Cerrado
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La Comunidad de Madrid ha informado esta semana sobre el cierre de más de medio centenar de centros de salud, de los 430 dispositivos de atención primaria que integran la red regional.

Las sociedades científicas del primer nivel, que desde hace tiempo critican aquí una gestión de la crisis del Covid-19 centrada exclusivamente en la atención hospitalaria, han expresado su preocupación por el impacto que estas medidas tienen no solo en el aumento de las urgencias hospitalarias, sino también en la atención a otras patologías crónicas que no se han evaporado.

La situación a nivel nacional es sumamente heterogénea. En la mayoría de las comunidades los médicos de familia pasan consulta por vía telefónica y ocupan gran parte de su tiempo en el seguimiento de pacientes leves de Covid-19.

Aunque la atención se ha reorganizado en todas ellas, con el cierre de algunos centros pequeños, las medidas más drásticas se han adoptado en la Comunidad de Madrid, según trasladan a GM desde la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc)

Salud pública y comunitaria

El presidente de SEMG, Antonio Fernández Pro, explica a GM que la actuación en Madrid “está absolutamente centrada en el hospital, lo cual es un error”. En su opinión, ante una pandemia “hay una actuación de salud pública y comunitaria que se debe hacer desde atención primaria”.

Fernández Pro remarca que este planteamiento debe ser comunitario tanto en la prevención como en el aislamiento de casos. Sin embargo, matiza que “esta respuesta está centrada en la enfermedad grave y las urgencias del hospital, que son el punto de choque de casi todo”.

Sin acceso al diagnóstico precoz

El presidente de SEMG denuncia que les han “hurtado el diagnóstico precoz”. “Un test que permita detectar focos de infección y el seguimiento de casos banales haría que pudiéramos adelantarnos un poco a la situación, a esas complicaciones que saturan los hospitales”, advierte.

Por otra parte, también tiene claro que hasta que no haya pruebas diagnósticas masivas no se evitará la afluencia a los hospitales.

Antonio Fernández-Pro (SEMG).

Tampoco ve con buenos ojos la gestión en el “macrohospital de campaña en el Ifema”, que en palabras del presidente de SEMG va a desarmar “aún más”, el primer nivel para llevar los profesionales a este centro.

El portavoz de esta sociedad científica recuerda que para que los médicos de familia puedan hacer su trabajo es preciso tener medios, recursos y equipos de protección, y lanza un mensaje contundente: “Si se desmantela la atención primaria, aunque sea de forma temporal, habrá un antes y un después para todos”.

Un “daño tremendo”

Por su parte, el presidente de Semfyc, Salvador Tranche, también considera que cierre de los centros de atención primaria en la Comunidad de Madrid está ocasionando “un daño tremendo”.

“Entendemos que los hospitales están sobrepasados, las UCIS están saturadas… pero la solución no es achicar agua, sino buscar la manera de tapar el agujero”, comenta.

Salvador Tranche (Semfyc).

Según su visión, este cierre de centros genera, además, un segundo problema. Y es que hay pacientes graves que es preciso atender a domicilio, pacientes graves que hay que acudir a sedar, y se enfrentan a “situaciones tremendas”. “El dique de contención para las urgencias que hasta ahora era la atención primaria ya no está”, lamenta Tranche.

No entiende que se haya perdido de vista, según el portavoz de esta sociedad científica, que el 80 por de los pacientes con Covid-19 van a tener una evolución buena o muy buena, y que deberían seguirse desde el centro de salud.

“Sin atención primaria no hay nada que frene la llegada a los hospitales. No es buena idea, aun reconociendo que la situación es extrema”, insiste también él.

Otro aspecto que preocupa al portavoz de esta sociedad científica es que la respuesta madrileña, centrada en los hospitales, se está trasladando a otras comunidades autónomas. Frente a la imitación, creando hospitales de campaña, Tranche aboga por “tomar el pulso”.

“La urgencia es enorme, pero las necesidades cambian en horas. Apostar tan duro por llevarse los equipos de atención primaria a estos hospitales tiene un coste tremendo”, remarca.

A pesar de la situación, desde Semfyc no ocultan su sorpresa por este tipo de medidas, que siguen el ejemplo de países como China o Italia, con un primer nivel asistencial o inexistente o mucho menos potente que el español. “Nos sorprende que se haya hecho aquí con una atención primaria tan poderosa”, puntualiza.

La resaca del Covid-19 en AP

Por otra parte, su experiencia en los centros les hace recordar que hay patología más allá del Covid-19. “Aunque estemos muy enfocados en esto hay gente con enfermedades crónicas, cólicos de riñón, un infarto… Y eso lo estamos desatendiendo totalmente ahora mismo”, critica Tranche.

Por otra parte, no pierde de vista que una vez que se aplane la famosa curva, la resaca en la atención primaria promete ser colosal. Alguien tendrá que dar el alta a los pacientes que ahora colapsan las UCIS y los hospitales y seguirles todavía convalecientes, recuerda el presidente de Semfyc. Sin olvidar la atención a los enfermos crónicos que, siguiendo las recomendaciones sanitarias, han dejado en stand by las molestias no urgentes.

Cuando todo pase, será más necesario que nunca que el sistema sanitario encuentre un primer nivel asistencial bien dotado, con recursos humanos y con capacidad de resolución. Un espejismo en un momento como este.