El último reporte ofrecido por el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), apunta hacia una dirección tranquilizadora sobre el impacto del repunte de casos de COVID-19 en China. Tal y como informan, las variantes que circulan en el país asiático ya están circulando en el entorno UE y, como tales, no son un desafío para la respuesta inmune de los ciudadanos del entorno continental. Además, aseveran que la población europea cuenta con niveles relativamente altos de inmunización y vacunación. Respecto a los datos recibidos, el ECDC explica que China ha comenzado a depositar secuencias SARS-CoV-2 en GISAID EpiCoV en números más altos.

De este modo, del 1 al 30 de diciembre de 2022, han depositado 592 secuencias, de las cuales 540 se depositaron esta semana (del 25 de diciembre al 30 de diciembre de 2022). Del total de secuencias enviadas, 437 tenían fechas recientes de recolección de muestras entre el 1 y el 24 de diciembre del pasado año en la mencionada plataforma.

Como explica el comunicado del ECDC, GISAID EpiCoV es una plataforma científica global que proporciona acceso abierto a datos de secuencias de virus de influenza e información relacionada con amenazas pandémicas emergentes.

El Centro apunta que estas pertenecían principalmente a los linajes (incluidos sus sublíneas) BA.5.2 (35 por ciento), BF.7 (24  por ciento, BQ.1 (18 por ciento), BA.2,75 (5 por ciento), XBB (4 por ciento), BA.2 (2 por ciento). Además, de los casos relacionados con viajes, también se ha detectado que circulan en China las variantes BA.5.6, BA.4.6, BM.4.1.1 y BA.2.3.20., ninguna de ellas nueva.

Falta de datos fiables y menor número de pruebas en China, factores a tener en cuenta

A pesar de todo, desde el organismo apuntan que sigue existiendo una falta de datos fiables sobre los casos, los ingresos hospitalarios, las defunciones, la capacidad de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y la ocupación en China. En este punto detallan que en las últimas tres semanas la incidencia ha disminuido, “probablemente también debido a un menor número de pruebas que se llevan a cabo, lo que resulta en menos infecciones que se detectan”.

Colaboración estrecha

El ECDC, junto con los Estados miembro de la UE y la Comisión Europea, ha aumentado sus actividades de seguimiento y revisará las evaluaciones de riesgos y ajustará las acciones en caso necesario. Para ello, están trabajando en estrecha colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), además de mantenerse un contacto regular con el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC de China) y los principales CDC a nivel mundial.

Además, el organismo sigue supervisando e informando sistemáticamente sobre las nuevas amenazas variantes del SARS-CoV-2 a través de su Grupo de Trabajo Análisis Estratégico de Variantes en Europa (SAVE), donde se seguirán evaluando variantes y tendencias epidemiológicas en los países vecinos de China, así como en la UE.


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