Pregunta. La crisis sanitaria ha amplificado el valor de la tecnología en el ámbito sanitario, ¿cuál es su valoración al respecto?

Respuesta. La COVID-19 tiene un efecto acelerador del desarrollo, implantación y uso tecnológicos. En cualquier caso, tenemos que diferenciar la tecnología de base, la tecnología de datos y la tecnología implantable. En los tres casos hay una evolución muy positiva, máxime teniendo en cuenta que en la tecnología de base es clave. Otro aspecto también relevante surge de su mantenimiento en base a las recomendaciones de la AEMPS. Por su parte, la tecnología de datos en búsqueda de evidencia científica está aumentando incluso en la utilización de datos clínicos en abierto respetando la normativa y regulación vigente; y la tecnología implantable ocupa cada día un mayor espacio en el tratamiento de los pacientes, como comprobamos en los comités de innovación de la Fundación IDIS.

P. ¿Cuál es la función de la Comisión Digital de IDIS? ¿Quiénes la integran y cuáles son sus objetivos a medio y largo plazo?

R. En el momento actual digitalizarse no es una opción, es una obligación. Pero además, no es una cuestión de tecnología, sino que compete a una transformación disruptiva del modelo. La función de la comisión es promover e impulsar iniciativas y proyectos en este ámbito; los integrantes son los representantes de las organizaciones que son patronos de la Fundación IDIS y en este momento estamos trabajando en el concepto y desarrollo de la interoperabilidad, un reto muy relevante que impacta muy favorablemente en el paciente y en la propia eficiencia del sistema.

P. Cada vez se habla de disrupción digital con más fuerza, ¿en qué consiste exactamente este término? ¿Qué puede aportar al sector sanitario, desde el punto de vista empresarial?

R. Tal y como se señaló en la jornada IDIálogoS celebrada recientemente conviene diferenciar los conceptos de digitalización (adopción de tecnologías para hacer lo mismo a través de una tecnología), transformación digital (donde las tecnologías cambian los procesos) y disrupción digital (que supone cambiar completamente el statu quo). Cambiar el statu quo significa impulsar un nuevo modelo sanitario mucho más eficiente basado en resultados medibles y evaluados de forma constante.

“Estamos trabajando en el concepto y desarrollo de la interoperabilidad, un reto que impacta en la eficiencia del sistema”

P. ¿Qué reflejo puede tener en la atención al paciente?

R. La disrupción digital en el sistema conlleva beneficios para el paciente, para el profesional, para el sistema y para el Estado. En el primer caso supone una mayor confortabilidad puesto que se aproxima la atención y monitorización al paciente evitando reiteraciones de consultas, pruebas diagnósticas, etc. Supone además una mejora en los resultados en términos de acceso, eficiencia, calidad y seguridad, resolución asistencial y experiencia de paciente.

P. ¿Todo son ventajas o hay algún inconveniente que haya que saber manejar?

R. Más que inconveniente, hablaría de la necesidad de articular perfectamente los términos de privacidad en relación con el manejo de datos y la propia seguridad de la información que determina la normativa vigente. En este sentido las organizaciones sanitarias han avanzado mucho y lo tienen muy presente en todas sus actuaciones.

P. En un sistema sanitario como el español, con las competencias transferidas a las comunidades autónomas, ¿hay riesgo de avanzar a distinto ritmo en estos procesos?

R. Indudablemente, por ello desde la Fundación IDIS a través del manifiesto que acabamos de lanzar, entre sus diez principios contempla el de la necesaria digitalización y para llevarla a cabo consideramos que es imprescindible impulsar una estrategia nacional de digitalización en Sanidad más ágil y cooperativa, acompasada con las necesidades de los diferentes actores del sistema y con las nuevas posibilidades que nos ofrece la ciencia y la tecnología.

P. El término interoperabilidad es todo un clásico al hablar de tecnología, ¿estamos más cerca de conseguirlo?

R. Sin duda, pero es uno de los grandes retos que tenemos en este momento encima de la mesa, especialmente si consideramos además la interoperabilidad entre los diferentes países de la UE tal y como contempla la iniciativa europea al respecto.

P. La transformación digital también forma parte de uno de los puntos estratégicos del manifiesto que impulsa IDIS, ¿es posible hablar de la sanidad del futuro si se pierde de vista el horizonte tecnológico?

R. Definitivamente no, la tecnología es un gran aliado de la medicina, del profesional, del paciente y de los sistemas sanitarios.

P. ¿Algo más que añadir?

R. En innovación y en I+D también se hace buena la afirmación de que solo con la suma de todas
las voluntades y la multiplicación de los esfuerzos conseguiremos dotar a nuestro sistema
sanitario de las palancas imprescindibles para afrontar con éxito los retos del futuro. Por lo
tanto, la cooperación interdisciplinar de código abierto y en red es imprescindible si queremos
continuar mejorando en resultados, calidad y en seguridad para nuestros pacientes.