100.000€ de reclamación en caso de cáncer de páncreas

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La esposa de un paciente, fallecido a causa de un cáncer de páncreas, interpuso una demanda contra su médico internista. La cantidad reclamada ascendía a los 100.000€. Dicha reclamación se fundamentaba en una negligencia médica, debido a la falta de pruebas diagnósticas de dicho cáncer un año antes. La demanda fue interpuesta tras ser archivada la causa penal previa. 

En cuanto a los hechos a valorar por el juez, en primer lugar, el fallecido acudió a su médico de cabecera. Éste le mandó realizarse unos análisis, cuyos resultados estaban dentro de los rangos habituales. Un mes más tarde, acudió a la consulta del médico por dolor de características mecánicas en columna lumbar y ambos cotados de unos cinco o seis meses de evolución.

Tras la exploración, el doctor le mandó otros análisis. Éstos detectaron lumbalgia mecánica, osteoporosis, discartrosis L4-L5 y L5-S1 con patología discal, ya conocida, dado que estaba en seguimiento por traumatología y neurocirugía. 

Posteriormente, otro mes más tarde, el paciente acudió al área de traumatología, debido a unos dolores en la movilidad que padecía. Se le mandó realizarse un TAC de columnar lumbar, por una lumbalgia de años de evolución. Esta prueba reveló:

  • Hernia discal morfológicamente protusiva y asociada a esteofito en el receso lateral derecho y la entrada del agujero de conjunción derecho en el nivel L3-L4, asociado a cambios degenerativos del disco intervertebral con fenómeno de vacío.
  • Además, otras patologías análogas a novel L4-L5 y L5-S1.

Se le prescribió analgesia y magnetoterapia, sin que obtuviera mejora, por lo que se le pautó ecografía abdominal. La radióloga detectó una masa a nivel cabeza pancreática con vía biliar normal y varias lesiones hepáticas. Por ello, se solicitó que se completase el estudio con una resonancia magnética hepática, además de la realización de unos análisis. Todo lo anterior, ocurrido en tres meses.

Los nuevos análisis arrojaron marcadores tumorales, dos especialmente muy elevados: CEA y CA 19-9. En la resonancia magnética realizada se confirmó la existencia de múltiples lesiones en ambos lóbulos hepáticos, compatibles con metástasis de probable neoplasia pancreática. 

A los pocos días, el paciente comenzó con vómitos, dolor dorso-lumbar no controlado, astenia, anorexia y malestar general, por lo que se le ingresó en Urgencias y se le repitió la ecografía abdominal. Se obtuvieron los mismos resultados, siendo trasladado a una clínica especializada en la patología.

En este centro especializado, el paciente fue sometido a un PET-TAC, que confirmó las lesiones hepáticas. Además, un Angio-TAC abdominal, una ecoendoscopia y una biopsia PAAF confirmaron la existencia del adenocarcinoma de páncreas. A los días recibió el alta e inició, sin respuesta alguna, un tratamiento de quimioterapia sistemática paliativa. Finalmente, se produjo el fallecimiento siete meses después.

Con el estudio de los hechos y los testimonios de los oncólogos, así como el informe pericial presentado por el demandado, el juez tuvo que cerrar el caso sin la aportación de ningún informe pericial por la parte demandante.

Los testimonios de los oncólogos dejaron claro que el cáncer de páncreas es asintomático y silente durante la mayor parte de su evolución y crecimiento. Además, añadieron a lo anterior que el paciente fue visto y evaluado por múltiples profesionales sanitarios, de atención primaria, de medicina interna, de traumatología y radiología, y ninguno interpretó como patognomónica. El motivo fundamental de lo anterior, explicaron, fue que el paciente no presentaba ninguna clínica característica, tan solo lumbalgia por lo que fue derivado, estudiado y tratado por los profesionales adecuados. 

Continuaron exponiendo que el cuadro clínico de vómitos, dolor dorso-lumbar no controlado, astenia, anorexia y malestar general, que habría derivado en un estudio para diagnóstico de la enfermedad, no constaba como puesto de manifiesto al demandado en momento alguno. Por todo ello se entendió que no existía el error diagnostico alegado y se desestimó la demanda, como previamente se había archivado el procedimiento penal. 

Más información: Blog de Uniteco – Protegiendo a los que nos cuidan (unitecoprofesional.es)

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