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J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 04 de enero de 2019 h |

Un informe del Ministerio de Sanidad sobre la influencia de la crisis económica en la salud de los españoles revela unos datos poco halagüeños en relación a los tiempos de acceso al Sistema Nacional de Salud. El promedio de las listas de espera, entre 2006 y 2010 se mantuvo relativamente estable, en torno a los 79-83 días para los procesos quirúrgicos más empleados, los 65-75 días para las intervenciones quirúrgicas en general y los 53-59 días para las primeras consultas de atención especializada. No obstante, a partir de 2010, las demoras, especialmente por las intervenciones quirúrgicas, se situaron en los 100 días en 2012 y en los 115 días en 2016. “Las intervenciones quirúrgicas donde más aumentó el tiempo promedio de espera entre 2010 y 2013 fueron las de traumatología (80 por ciento), urología (79 por ciento) y cardiología (53 por ciento), mientras que las que menos aumentaron su tiempo medio fueron las intervenciones de cirugía cardiaca (17 por ciento)”.

Otro de los datos analizados en el informe ministerial es el de las consultas externas a médicos especialistas. El tiempo promedio de espera entre 2010 y 2014 se incrementó especialmente en ginecología (65 por ciento), seguido de traumatología (38), otorrinolaringología (34) y oftalmología (31 por ciento). En cambio, la espera promedio para la consulta de urología se redujo un 9 por ciento. Sin embargo, en esta última especialidad ha habido un cambio de tendencia en los últimos años. “Con los datos disponibles para 2017, se observa que se ha incrementado especialmente el tiempo de espera para consultas de urología y cardiología”, dice el informe.

Además de revisar el tiempo de espera, el ministerio también hace hincapié en analizar el número de personas en espera estructural y la tasa relativa de personas en lista de espera. El número de personas en espera para operarse se mantuvo relativamente estable, y por debajo de los 400.000 pacientes anuales, hasta 2011, año a partir del cual hubo una tendencia al alza. Las cifras actuales se sitúan por encima de los 600.000 pacientes al año, lo que equivale a una tasa del 13,4 por ciento por cada 1.000 habitantes.

En última instancia, y por tipo de intervención quirúrgica, las de traumatología y cirugía cardiaca fueron donde más aumentó el número de personas en espera de intervención entre 2010 y 2013 (37 y 33 por ciento, respectivamente). Entre el principio y el final de la crisis, el número de personas pendiente de una intervención quirúrgica no urgente subió de 9,6 por 1.000 habitantes a 11,4 por 1.000 habitantes.