del curso, y la calidad científica de éstas sigue siendo el valor principal de este evento.

P. En esta ocasión, se ha lanzado la voz de alarma ante el peligro de extinción de la pediatría en el primer nivel… No acaba de calar este mensaje en la Administración? ¿Por qué?

R. La Administración conoce el problema desde hace tiempo, pero no lo prioriza. Deben urgentemente incrementar los presupuestos dedicados a la atención primaria de salud en todas las administraciones de las comunidades autónomas y aplicar las propuestas que llevamos aportando desde las sociedades científicas de atención primaria, sindicatos y colegios profesionales desde hace tiempo. Por primera vez el Ministerio ha reconocido la falta de previsión (la actual ministra) denunciada por nosotros hace ya más de 15 años. El paso siguiente, si realmente interesa el modelo, debería ser actuar.

P. El público de los congresos suele ser fundamentalmente joven, ¿Cómo perciben los congresistas este mensaje? ¿Es una amenaza real?

R. Es una amenaza completamente real pues a muchos pediatras de atención primaria les gustaría haber venido al congreso de la AEPap y no pueden acudir pues no hay suplentes para pasar sus consultas. Los residentes tienen la oportunidad de conocer perfectamente la realidad de la atención primaria en su rotación por este ámbito durante su formación. Los más interesados en dedicarse a este primer nivel asistencial lo viven con preocupación, y las condiciones de trabajo que ven ahora hacen mucho menos atractiva la opción profesional por la pediatría de AP.

P. 66.000 niños en nuestro país no reciben atención en su centro de salud por parte de un pediatra, ¿qué supone para el niño? ¿y para el sistema?

R. Son bastantes más. Esa cifra son la de niños no atendidos en ninguna consulta de pediatría de atención primaria por no estar cubierta por ningún profesional. Un tercio casi de los niños españoles no reciben atención en primaria por parte de un pediatra especializado. Los 66.000 niños a los que hace mención pueden estar siendo el símbolo del principio del fin de la atención primaria. Estos niños no tienen a un pediatra cerca asignado que les conozca, que les guíe, que les oriente. Estas familias deberán ir a urgencias cada vez que su hijo tenga un problema. Estos recién nacidos y lactantes no podrán acudir al centro de salud a hacer sus revisiones del programa de salud infantil pues ningún médico quiere trabajar en esas plazas ya.

P. ¿Ha empeorado esta cifra en los últimos años? ¿Qué fórmulas se han planteado para resolver esta situación?

R. Si, ha empeorado la cifra, antes no había plazas vacantes y ahora sí las hay. El hecho de que ningún medico pediatra o no pediatra quiera pasar estas consultas indica la precariedad laboral y la masificación que existe en las consultas de atención primaria.

P. Con elecciones a la vista, el diseño participativo de un nuevo marco estratégico para la primaria está de nuevo en el aire. ¿Por qué es urgente abordarlo?

R. Venga el Gobierno que venga tendrán que invertir pronto más recursos en atención primaria de salud si quieren seguir con los altos estándares de calidad en el sistema público de salud de nuestro país. Con la crisis económica el sector que ha sufrido proporcionalmente más recortes ha sido la atención primaria. La situación se ha sostenido gracias a la profesionalidad de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud, que han visto mermados sus salarios y padecido un importante deterioro de las condiciones de trabajo, y sin embargo han mantenido unos niveles máximos de calidad asistencial (como demuestran los estándares de calidad mantenidos por nuestro sistema público). La sensación de los profesionales es que la situación no se sostiene ya y que la calidad de la atención empieza a sufrir deterioro.

P. ¿Cuál es la necesidad fundamental, al margen de la suficiencia de profesionales?

R. Revertir la situación a las condiciones previas a la crisis e incluso avanzar en una reforma de la atención primaria que permita más dedicación al paciente mediante cupos de pacientes menos masificados. Prestigiar el papel de la AP en nuestra sanidad, con un incremento de presupuestos y un reconocimiento de la importancia de las tareas de promoción y prevención de la salud.

P. Otro tema importante que se ha puesto sobre la mesa en el encuentro es la detección y prevención del maltrato infantil, ¿se ha avanzado algo en los últimos años? ¿Qué herramientas necesita tener el pediatra de AP para realizar la función que le corresponde?

R. Los pediatras de AP necesitan más tiempo por niño, mínimo 15 minutos por consulta y trabajar en equipo con un enfermero/enfermera con dedicación exclusiva a la pediatría en proporción 1/1. Para la prevención del maltrato infantil se han elaborado programas específicos en todas las comunidades autónomas. El pediatra tiene la responsabilidad esencial de la detección de los casos y de dar los pasos para iniciar la protección de esos menores contando con una legislación que no siempre ampara a estos niños como sería de desear. Nuestro contacto estrecho con los niños y sus familias nos permite disponer de más posibilidades para detectar estas situaciones.

FOTONOTICIA

El plan estratégico para la primaria que vuelve a estar en el aire

Desde el ámbito institucional, la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, y el director general de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, Antonio Alemany, acompañaron a los pediatras del primer nivel en su cita anual más importante. Apenas 24 horas antes del anuncio de elecciones generales de Pedro Sánchez, la ministra aseguró que confiaba en que el nuevo marco estratégico para la atención primaria pudiera estar listo en las próximas semanas. Sin embargo, la posibilidad de que el Consejo Interterritorial anunciado para el próximo cuatro de marzo recoja esta iniciativa, incluso de forma parcial, resulta de lo más lejana. De hecho, fue a principios de febrero cuando se inició el trabajo de dos de los tres grupos de trabajo creados por Sanidad para recabar las aportaciones al futuro plan. Las organizaciones de pacientes han sido convocadas ya por Sanidad para el próximo 7 de marzo.