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Mientras que en muchas regiones españolas la gestión del Covid-19 se ha sustentado en la creación de hospitales de campaña que amparen los casos que requieren ingreso, e incluso dan cabida a casos más leves, la comunidad de La Rioja, la más castigada de España si se mide la tasa de contagios por 100.000 habitantes, no ha bajado la guardia en el primer nivel asistencial.

Esta semana, su consejera de Sanidad, Sara Alba, explicaba la visión de su comunidad autónoma sobre la base de que potenciar la atención primaria en el diagnóstico y seguimiento del coronavirus frena la presión asistencial en los hospitales.

Tasa de hospitalización

Los resultados saltan a la vista. La tasa de hospitalización por esta enfermedad que relaciona ingresos hospitalarios y casos confirmados acumulados se sitúa en La Rioja en el 31,4 por ciento, mientras la media española alcanza el 56,7 por ciento.

Desde la consejería están convencidos de que el modelo de La Rioja de potenciar el papel de la atención primaria en el diagnóstico y seguimiento del coronavirus, reforzando la asistencia a domicilio, ha contribuido a frenar la transmisión comunitaria y la presión asistencial en los hospitales.

Lo destacó la propia consejera en una rueda de prensa en la que informó de las actuaciones que desde primaria están permitiendo la mejora asistencial y la contención de la pandemia.

Primaria, el eje vertebrador

Alba subrayó que “el enfoque de la gestión de la emergencia sanitaria del coronavirus por el Gobierno de La Rioja ha devuelto a la Atención Primaria su papel como eje vertebrador del Sistema Público de Salud“.

Añadió también que “el sistema de salud está teniendo músculo para absorber y prestar la mejor calidad asistencial a los más de 1.800 casos confirmados en La Rioja desde el inicio de la pandemia”.

Al mismo tiempo, apuntó que “las dos manos del sistema público, primaria y hospitalaria, son las manos que velan por la salud de los riojanos”, apuntó.

Atención domiciliaria

La consejera riojana considera un acierto “apostar desde un primer momento por dar la misma importancia a la hospitalización como a la atención domiciliaria, que lidera atención primaria, lo que ha permitido desahogar la presión asistencial en los hospitales”.

En la misma línea, el director gerente del Servicio Riojano de Salud, Alberto Lafuente, subraya otros datos positivos. Además de la tasa de hospitalización, la tasa de letalidad, es decir, el número de fallecidos por cada cien casos confirmados, es del 4,7 por ciento, prácticamente la mitad respecto al 8,7 por ciento de la media nacional.

La consejera insistió en que el control desde los centros de salud ha permitido anticiparse a la propagación epidémica y paralizar posibles contagios. También puso el acento en que los profesionales de primaria han formado parte de la primera línea de ataque frente al coronavirus.

Explicó así que los equipos de hospitalización a domicilio realizan pruebas diagnósticas PCR en las zonas de mayor incidencia.

Pacientes crónicos atendidos

Otro punto importante destacado por la titular riojana es que la atención primaria “ha sido capaz de normalizar la asistencia a los pacientes, continuando con el tratamiento del resto de patologías o el seguimiento fármaco-terapéutico de los pacientes crónicos”.

Por su parte, Carlos Zapiola, director médico de Atención Primaria y 061, puso el acento en cómo desde primaria se ha trabajado por anticipar el escenario epidemiológico y asistencial del coronavirus.

“Teníamos claro que siete de cada diez pacientes desarrollaban una sintomatología leve, similar a un proceso gripal, y que el aislamiento domiciliario y la distancia social eran la mejor manera de cortar la transmisión de la enfermedad”, expuso.

Por eso, desde un primer momento, los gestores fueron conscientes de que tenían que apostar por controlar en el domicilio los casos menos graves, que son la mayoría, de tal modo que el Hospital San Pedro y Calahorra centralizaran la atención de los pacientes con sintomatologías más complejas, detalla el portavoz.

Valoración telefónica previa

En su opinión, “la introducción de la valoración telefónica previa y el acceso controlado a los centros de salud a primeros de marzo, inicialmente en las zonas con brotes más evidentes, previamente a que se decretara el estado de alarma y se generalizara la cuarentena, ha sido una medida extremadamente eficaz que ha permitido paralizar la cadena de transmisión y mantener, incluso mejorar, el nivel asistencial a todos los pacientes”.

En la misma línea la directora de Enfermería de Atención Primaria y 061, Noemí Marauri, valoró “la enfermería como eslabón fundamental del sistema sanitario, desempeñando un papel clave para tratar a la población más vulnerable. Con nuestra atención domiciliaria y con nuestro seguimiento telefónico, hemos evitado salidas innecesarias. Y, de este modo, hemos disminuido los contagios”.

Ante esta emergencia sanitaria, comentó que la atención del paciente desde la Enfermería de Primaria “ha abordado también el aspecto psicosocial en esta situación tan excepcional, solventando necesidades de medicación, realizando el seguimiento de la alimentación o aportando compañía en la soledad”

Abordaje comunitario

En el dispositivo riojano, los profesionales de enfermería contribuyen también a realizar un seguimiento a las familias con pacientes en cuarentena y a los convivientes, “para aliviar sus dudas y para valorar la evolución del estado de salud de toda la familia con preguntas estructuradas a la unidad familiar y con recomendaciones de aislamiento, limpieza e higiene personal”, remarcó Marauri.

Marauri anunció que trabajan ya en un protocolo activo para poder guiar diariamente el abordaje asistencial y terapéutico, previendo el estado del paciente en función de su evolución desde el inicio de los síntomas.