GM Madrid | viernes, 25 de enero de 2019 h |

La Fundación Internacional para la Artrosis (OAFI) se ha sumado a la firma, junto con más de 30 instituciones europeas, de la Declaración de Liubliana, iniciativa que reclama el compromiso político para reducir las desigualdades en salud.

El documento, creado por la Asociación de Salud Pública de la Unión Europea (Epha, por sus siglas en inglés) y el Instituto Nacional de Salud Pública de Eslovenia, y presentado en Liubliana en la Conferencia Europea de Salud Pública, reaviva el compromiso de sus firmantes con el principio de la Declaración de Alma Ata (1978).

Este documento constituyó la primera declaración internacional que subraya la importancia de la atención primaria de salud y que expresa la necesidad de que todos los gobiernos, todos los trabajadores de salud y desarrollo, y la comunidad mundial, adopten medidas urgentes para proteger y promover la salud de todas las personas. También se reiteró el compromiso con la Carta de Ottawa (1986), la Carta de Tallin (2008); y la Declaración de Viena (2016).

Que nadie quede atrás

Entre otros puntos, la declaración de Liubliana destaca la necesidad de que todos los actores involucrados en la política de salud pública en Europa y en el resto del mundo, se comprometan a no dejar a nadie atrás, disminuyendo las desigualdades en materia de salud en los países y entre ellos, garantizando el acceso universal a la atención médica y fortaleciendo los sistemas de salud.

Igualmente, abogan por dar voz al conocimiento, asegurando que los datos de salud sean científicamente sólidos y ampliamente disponibles.

Otra reclamación pasa por traducir la evidencia a la política, teniendo en cuenta la dimensión política del trabajo de la comunidad de salud pública. Además, abogan por crear capacidad, eliminando las barreras de alfabetización en salud, y hacen hincapié en incluir la salud en todas las políticas fortaleciendo la colaboración intersectorial.