“La reumatología española se merece un mayor peso dentro de lo que es Eular”

José Mª Álvaro-Gracia es el actual jefe del Servicio de Reumatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y nuevo presidente de la SER

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El nuevo presidente de la Sociedad Española de Reumatología, José Mª Álvaro-Gracia Álvaro, actual jefe del Servicio de Reumatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid , no oculta su orgullo por los logros alcanzados por la especialidad en los últimos años.

Pero al mismo tiempo admite que han de enfrentarse a los retos nuevos, para lo cual necesitan la flexibilidad suficiente. En esta entrevista con GM, analiza los temas clave de la reumatología en el contexto del encuentro europeo, que celebra esta semana su primer foro virtual.

Pregunta. Comienza su presidencia al frente de la Sociedad Española de Reumatología en el momento de la vuelta a la nueva normalidad, ¿qué impacto ha tenido la pandemia en los servicios de reumatología?

Respuesta. Ha tenido un impacto enorme. Por una parte, muchos reumatólogos, como es una especialidad de Medicina Interna, han estado cuidando de pacientes covid integrados en grupos de medicina interna o neumólogos.

Hemos tenido que cortar la actividad de consultas externas y hemos pasado a realizar consultas telefónicas, que obviamente no es la mejor manera de atender a nuestros pacientes. Somos una especialidad muy clínica y ha sido una forma de salir del paso, pero no la forma más adecuada de realizar la especialidad.

En la reincorporación nos enfrentamos al problema de minimizar los riesgos de contagio en los edificios de consultas, que sabemos que son uno de los focos de contagio potencial. Esto nos obliga a reajustar consultas, separar las presenciales, intercalarlas con telefónicas y reorganizar toda la actividad al menos de cara al futuro próximo, dando un peso que no tenían antes estas consultas.

Desde el punto de vista de la sociedad, el impacto ha sido tremendo. Deberíamos haber desarrollado hace una semana nuestro congreso nacional que hemos retrasado al mes de octubre. Hemos suspendido también la gran cantidad de actividad formativa que teníamos prevista para estos meses.

La Sociedad Española de Reumatología tiene actividades casi todas las semanas y hemos tenido que replantearlo, el impacto ha sido enorme.

P. Es un virus nuevo para todos, ¿se ha observado algún vínculo relevante entre Covid-19 y el tipo de patologías que se abordan en vuestra área?

R. Sí. Desde el principio hemos visto que los pacientes con enfermedades reumáticas han tenido una característica diferencial. La primera pregunta que nos plantearon fueron aquellos pacientes con enfermedades autoinmunes que están con tratamientos inmunomoduladores si podían tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Desde pronto vimos que los pacientes con covid desde el punto de vista fisiopatológico una de las cosas que ocurren es una reacción inflamatoria que contribuye en gran medida a la gravedad y pronóstico de la enfermedad.

Esta reacción se empezó a manejar con fármacos que nosotros somos los especialsitas que mejor conocemos que bloquean, por ejemplo, la acción de algunas citoquinas. Fármacos que utilizamos, por ejemplo, en el manejo de pacientes con enfermedades autoinmunes sistémicas, como pacientes con lupus o con síndrome de Sjögren, que se trata con hidroxicloroquina. Este tratamiento ha estado presente desde el principio y de hecho está  siendo objeto de un gran debate.

Nuestros pacientes han tenido una especial implicación por esos dos aspectos. Por una parte, por el posible efecto de los tratamientos inmunosupresores e inmunomoduladores y por el hecho de que algunos tratamientos habituales en el manejo de las enfermedades reumáticas.

P. ¿Cómo se ha gestionado la atención a los pacientes dentro de los centros? ¿Cómo esperan dar salida a la llegada de todos aquellos pacientes que no han podido acudir a revisiones, etc.?

R. Con gran dificultad y esfuerzo. No tenemos soluciones mágicas en todo esto. Uno de los esfuerzos importantes será en la organización de las consultas externas. Tenemos que ver cómo podemos recuperar lo que en estos meses no se pudo hacer, pero tenemos la limitación de que no podemos ver más pacientes, sino al revés. No lo sabemos muy bien. Aportaremos nuestro esfuerzo pero hay que tener presente la limitación de recursos, en especial humanos, que se hará visible en los próximos meses.

Es verdad que la situación es muy heterogénea. Hay muchos sitios en los que se ha podido a través de estas consultas telefónicas resolver algunos aspectos o preguntas, pero en algunos sitios se ha suspendido la actividad. También ha habido un porcentaje importante de reumatólogos que se han visto afectados por el covid, más en los lugares en los que mayor incidencia ha habido.

No tenemos muy claro cómo vamos a poderlo solucionar, con esfuerzo e imaginación.

P. Esta semana comienza un Eular muy particular que los especialistas podrán seguir desde el despacho, ¿qué temas candentes tiene sobre la mesa la reumatología europea?

R. La primera novedad es la covid-19, que tendrá un espacio importante, puesto que el impacto que está teniendo en la reumatología es importante y queremos conocerlo mejor para contestar las preguntas que nos hacen nuestros pacientes.

Se abrió una convocatoria para enviar trabajos una vez que ya estaba cerrado el proceso.

Luego las novedades terapéuticas en enfermedades inflamatorias crónicas como artritis reumatoide o espondiloartritis, en enfermedades autoinmunes sistémicas, como es el lupus, Sjögren  o esclerodermia. Todo el campo de las vasculitis, en el que sigue habiendo novedades significativas, todo el campo de la artrosis, que es la más prevalente y para la que más se necesitan soluciones terapéuticas…

Esperamos ver qué novedades hay a lo largo del último año.

P. ¿En qué situación se encuentra esta especialidad a nivel nacional en relación al resto de colegas europeos?

R. La aportación de la reumatología española es muy importante desde el punto de vista de presentaciones que se envían vemos como la participación es muy importante. Tiene un papel muy activo en el estudio del impacto de los nuevos fármacos en estas enfermedades que hemos comentado.

Un aspecto en el que deberíamos avanzar, y me planteo como objetivo, es favorecer una mayor presencia de reumatólogos españoles en las diferentes actividades del congreso en las comunicaciones orales. La reumatología española se merece un mayor peso dentro de lo que es Eular. En este momento tiene el mismo peso que corresponde a nuestro país dentro de Europa. Estamos entre los cinco países que más aportamos desde el punto de vista científico.

P. ¿Qué otros proyectos tiene en mente como presidente dentro de esta nueva etapa?

R. Contribuir a que la SER cumpla sus objetivos. Estarían por una parte, favorecer que los reumatólogos españoles tengan mayor productividad científica y convencer a los jóvenes de la importancia que tiene hacer investigación.

Los países que investigan son los que tienen un papel más predominante. Si tiene algún área en la que mejorar es el de un mayor peso de la productividad científica. Tenemos que potenciar también cursos relacionados con la metodología de la formación, que es muy importante,

También es necesario aumentar la actividad formativa. En este sentido, la SER es un ejemplo y es algo que quiero seguir impulsando.

Otra tarea importante es dar a conocer cuál es la tarea de los reumatólogos de cara a la sociedad. A pesar de que es una especialidad madura, mucha gente no conoce bien qué es lo que hacemos y qué enfermedades tratamos. Piensan que es una especialidad de gente mayor con muy pocas soluciones y es falso. ES importante que expliquemos la gran heterogeneidad de las enfermedades reumáticas, que pueden afectar a muchas edades y para las cuales en muchas ocasiones disponemos de tratamiento.

Por último, me planteo una mayor presencia internacional tanto en Eular como en países de Iberoamérica.