El Hospital Universitario La Paz de Madrid cuenta con el Centro de Simulación Avanzada donde realizan todo tipo de formación sanitaria. Mediante equipos multidisciplinares, con un alto ratio entre docencia y alumnado, recrean todas las áreas de un hospital convencional. Desde la atención en consulta hasta la intervención quirúrgica, el objetivo es realizar una inmersión en el tratamiento al paciente.

Se trata de un “entrenamiento de sanitarios” con grandes beneficios para pacientes pero también para profesionales. Está diseñado para que equipos formados por médicos, enfermeros y celadores, entre otros, ensayen todos los procesos que suceden en el día a día o una intervención de riesgo. Está dirigido a cualquier profesional con cualquier grado de conocimiento y experiencia como residentes o aquellos que cuentan con años de trayectoria.

Así, según ha explicado el director de este centro, Manuel Quintana Díaz, todos los participantes entrenan su nivel de respuesta con el objetivo de evitar la improvisación en situaciones reales. Este entrenamiento se realiza recreando escenarios complejos que exigen un enfoque planificado y colaborativo entre todos los profesionales participantes. Por este motivo, los profesionales que forman deben contar con un alto nivel de preparación.

Formación abierta e integral

Una de las prioridades de este centro es la de auditar las competencias adquiridas por el alumnado para asegurar que han adquirido ese conocimiento. De esta forma, aquellos que lo necesiten puedan repetir las simulaciones. Este enfoque mejora la seguridad del paciente y del profesional. Los responsables del centro también han explicado que esta relación les ayuda a identificar y cubrir necesidades formativas específicas. De hecho, el centro valora las sugerencias de los participantes a tal efecto.

Asimismo, el centro no solo se centra en la formación de sanitarios, sino que también ha realizado cursos a policías y auxiliares de vuelo. Además, están desarrollando programas para familiares de pacientes con trastornos del espectro autista -entre otras patologías y con el apoyo de asociaciones de pacientes-, o para víctimas de violencia de género. Entre otros objetivos futuros, Quintana ha destacado que quieren fomentar la creación de otros cursos de formación para empresas, entre otras entidades.

Pioneros en trasplantes pediátricos

El centro se implantó en el año 2013, si bien, en la actual ubicación, más amplia y abastecida, cuenta apenas con dos años de funcionamiento. Así, llevan a cabo más de 300 cursos anuales con una amplia variedad de especialidades. Entre los más pioneros, se encuentran los dedicados a trasplantes pediátricos ya que La Paz es un hospital puntero en este ámbito. 

Esta formación incluye simulaciones de entrevistas con familias de donantes en situaciones complicadas. El hospital necesita que otros centros identifiquen posibles donantes entre la población pediátrica. Estas donaciones solo pueden darse entre menores con muerte encefálica o en asistolia -daño cerebral catastrófico-, lo que requiere autorización paternal en un momento extremadamente delicado, tal y como ha detallado el coordinador de trasplantes Pablo Millán.

Equipos de alta fidelidad

Las simulaciones de este centro utilizan equipos de alta fidelidad que replican características humanas, como pestañear, respirar y tener pulso. Esta tecnología permite a los profesionales enfrentarse a situaciones de urgencia complejas y mejorar su respuesta en entornos seguros donde los errores pueden ser constructivos. En este entorno, los instructores supervisan estas simulaciones donde retan al alumnado a todo tipo de situaciones. 

Incluso simulan decisiones erráticas para observar la capacidad de desautorización a un superior que estos alumnos harían en un momento extremo. En el centro también se exploran nuevas tecnologías como la impresión 3D o los escenarios inmersivos en realidad virtual, desarrollados en colaboración con ingenieros y universidades. Uno de ellos recrea una emergencia en una estación de metro donde un pasajero sufre un paro cardiorespiratorio. En la simulación, se practica una RCP tras el aviso a los servicios de emergencias.

Un entrenamiento clínico de primer nivel

Quintero ha destacado la importancia de la simulación para la práctica médica. “Es necesaria porque complementa al conocimiento en la resolución de problemas. Habilidades como el uso del bisturí o la comunicación con familiares necesitan ser practicadas”, tal y como ha hecho hincapié. 

Por ello, también ha puesto el foco en la necesidad de contar con un equipo de formadores. “Lo más costoso no son los recursos materiales sino el tiempo de los profesionales que dedican a preparar estas actividades”, según ha concluido. En este encuentro con medios, el técnico de simulación Javier Rubio Bolívar ha practicado demostraciones de este entrenamiento in situ con simuladores de un neonato prematuro y un adulto.


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