Noema Paniagua y Esther Diez (AECC) y Mario Esquerra, consultor experto-OW.
Premios Fundamed

Al menos 19.300 millones de euros, el equivalente al presupuesto de la Comunidad de Madrid, la tercera con mayor presupuesto de España. Este es el coste económico del cáncer en nuestro país, según una estimación realizada por la consultora Oliver Wyman para la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra el 4 de febrero.

Noema Paniagua, directora general de la AECC, y Mario Ezquerra, consultor experto de Oliver Wyman, han presentado esta mañana los resultados del informe “Impacto económico y social del cáncer en España”. Junto a los costes ya conocidos para las personas y su entorno en términos de dolor, sufrimiento y muerte, ambas entidades ponen ahora el foco en el impacto económico de este problema de salud pública. Sin perder de vista, como contexto, que cada año se diagnostican en nuestro país alrededor de 275.000 casos, y que el total de personas afectadas por cáncer suman un millón y medio.

275.000 casos de cáncer nuevos al año

Este trabajo analiza por primera vez los costes económicos globales divididos en tres grupos, costes directos médicos, relacionados con el tratamiento, seguimiento, farmacia y atención médica o cuidados paliativos; costes directos no médicos, en relación al transporte y obras de adaptación en casa, por ejemplo, y costes indirectos, que suman la pérdida de ingresos de los pacientes activos y de su familia, además de la pérdida de productividad derivada de la enfermedad o de una muerte prematura.

Los resultados reflejan que alrededor del 48 por ciento del total corresponderían a gastos médicos, alrededor de 9.330 millones de euros. Los costes indirectos supondrían un total del 40 por ciento (7.750 millones) y los costes directos no médicos supondrían un 12 por ciento de la cifra global, alrededor de 2.220 millones de euros.

“Pacientes y familiares asumen el 45% del coste del cáncer”

A la hora de determinar quién asume el gasto, el documento refleja que un 55 por ciento del mismo corre a cargo del sistema sanitario, mientras que pacientes y familiares han de hacer frente al 45 por ciento restante. Llegados a este punto, Noema Paniagua destaca la necesidad de reducir estos costes a medio y largo plazo, pero también de “trabajar en el presente para evitar que los costes del cáncer provoquen extrema vulnerabilidad en las personas que lo padecen“.

El consultor, durante la presentación de los datos del estudio elaborado para la AECC.

El trabajo también recoge el impacto económico de los tipos de cáncer más frecuentes. La estimación detalla el coste a lo largo de toda la enfermedad por casos diagnosticados cada año. El cáncer hematológico supone un coste anual de 2.600 millones de euros, seguido de cerca por el cáncer colorrectal, con 2.500 millones de euros. En tercer lugar se sitúa el cáncer de mama, con un coste de 2.200 millones de euros, y el de pulmón, con 2.100 millones de euros. A buena distancia se sitúa el coste del cáncer de próstata, con 1.000 millones de euros.

Coste en función del estadío

De igual modo, el análisis compara el coste por paciente en función del tipo de cáncer y el estadio del diagnóstico. Un cáncer metastásico de mama supera los 210.000 euros, casi cuatro veces más que aquellos detectados en estadio local, que se sitúan en 58.832 euros. En el cáncer de colon, por ejemplo, la diferencia entre un diagnóstico en fase metastásica y otro en fases iniciales es de 146.000 a 48.000 euros, por citar solo dos ejemplos.

Frente a estas cifras, el informe de la AECC plantea pasar a la acción promoviendo políticas activas de prevención. Según la Organización Mundial para la Salud, del 30 al 50 por ciento de los casos son evitables con estilos de vida saludables y programas de detección precoz. Ambas medidas supondrían un ahorro en la factura de nada menos que 9.000 millones de euros.

Las medidas de prevención pueden reducir la factura del cáncer en 9.000 millones de euros

Como muestra, citan que eliminar el consumo de tabaco evitaría el 30 por ciento de los casos de cáncer, con un ahorro del 5.700 millones de euros. La misma medida aplicada al alcohol supondría un ahorro de 1.300 millones de euros, y en el terreno de la obesidad se reduciría la factura del cáncer en 770 millones de euros.

Detección precoz y programas de cribado van de la mano para la AECC. En este punto han recordado que la cobertura del cribado de cáncer de mama en nuestro país es del 89 por ciento, mientras que la de colon alcanza el 66 por ciento.

Por todo ello, la directora general de la AECC reclama que se asuma el reto de disminuir considerablemente el impacto del cáncer en la siguiente generación. “Para ello, debemos empezar a ver la enfermedad como un problema sanitario, social y económico que hay que corregir entre todos y desde todos los ámbitos sociales”, sentencia Noema Paniagua. Recuerda, para finalizar, que “la prevención podría evitar alrededor de 55.000 muertes anuales“.