La Comunidad de Madrid ha autorizado la incorporación de médicos y enfermeros jubilados para ampliar la capacidad de vacunación frente al COVID-19. El objetivo es que estos profesionales puedan prestar su apoyo en las labores de vacunación masiva una vez la región disponga de las dosis comprometidas por el Ministerio de Sanidad.

De este modo, a través de la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones Laborales de la Consejería de Sanidad, ha facultado a los centros de Atención Hospitalaria, Atención Primaria y SUMMA112 a reincorporar al servicio activo a médicos y enfermeros que, pese a encontrarse jubilados y cobrando pensión, no hayan alcanzado los 70 años de edad.

Condiciones de contratación

La resolución que permite estas contrataciones atiende a las peticiones de profesionales jubilados que desean incorporarse a prestar este servicio en este tiempo de pandemia. Se realizará conforme a los criterios establecidos por Recursos Humanos.

Según ha informado la Comunidad a través de un comunicado de prensa, se procederá para ello a nombramientos de carácter estatutario por un mes de duración, prorrogable por periodos de igual duración o inferiores en su caso, con el límite máximo de la finalización del Estado de alarma.

La contratación será remunerada y compatible con la pensión de jubilación, y los profesionales cotizarán tal y como está previsto en el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social.

Castilla-La Mancha y Andalucía como precedentes

Madrid se une así a otras comunidades que ya incorporaron el pasado año a jubilados para realizar labores relacionadas con el coronavirus. Por ejemplo, en Castilla-La Mancha, se autorizó en marzo de 2020 la contratación de médicos y enfermeros jubilados después del 15 de marzo de 2018 y menores de 70 años.

Asimismo, esta instrucción también se refirió a estudiantes de los grados de Medicina y Enfermería en su último año de formación. Para este colectivo, se ofreció un contrato laboral de duración determinada, de auxilio sanitario.

Por otra parte, Andalucía también es una de las regiones que sirven como precedente a la hora de contratar a jubilados para ayudar en tareas COVID-19. En octubre de 2020, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) firmó convenios con los colegios farmacéuticos provinciales —junto a la mayoría del resto de colegios sanitarios— para incorporar a farmacéuticos jubilados en labores de rastreo y seguimiento de casos positivos de COVID-19, dentro de la estrategia pública de la Junta.

En concreto, el objetivo de este acuerdo era articular el procedimiento para labores de seguimiento de pacientes COVID-19 y sus contactos en el sistema sanitario público de Andalucía: seguimientos de sospechosos, positivos y sus relaciones mediante llamadas telefónicas de control para asegurar de que cumplen el aislamiento y las recomendaciones sanitarias, bajo el control de los responsables que establecen los protocolos. 


También te puede interesar…