Absuelven a una clínica dental a la que reclamaban más de 25.000 € por un tratamiento que no dio resultados satisfactorios

373

SABER MÁS SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL

Los hechos se remontan a una demanda interpuesta contra una Clínica Dental reclamando que se le condene por haber sido presupuestado un tratamiento que, según el paciente, no dio resultados satisfactorios y que tuvo que ser subsanado en otra clínica dental.

De este modo, la parte demandante reclamó ser indemnizada con 7.500 euros por incumplimiento del contrato y devolución de los pagos que se han realizado, otros 7.500 para la reparación en otra clínica dental y otros 10.000 por el daño moral sufrido.

La clínica alegó que el tratamiento fue correcto, que hubo consentimiento informado previo y que no queda acreditada la mala praxis ni la existencia de daño. El juez, para resolver la controversia, se estuvo al análisis de los documentos y de la pericial que fueron aportados por las partes:

Por una parte, la actora reclamó daños y perjuicios basándose en el tratamiento dental deficiente por la actuación bucodental al haber tenido que soportar efectos negativos en su persona, calidad de vida y padecimientos sufridos. Por otra parte, la clínica demandada insistió en que el tratamiento fue el adecuado.

El juez entendió que la parte demandante reclamó un incumplimiento contractual más que una mala praxis, pero que dicho incumplimiento sí tiene que ver con la mala praxis puesto que el servicio prestado era un tratamiento bucodental.

En este caso, la prueba que se aportó por parte de la actora no fue más que el presupuesto, los pagos realizados, el documento de otro dentista y el acto de conciliación previo. Por ello, el Juez, considerando necesario ver si los profesionales que trataron al demandante obraron conforme a la praxis médica, acudió a lo dispuesto por Sentencias del Tribunal Supremo donde se determina que el criterio de imputación según el Código Civil viene fundado en la culpabilidad, lo que exige que sea el paciente quien demuestre la relación y culpa de que el acto médico o quirúrgico enjuiciado fue realizado con infracción o no.

Asimismo, las sentencias hacen hincapié en el tipo de responsabilidad del profesional médico, pues siendo esta de medios, no puede garantizar un resultado concreto, no admitiéndose el mantener la distinción entre obligación de medios y de resultados en el ejercicio de la actividad médica, salvo que dicho resultado haya sido pactado o garantizado, incluso en los supuestos más próximos a la medicina voluntaria que a la necesaria o asistencial, sobre todo a partir de la asunción del derecho a la salud como una condición de bienestar en sus aspectos, psíquicos y social, y no solo físico.

Con lo anterior presente, el juez analizó la documentación aportada por la parte demandada: el informe pericial en sus conclusiones manifestaba que el tratamiento finalizaba de manera correcta, con el paciente conforme paciente y sin evidencias de mala praxis ni secuelas, que no se aportó prueba radiológica que acreditara la ruptura, sino que el paciente eligió otro tratamiento más costoso, los testimonios a favor de la parte demandada y, finalmente, un consentimiento informado en el que el paciente era conocedor de qué se iba a hacer. Por todo ello, el juez determinó que no quedó acreditado un deficiente tratamiento ni una mala praxis.

Según el juez, es el paciente quien insiste en el incumplimiento basado en la elaboración de un tratamiento que no obtuvo un resultado deseado a cambio de un presupuesto, pero que, sin embargo incumplió el pago del mismo. Por tanto, este no puede exigir cumplimiento, pues de los 10.000 euros que en un primer momento debía abonar al doctor, abonó por disconformidad únicamente parte del mismo.

Es por todo ello que la sentencia finaliza fallando en la desestimación de la demanda interpuesta por el paciente en su integridad, absolviendo a los demandados de las pretensiones en su contra.

Más información: Blog de Uniteco – Protegiendo a los que nos cuidan (unitecoprofesional.es)


También te puede interesar…