Los tumores se han situado como primera causa de muerte en el año 2023, con un 26,6 por cierto del total de las defunciones; es decir 433.163 personas fallecieron a causa de algún tipo de cáncer según los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Respecto al año anterior, los fallecimientos por tumores aumentaron un 0,2 por ciento, mientras que los de enfermedades del sistema circulatorio descendieron un 5,3 por ciento respecto a 2022, situándose como segunda causa más frecuente, con un 26,5 por ciento del total.

Los fallecimientos por COVID-19 disminuyeron también un 75,1 por ciento respecto a 2022 y representaron el 1,8 por ciento de todas las defunciones. Por otra parte, las caídas accidentales se situaron como primera causa externa, desplazando a los suicidios.

Esta dispar evolución provocó que, por primera vez, la tasa de muerte por tumores (237,8 por 100.000 habitantes) fuera superior a la de las enfermedades del sistema circulatorio (237,5), que históricamente siempre había estado por encima.

Entre los tumores, el cáncer de bronquios y pulmón fue la causa más frecuente (con 22.717 defunciones, sin variación respecto a 2022), seguido del cáncer de colon (10.891 fallecidos, un 2,3 por ciento menos). Por detrás, les siguen el cáncer de páncreas con 8.111 fallecidos, lo que supone un aumento del 1,7 por ciento y el de mama con 6.492 fallecidas y un descenso de casi el 4 por ciento.

Es cierto, que en el año 2023 se produjeron en España 31.254 fallecimientos menos que en el año anterior, un 6,7 por ciento menos. Por sexo, fallecieron 219.077 hombres y 214.086 mujeres, reduciéndose un 6,5 y un 6,9 por ciento menos que en 2022 respectivamente.

Incidencia y mortalidad por cáncer

Jesús García-Foncillas, presidente de la Fundación ECO y director del Departamento de Oncología y del Instituto Oncológico del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, añade otra perspectiva a los datos del INE. “Si tenemos en cuenta los datos de GLOBOCAN, la incidencia mundial de cáncer en 2020 era de más de 19 millones de casos, pero la proyección estimada para 2040 se cifra en más de 30 millones, esto significa un incremento de más del 56 por ciento”, explica García-Foncillas. A este respecto añade que “en términos de mortalidad en 2020 murieron más de 9 millones y la estimación para 2040 alcanza los 16 millones. Detrás de estas cifras podemos identificar algunas posibles causas como tabaco, alcohol, determinados agentes infecciosos como HPV, HCV, HBV y Helicobacter Pilori, pero también la obesidad y los problemas asociados a la misma”.

Según García Foncillas “ante esta situación debemos plantearnos medidas que vayan fundamentalmente desde la prevención, educación sanitaria para promover los hábitos saludables y el diagnóstico precoz. Es importante señalar que el impacto positivo de las medidas que se han ido tomando en estos años previos en relación con el riesgo cardiovascular deben ser ahora asumidas para reducir el impacto del cáncer en nuestra sociedad”.

“Ante la urgencia de la enfermedad, es preciso atender los pasos que se están dando en otras patologías de amplia relevancia social, como la reciente creación de un Comisionado de Salud Mental”, sugiere García-Foncillas. Por este motivo, aboga por “la creación de una figura similar en el ámbito del cáncer”. Esta, desarrolla, “beneficiaría la coordinación entre los distintos agentes involucrados, con el objetivo de abordar algunos asuntos de gran interés para los pacientes: un acceso más ágil a la innovación, donde ya se comienzan a dar pasos hacia adelante, el impulso a la equidad en términos de diagnóstico y tratamiento en cáncer, la integración efectiva del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer o la correcta implementación del catálogo de biomarcadores”.

Otras causas de defunción

A nivel más detallado, entre las defunciones por enfermedades del sistema circulatorio las enfermedades isquémicas del corazón fueron la causa de muerte más frecuente en 2023, con 27.203 personas fallecidas, un 6,4% menos que en 2022. Por detrás se situaron las enfermedades cerebrovasculares, con 23.173 defunciones (un 6,1% menos).

Entre las enfermedades más frecuentes, las que más aumentaron pertenecieron al grupo de respiratorias. Así, las muertes por neumonía aumentaron un 17,1% y las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores un 2,6%.

Por su parte, la causa de muerte que más descendió respecto 2022 fue el COVID-19 virus identificado (un 75,1% menos).

Por sexo, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la primera causa de muerte entre los hombres (17.038 fallecidos), seguida del cáncer de bronquios y pulmón (16.503) y de las enfermedades cerebrovasculares (10.356).

Entre las mujeres, las causas más frecuentes fueron la demencia (14.225 fallecidas), las enfermedades cerebrovasculares (12.817) y la insuficiencia cardiaca (11.258).

Causas externas

En el año 2023 se produjeron 17.737 fallecimientos por causas externas, 837 menos que en el año anterior (-4,5 por ciento). Por sexo, fallecieron 11.205 hombres (un 4,2 por ciento menos que en 2022) y 6.532 mujeres (un 5 por ciento menos).

Las caídas accidentales se situaron como la primera causa de muerte externa, con 4.018 fallecidos, un 6,1 por ciento más, desplazando a los suicidios con 2.952 fallecidos por esta causa.

Entre las causas más frecuentes, los mayores descensos se registraron en las defunciones por ahogamiento, sumersión y sofocación accidental, un 11,8% menos, y en los suicidios un 6,5 por ciento menos. El número de fallecimientos por accidente de tráfico también bajó hasta situarse en un 3,6 por ciento.

Por sexo, las causas de muerte externa más frecuentes entre los hombres fueron los suicidios, 2.952 fallecidos y las caídas accidentales que arrojan la cifra de 2.156 personas. Entre las mujeres la causa de muerte externa más frecuente fueron las caídas accidentales con 1.862 personas fallecidas y el ahogamiento, sumersión y sofocación que provocaron la muerte de 1.701 personas. 


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