La Asociación Española de Pediatría (AEP), con sus 24 sociedades de especialidades pediátricas y sus 14 sociedades regionales de pediatría, y bajo el marco de la conmemoración del Día de la Pediatría este 8 de octubre (Día P), ha elaborado un manifiesto con la intención de hacer públicas sus reivindicaciones habituales; entre ellas, la principal, que es que las especialidades pediátricas sean reconocidas oficialmente.

Este día se enmarcará en la semana del 3 al 8 de octubre, bajo el lema: “Los niños también necesitan especialistas pediátricos”, siendo este último el día principal, con la conmemoración del Día P.

Continuando con el manifiesto, la AEP plantea cinco demandas a la Administración sanitaria:

  1. Acreditar las áreas de capacitación específica pediátricas como paso imprescindible para asegurar la calidad en la formación de los pediatras, poder seleccionar a los profesionales mejor preparados y garantizar una prestación sanitaria equitativa en todo el territorio español.
  2. Un itinerario formativo específico para el pediatra de atención primaria, con su reconocimiento correspondiente, que le otorgue el papel y la función que su cometido merece dentro del programa formativo MIR en Pediatría.
  3. Adoptar medidas necesarias para atraer profesionales de la pediatría a los centros de Atención Primaria.
  4. Trabajar de forma colaborativa en un mapa geográfico donde se estimen las distintas necesidades de especialistas pediátricos con relación a la población pediátrica para planificar las necesidades futuras de recursos humanos especializados en Áreas de Capacitación Específicas (ACE) pediátricas en España.
  5. El reconocimiento de las ACE de Pediatría para que los pediatras puedan trabajar en igualdad de condiciones respecto a sus colegas europeos y en paridad de condiciones en las diferentes comunidades autónomas españolas.

Como subraya la vicepresidenta de Atención Hospitalaria de la AEP, María del Mar Rodríguez, el hecho de que no exista un reconocimiento oficial “implica que no existen requisitos mínimos de formación ni acreditación, ni se dispone de un plan formativo oficial”.  Rodríguez añade que esta situación “no sólo puede repercutir en la calidad asistencial si no que limita el aprendizaje homogéneo de los pediatras y dificulta su formación y actualización adecuada”.

El deterioro progresivo de la situación de la pediatría de atención primaria es otro de los puntos sobre los que giran las reivindicaciones del colectivo. “Al ser una rama integral y holística en la concepción del niño y adolescente, podría parecer que no precisa de la especialización. En el adulto esta función está a través de la especialidad de medicina de familia, pero no así para el niño y adolescente”, incide Rodríguez.

El panorama se complica por la falta de profesionales en las consultas de los centros de salud, muchas de las cuales no cuentan con pediatras. Se calcula que hasta un 30 por ciento de los niños es atendido por profesionales que no son pediatras. Como se señala en el manifiesto del Día P 2022 el déficit “propicia que los pediatras en activo estén sometidos a un sobreesfuerzo, el que condiciona tener que atender a más niños en el mismo tiempo, con el consiguiente riesgo de cometer errores y afectar a la seguridad del paciente”.

Sólo existen 62 unidades de alergología pediátrica

Una de las 24 sociedades de especialidades pediátricas que conforman la AEP es Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap). Su presidenta, Ana Martínez-Cañavate Burgos explica que, en la actualidad, solo hay en España 62 unidades de alergología pediátrica (teniendo en cuenta centros públicos y privados), una cifra que resulta “insuficiente” ya que uno de cada cuatro niños tiene algún tipo de alergia.

“Desde la Seicap reivindicamos que los niños con alergia sean tratados por pediatras alergólogos por dos motivos fundamentales”, afirma la especialista, y añade que disponen de una “formación integral para atención de los niños; la ruta formativa para especialistas en alergia pediátrica está establecida y hay un programa muy completo que cumple con los estándares europeos”.

“Consideramos que es importante que los niños sean atendidos por personal especialmente adiestrado para ello, en lugares y espacios exclusivos para la asistencia pediátrica; tanto las salas de espera como las consultas en pediatría son entornos mucho más amables que las de los adultos”, apunta Martínez-Cañavate.

“Además, no podemos olvidar que los pediatras no solo atendemos los aspectos relativos a nuestra especialidad, sino que vemos al niño de forma integral y conocemos sus necesidades y características clínicas”, expone la presidenta de la Seicap.

Plazas sin especialista

Anna Gatell, presidenta de la Sociedad Catalana de Pediatría (SCP), explica que la pediatría de Atención Primaria proporciona una asistencia sanitaria de proximidad a los niños, adolescentes y a sus familias con una visión global de la salud que incluye: la promoción de la salud y la su protección, la prevención de enfermedades, la atención integral en los procesos patológicos agudos y crónicos, la rehabilitación y la reinserción a la sociedad en las mejores condiciones posibles.

“Hay estudios que ponen en evidencia que la mortalidad es inferior cuando los niños son atendidos en Atención Primaria por pediatras. Si en el adulto existe la especialidad de medicina de familia, ¿por qué no se reconoce un itinerario específico para la figura del pediatra de atención primaria?”, reflexiona Gatell.

En Cataluña, alrededor del 30 por ciento de las plazas de pediatría de atención primaria están ocupadas por médicos que no son pediatras y solo el 20% de los residentes de pediatría se van a la atención primaria porque no la encuentran una especialidad atractiva. “Esta situación, junto con las jubilaciones próximas de los pediatras que ahora estamos en primaria, va a provocar un problema muy grave para dar continuidad a la atención que debemos dar a los niños”, añade.

Una de las posibles soluciones que apunta la presidenta de la SCP, y que están impulsando ahora mismo en la Comunidad, es la reorganización de la atención primaria mediante Equipos Territoriales. Los objetivos son reducir las desigualdades territoriales, aumentar la capacidad resolutiva de la atención pediátrica y garantizar una oferta formativa adecuada a las necesidades de los profesionales y servicios, entre otros.

“Los niños y adolescentes son un activo primordial para la sociedad y presentan unas necesidades y problemas de salud específicos. Las intervenciones que se realizan para mejorar la salud en la edad pediátrica son una inversión que tendrá repercusiones a lo largo del ciclo de vida”, advierte la presidenta de la SPC.

Otras actividades del Día P

Según la AEP, cada vez más organizaciones de verificación recurren a esta Asociación para contrastar información dudosa, recabar datos fiables y desmentir bulos. Es por ello que, entre las actividades que ha organizado la AEP en el marco del Día de la Pediatría, destaca un debate profesional entre pediatras divulgadores y verificadores que profundizará en el análisis de esta cuestión. La sesión, que se celebra bajo el título, ‘Fact-checking en salud: unidos contra los bulos’, concluirá con un consenso sobre cómo pueden colaborar pediatras y verificadores para generar contenido veraz sobre salud infantil y favorecer su consumo.

También, en colaboración con la serie infantil Croco Doc, de Clan TV, la AEP ha convocado el concurso de dibujo infantil “Mi pediatra me ayuda a…” con el que se pretende acercar a los niños a la figura del profesional sanitario que cuida de su salud y su bienestar integral: su pediatra. En la web de la AEP y de la serie Croco Doc, los niños pueden descargarse la plantilla del concurso para colorear a los personajes de la serie y participar en la iniciativa.


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