GM ha entrevistado a Joan Carles Reverter, presidente de la SETH, con motivo del 50 aniversario de la Sociedad.
Joan Carles Reverter, presidente de la SETH.

La Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH) cumple este año su 50 aniversario. Motivo de ello, GM ha contactado con Joan Carles Reverter, presidente de la Sociedad para conocer cómo ha sido la evolución de la Sociedad en estos años. “Han sido y están siendo una historia de éxito y de servicio”, recalca. “Los inicios fueron difíciles y lentos, pero luego la evolución de los conocimientos y el desarrollo de una personalidad específica ha llevado a un desarrollo exponencial de la hemostasia, y la SETH ha evolucionado en paralelo”, añade.

En la entrevista, Reverter establece como “necesidad ineludible” para la profesión la definición y acreditación propia de las unidades de tratamiento antitrombótico. Además, subraya que los cambios que han habido en el manejo de las enfermedades de la coagulación, tanto las hemorrágicas como las trombóticas “han sido espectaculares”. En esta línea, recalca que al igual que la medicina ha evolucionado, la hemostasia también. “En muchos temas ha sido punta de lanza y pionera en algunos de los avances que luego se han consolidado en otros campos de la medicina”, garantiza.

Nuevas líneas de investigación y tratamientos

Según indica el presidente de la SETH, en la actualidad, hay muchas líneas de investigación abiertas en el campo de las enfermedades trombóticas y hemorrágicas y en el conocimiento de biológico de los mecanismos de la hemostasia. “Van desde el desarrollo de nuevos fármacos, tanto anticoagulantes de la familia de los inhibidores de la vía extrínseca como nuevos de terapias no sustitutivas en hemofilias, a la medicina personalizada de los tratamientos. En la investigación básica, “las líneas que están provocando más interés son las del concepto de la inmunotrombosis y la redefinición de cómo funcionan los mecanismos que llevan a una hemostasia fisiológica o patológica“, alega. “En un futuro muy próximo, además habrá que entrar en el debate de qué papel ha de jugar la inteligencia artificial en todo ello”, subraya.

Los cambios en la terapéutica de ambas patologías también han sido notables en este medio siglo. En las enfermedades hemorrágicas, Reverter sostiene que “hemos conocido la evolución de los hemoderivados empleados en el tratamiento, la instauración generalizada de la profilaxis en los pacientes con hemofilia grave y la aparición de nuevas terapias como los anticuerpos monoclonales, la terapia génica o los tratamientos no sustitutivos“. En lo que se refiere a la evolución de los tratamientos en las enfermedades trombóticas, “hemos tenido la aparición de las heparinas de bajo peso molecular y de las nuevas líneas de anticoagulantes que permiten cada vez una mayor personalización del tratamiento, la generalización de la profilaxis antitrombótica en los pacientes quirúrgicos y médicos y la definición de nuevos modelos de coagulación ligados a la trombosis”. De hecho, en ambas enfermedades incide en los avances ligados al diagnóstico funcional y molecular.

Incidencia y concienciación social

La incidencia se sitúa en torno a los 116 casos por cada 100.000 habitantes, ocupando el tercer puesto como causa de mortalidad cardiovascular, tras el infarto de miocardio y el ictus. “En las trombosis es muy evidente el aumento de la frecuencia de eventos, aspecto ligado al aumento de la edad de la población, al sedentarismo, a no mantener hábitos cardiosaludables y al aumento de los casos de cáncer, que es un gran factor de riesgo”, afirma.

Asimismo, en las enfermedades hemorrágicas lo más destacado, en cuanto a la frecuencia de casos estudiados y tratados, es “la mayor sensibilidad hacia sangrados (antes considerados menores) como el sangrado uterino anómalo, pero que causan una elevada pérdida de calidad de vida”, asegura Reverter. “En España se está en los niveles propios de los países desarrollados en cuanto a incidencia y prevalencia de alteraciones de la coagulación”, confirma.

Haciendo referencia a si la población está concienciada sobre los peligros de estas enfermedades, Reverter informa de que, en general, las enfermedades hemorrágicas mayores, como las hemofilias, son conocidas por la población. No obstante, lamenta que desconocen aspectos ligados a su frecuencia o a lo que realmente representan para los pacientes o para el sistema sanitario. No obstante, el panorama en las enfermedades trombóticas es mejor, dado que, según recalca, “son más conocidas”. Pese a ello, informa de que no la población no asume hábitos que podrían ayudar a disminuir su riesgo.

Futuro y objetivos

Para Reverter el futuro de ambas enfermedades es “muy prometedor”. “Las innovaciones que se ven venir y la consolidación de los avances recientes marcan un horizonte ilusionante y nos hacen presuponer una atención cada vez mejor a las necesidades de nuestros pacientes”, concluye.

Entre los objetivos principales de la SETH a corto, medio y largo plazo, su presidente destaca la creación de un espacio de colaboración multidisciplinar en el campo de la trombosis y la hemostasia para promover la investigación, la formación y la mejora de la atención los pacientes. “La SETH se encuentra en un momento de evolución, de crecimiento y de diversificación de las actividades”, asevera. Asimismo, indica la expansión de formatos para las actividades formativas y la ampliación de becas y el desarrollo de una revista propia en colaboración con el Grupo Latinoamericano de Trombosis y Hemostasia”, explica.


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