Las alergias infantiles aumentan cada año. Además, la pandemia aún está presente y es necesario proporcionar entornos seguros. Por ello, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) insiste en la importancia de instaurar un protocolo común de actuación y prevención en alergias en los colegios para garantizar la seguridad de los alumnos con enfermedades alérgicas, asma o inmunodeficiencias primarias (IDP).

Asimismo, se recuerda la necesidad de seguir cumpliendo con las medidas sanitarias de lavado de manos, distancia social y mascarilla en niños mayores de 6 años con independencia del estado de la vacunación frente a la COVID-19 y la incidencia en las distintas comunidades autónomas.

Alergias alimentarias

Un trabajo reciente publicado en la Revista de la Asociación Española de Pediatría (AEP) en el que han trabajado médicos de SEICAP, señala que del 30 al 40 por ciento de los niños escolarizados asisten al comedor y, según estiman, de todos ellos, unos 100.000 tienen alergia alimentaria.

De hecho, un 5,2 por ciento precisaron algún tipo de dieta de algún tipo de alimento al que eran alérgicos, según las últimas cifras disponibles. “De ahí que sea fundamental proporcionarles un entorno escolar seguro que garantice una máxima prevención de reacciones, sobre todo en el caso de alergias más severas en los que las reacciones pueden llegar a costar la vida del menor”, advierte el doctor Juan Carlos Juliá, coordinador del Grupo de Trabajo de Educación Sanitaria de la SEICAP. 

La anafilaxia, que es la reacción más grave que puede producirse y que puede resultar mortal, se produce sobre todo fuera de casa y uno de los entornos en los que sucede es el colegio.

Formación sobre alergias

En este sentido, los pediatras alergólogos reclaman la existencia de un protocolo de actuación común frente a las alergias en el entorno escolar. En primer lugar, debería existir una formación en alergias por parte del profesorado y del personal no docente. “Deben conocer cómo identificar los síntomas de las distintas enfermedades alérgicas y cómo actuar en caso de reacción, pero, sobre todo, es importante que conozcan las medidas de prevención y evitación de alérgenos para evitar situaciones de emergencia“, indica el doctor Juliá.

Del mismo podo, es preciso que el colegio tenga un protocolo de actuación en caso de reacción. “Saber qué hacer en algunas situaciones puede salvar hasta vidas. Por ello, deben conocer los medicamentos a administrar y sus instrucciones de uso“, apunta el especialista.

En algunas comunidades autónomas, como Andalucía, Galicia, Baleares, Murcia o Valencia, tienen protocolos y programas como los de AIRE o Alerta Escolar que permite una atención sanitaria inmediata y eficaz de niños con patologías crónicas, entre ellas, las alergias con riesgo de anafilaxia. Para ello, existe una coordinación entre el profesorado, al que se le forma para la identificación de crisis alérgicas, y los servicios de emergencias, que en caso de necesidad poseen acceso inmediato a la historia clínica del alumno, lo que les permite orientar al docente en la asistencia al menor.

Consejos de SEICAP para la vuelta al cole

  1. Proporcionar información detallada al colegio: es conveniente que los padres tengan una reunión con la tutora o tutor del niño con alergia o asma para proporcionar al profesor información detallada sobre la alergia o características de asma del alumno, qué medicación necesita y cómo administrarla y qué consejos de seguridad se deben seguir. Deberán procurar que esta información sea trasladada a todas aquellas personas que vayan a estar a cargo de su hijo.
  1. Entregar el informe médico: puede ser útil pedirle al pediatra alergólogo la actualización del informe médico para entregarlo en el colegio, sobre todo si la enfermedad del niño en cuestión ha sufrido alguna variación. En él se deberán incluir medidas a seguir, así como posibles desencadenantes a evitar e instrucciones sobre cómo emplear la medicación y actuar en caso de reacción o anafilaxia. 
  1. Llevar la medicación de rescate: no es habitual que los centros escolares tengan autoinyectores de adrenalina en los botiquines. Por ello, es importante que los niños lo lleven consigo para entregárselo al tutor o responsable y que las familias estén pendientes de su identificación, conservación y caducidad.
  1. Cumplir con el tratamiento pautado: el niño debe cumplir de forma estricta con el tratamiento pautado por el pediatra alergólogo, ya sea de evitación o farmacológico, para evitar crisis o reacciones en el colegio.
  1. Educar al niño en el manejo de su enfermedad: a medida que se van haciendo mayores, las familias deberán facilitar el aprendizaje de los niños sobre el manejo de su enfermedad. En este sentido desde SEICAP se organizan talleres para enseñar a familias y niños a convivir con su alergia.
  1. Facilitar la identificación del alumno: el colegio debe informar a las familias sobre qué medidas deben llevar a cabo para identificar al niño con alergias y esa identificación debe ser reconocible por todo el personal escolar. Además, los padres deberán marcar de forma correcta y adecuada aquellos materiales como las bolsas de desayuno, vasos o utensilios de comida, productos de higiene, etc.
  1. Estar informado sobre el servicio de comedor: es fundamental que las familias tengan información completa sobre qué empresa lleva el catering del comedor escolar, qué medidas siguen para evitar los alérgenos y qué ingredientes se suelen utilizar.
  1. Procurar que el personal esté al tanto de los protocolos: es importante facilitar al centro, no solo la medicación de rescate, sino los protocolos de actuación en casos de emergencia, como por ejemplo el Protocolo de actuación ante una anafilaxia en centros educativos.
  1. Lavado frecuente de manos y distancia de seguridad de 1,5 metros, a ser posible 2, y mascarilla obligatoria a partir de 6 años, así como el resto de medidas de prevención e higiene del Ministerio de Sanidad.           
  2. Identificación de síntomas y diferenciación con COVID-19: es importante saber identificar los síntomas de una crisis asmática o reacción alérgica en niños para poder distinguirlos de la COVID-19. Ante cualquier duda, debe consultarse con el pediatra alergólogo para saber cómo proceder en cada situación.     
  3. Vacuna antigripal para niños con IDP y asmáticos: es recomendable que todos aquellos niños con asma e IDPs se vacunen.

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