El Ministerio de Sanidad ha abierto una consulta pública previa sobre un proyecto de Real Decreto (RD) que busca establecer un Sistema de Vigilancia de Sanidad Ambiental integrado. Este sistema abordará los factores ambientales con impacto en la salud humana, como el calor extremo y los agentes contaminantes en el medio ambiente, entre otros. El proyecto se ha abierto a esta consulta pública previa para recabar la opinión de ciudadanos, organizaciones sociales y asociaciones.

Esta norma con rango de Real Decreto surge de la necesidad de completar más allá de las enfermedades transmisibles, la configuración y el funcionamiento del Sistema de Vigilancia llevado a cabo hasta el momento por la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), adecuando su estructura y funcionamiento para su integración junto con otros sistemas de vigilancia en salud pública, en la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública. RENAVE es la red que recaba información epidemiológica puntual sobre aquellas enfermedades o problemas de salud que afecten de forma importante a la población en un momento puntual, información que pasa a los médicos centinelas para que aborden el problema y estructuren líneas de actuación inmediatas.

Objetivo del Sistema de Vigilancia de Sanidad Ambiental

Su objetivo principal es armonizar la vigilancia de los riesgos ambientales tanto a nivel autonómico como estatal e internacional. Esta iniciativa se enmarca en el Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA) aprobado en 2021, que establece medidas para reducir el impacto de los principales factores ambientales en la salud y forma parte de la Estrategia de Salud Pública.

Con ello, además de dar cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 30 de la Ley 33/2011, General de Salud Pública, ley que reglamenta el derecho a la protección de la salud que tiene toda persona fisica y a la legislación vigente nacional y europea, se adecúa a los retos actuales y futuros de la vigilancia de los factores ambientales vinculados a su impacto en la salud humana.

Una norma necesaria

La norma resulta necesaria para alcanzar los objetivos de la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública, especialmente para conocer la situación actual y la evolución del impacto de los factores ambientales en la salud de la población general y de grupos especialmente vulnerables, como personas mayores, enfermos crónicos, embarazadas o personas con pluripatologías.

Este conocimiento permitirá diseñar e implementar acciones de salud pública y políticas sectoriales más efectivas, con el fin de aumentar el nivel de protección de la salud frente a los riesgos derivados de los condicionantes ambientales.

Con el nuevo Real Decreto, se van a regular los fines y el funcionamiento del Sistema de Vigilancia de Sanidad Ambiental, definiendo los factores objeto de vigilancia y los efectos en la salud, entre los que se encuentran los contaminantes químicos emergentes o no emergentes, vectores transmisores de enfermedades, eventos extremos debidos al cambio climático y otros factores.

Factores climáticos

Las intensas olas de calor que se producen cada vez más frecuentemente en la época estival, el aumento de las temperaturas cada año, los incendios forestales, la contaminación en las ciudades o las sequías, son algunos de los factores a valorar en este Sistema de Vigilancia de Sanidad Ambiental.

En cuanto a las temperaturas, un reciente estudio del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha concluido que los efectos de las olas de calor y sus riesgos son mayores de lo estimado al incluir factores de riesgo para la salud humana. El estudio, ha analizado como han evolucionado las olas de calor en España, impactando de enorme manera en el aumento de la mortalidad, en el periodo comprendido entre los años 2009 y 2018. En concreto el estudio arroja datos como que los días de calor de media en España subirán a un ritmo de casi cuatro días por década y su intensidad anual aumentará 9,5 grados en el mismo periodo de tiempo.

Por otra parte, el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, (IDAEA) perteneciente al CSIC, habla de hasta 2.155 fallecimientos atribuibles al calor excesivo en el verano de 2023.

Contaminación y enfermedades vectoriales

Por su parte, la contaminación es otro factor que está directamente relacionado con problemas de salud humana. Estudios científicos aseguran además de ser un factor de riesgo para la aparición de cáncer de pulmón, y otras patologías respiratorias, la exposición crónica a las partículas finas contaminantes del aire y al dióxido de nitrógeno, podrían estar vinculados con el aumento de riesgo de diversos tipos de cáncer, como el colorrectal, el de próstata, el de mama y el de endometrio. Además, puede provocar riesgo coronario y accidentes cerebrovasculares.

De hecho, según datos de la OMS, El 99 por ciento de la población mundial respira un aire que supera los límites recomendados por la Organización, con altos niveles de contaminantes, aumentando este dato en los países de ingresos medios y bajos. Los efectos de esta contaminación atmosférica ocasionan cada año unos 6,67 millones de muertes y son la causa de unos 7 millones de muertes prematuras por efectos derivados de este aire contaminado.

Por otra parte, los contaminantes químicos, son sustancias químicas o materiales que se encuentran cada vez más en las aguas y cuya presencia puede suponer un riesgo para el medio ambiente y por lo tanto para la salud humana.

En cuanto a los vectores transmisores de enfermedades, son organismos que transmiten enfermedades infecciosas como mosquitos, garrapatas o pulgas y que según el Ministerio de Sanidad, cada vez son más emergentes en España. Estos vectores pueden transmitir enfermedades como el dengue, el paludismo, la fiebre del Nilo Occidental, y la fiebre de Crimea.


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