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GM Madrid | jueves, 29 de noviembre de 2018 h |

Muchos de los cerca de 6.000 heridos que han dejado los enfrentamientos entre manifestantes palestinos y fuerzas israelíes en la Franja de Gaza desde el mes de marzo se arriesgan a sufrir una discapacidad por falta de atención médica, ya que el sistema sanitario del territorio palestino está completamente colapsado, según ha alertado este jueves Médicos Sin Fronteras (MSF).

El 30 de marzo comenzó la ‘Gran Marcha por el Retorno’, el inicio de una serie de protestas para reivindicar el derecho de los refugiados palestinos que tuvieron que abandonar sus hogares con la creación del Estado de Israel, en 1948, a regresar a su hogar.

Los choques entre los manifestantes palestinos y las fuerzas israelíes en la frontera, que se repiten cada viernes, han arrojado un saldo de más de 200 palestinos y dos soldados israelíes muertos. Además, de acuerdo con cifras del Ministerio de Sanidad de la Autoridad Palestina, un total de 5.866 palestinos han resultado heridos.

MSF ha llamado la atención sobre los heridos en la Franja de Gaza, de los cuales 3.117 han tenido que ser atendidos por los 260 profesionales de la salud que trabajan para la ONG en los cuatro hospitales y cinco clínicas móviles que posee en el territorio palestino.

La gran mayoría, ha indicado la organización humanitaria, tenían heridas de bala en las piernas, la mitad presentaban fracturas abiertas y los demás tenían desgarro de tejidos. “Esto son lesiones complejas que no curan rápido” y que, sin un tratamiento adecuado, hay una alta probabilidad de que deriven en una infección, ha indicado.

MSF ha explicado que esto es aún más frecuente en el caso de fracturas abiertas. Así, conforme a su experiencia previa, la organización médica ha estimado que al menos el 25 por ciento de los pacientes gazacíes con fracturas abiertas sufren infección, lo que equivaldría a unas mil personas.

Además, calcula que “al menos el 60 por ciento del número total de heridos atendidos por todos los actores sanitarios –unas 3.520 personas– necesitarán más cirugía, fisioterapia y rehabilitación”, mientras que “una proporción significativa necesitarán alguna forma de cirugía reconstructiva”.

“Esta carga es demasiado que soportar para el estado actual del sistema sanitario de Gaza, debilitado por más de una década de bloqueo”, ha asegurado MSF. “Esta gran cantidad de pacientes saturarían a los mejores sistemas sanitarios del mundo. En Gaza, es un mazazo”, ha ilustrado Marie-Elisabeth Ingres, jefa de MSF en Palestina.

Ingres ha indicado que la ONG ha triplicado su capacidad en Gaza para hacer frente a esta “emergencia sanitaria a cámara lenta”, pero “el volumen requerido de cirugías, antibióticos, cuidados intensivos y fisioterapia y rehabilitación a largo plazo es abrumador”.

El número de pacientes no deja de crecer, dado que los enfrentamientos en la frontera tampoco cesan, por lo que “la escala de las necesidades es cada vez más abrumadora”, ha dicho la ONG, subrayando que una respuesta adecuada “costaría decenas de millones de euros”.

En este contexto, Médicos Sin Fronteras teme que miles de pacientes que no pueden acceder a los cuidados necesarios para sus heridas, desarrollen una infección, deban someterse a una amputación, acaben sufriendo algún tipo de discapacidad crónica o incluso mueran.

“Los que se necesita en estos momentos es que las autoridades israelíes y palestinas hagan todo lo que puedan para facilitar un acceso libre a todos los actores sanitarios en Gaza” y que “los países de la región y del resto del mundo den un paso más y ofrezcan fondos y espacio en sus hospitales”, ha reclamado Ingres.

“La alternativa –que miles de pacientes tengan que lidiar con heridas terribles, discapacidades permanentes y depender de sus familias– es inconcebible cuando hay un tratamiento adecuado disponible al alcance de las manos del mundo”, ha remachado Ingres.