GM | miércoles, 29 de agosto de 2018 h |

Los trasplantes en el mundo empiezan a alcanzar velocidad de crucero. Al menos, esto es lo que se desprende de los últimos datos recogidos por el Registro Mundial de Trasplantes, que gestiona la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) desde hace 12 años en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que elevan a 135.860 el total de órganos trasplantados en todo el mundo en el último año. Esta cifra supone un aumento de 7,25 por ciento respecto al año anterior (con 126.670) De ellos, 89.823 fueron de riñón (40.2% de donante vivo) 30.352 de hígado (19,8 por ciento de donante vivo), 7.626 de corazón, 5.497 de pulmón, 2.342 de páncreas y 220 de intestino.

Estos trasplantes fueron posibles gracias a 34.096 donantes fallecidos, frente a los poco más de 31.000 contabilizados en el año anterior, lo que representa un incremento de un 3,3 por ciento. A ellos se añaden las 42.154 personas que donaron un órgano en vida (36.125 donantes vivos renales y 6.012 hepáticos y 17 de pulmón)

Son datos recogidos en la publicación oficial de la Comisión de Trasplantes del Consejo de Europa (‘Newsletter Transplant 2017’), única fuente de información oficial en el mundo que refleja gran parte de los datos recogidos por el Registro Mundial.

España, con 2.183 donantes y 5.261 órganos trasplantados en 2017, vuelve a revalidar por vigésimo sexto año consecutivo su liderazgo mundial, con una tasa de 47,0 donantes por millón de población (p.m.p). El Registro Mundial de Trasplantes trabaja con la población que recoge el Fondo de Naciones Unidas. Este hecho explica la pequeña diferencia entre la tasa registrada por la ONT al finalizar 2017 (46,9), ligeramente inferior a la asignada por el Registro Mundial de Trasplantes, que la eleva a 47,0 donantes p.m.p.

Los datos del Registro Mundial también reflejan el incremento de la participación española a la donación de órganos en el mundo: nuestro país aportó el pasado año el 19,2% de todas las donaciones de órganos en la Unión Europea y el 6,4 por ciento de las registradas en el mundo, pese a que España apenas representa el 9,1 por ciento de la población europea y el 0,6 por ciento de la mundial.