Premios BiC

El Programa Paciente Experto, impulsado por la Comunidad de Madrid, ha saltado a la esfera política en el Debate del Estado de la Región. La presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha ensalzado el valor de esta iniciativa, el programa Paciente 360º, como modelo de educación para la salud entre iguales para afrontar el manejo de la enfermedad crónica.

Con dicho programa, “pacientes expertos muestran a otros sus experiencias para facilitar el impacto de la enfermedad”, ha explicado Díaz Ayuso durante su intervención.

Este proyecto, impulsado desde la Dirección General de Humanización y Atención al Paciente, se realiza a través de la Escuela Madrileña de Salud, dependiente de la Consejería de Sanidad, y ha sido desarrollado y supervisado por un grupo multidisciplinar de profesionales sanitarios, pacientes crónicos y personas cuidadoras. Este tipo de medidas, donde ha incluido la presidenta también la Estrategia de Atención al Dolor, “son ejemplo de humanidad, de gestión y de proactividad”.

A través del programa Paciente 360º, pacientes con enfermedades crónicas son formados por profesionales sanitarios, para que, desde su experiencia y conocimiento, formen a otras personas, y conseguir una mejor comprensión de la enfermedad, promoviendo cambios de hábitos que mejoren la calidad de vida y la convivencia con la enfermedad como una parte más del proceso asistencial.

Se trata, en definitiva, de un programa basado en la formación del paciente a través de una educación sanitaria que le permita una mayor autonomía, para que, de manera proactiva, fomente su confianza y motivación.

Paciente experto, conductor de las sesiones

El paciente-experto, formado por profesionales sanitarios, es el conductor de las sesiones, y transmite en primera persona, puesto que conoce los síntomas y los problemas de la enfermedad, y cómo afrontarla, a través de su experiencia. Este estará apoyado por un profesional de la salud, para dotarle de mayor seguridad en los encuentros.

Va dirigido a personas con enfermedades crónicas, ya sean físicas o mentales con el objetivo de mejorar y promover su autocuidado y la calidad de vida. La inscripción al programa es voluntaria, y a través del proceso de aprendizaje, obtendrán los conocimientos necesarios para autogestionar su enfermedad y mejorar su bienestar. Este proceso permite optimizar el cumplimiento terapéutico y disminuir el número de consultas y evitar ingresos hospitalarios innecesarios.

El programa, que consta de 10 sesiones, ha comenzado con la formación de los primeros pacientes expertos para formarse como pacientes-monitores, que se ha realizado a lo largo del año, adaptándose a las circunstancias impuestas por la pandemia.

Está previsto que en enero den comienzo las sesiones basadas en la exposición del paciente-experto y participación de los pacientes-alumnos. Los grupos cuentan con la exposición de dos pacientes expertos, y un profesional sanitario de apoyo, consiguiendo así ofrecer los conocimientos basados en la experiencia de la enfermedad, con la profundización de los temas y documentos ofrecidos por el profesional sanitario.