Los retos de la implementación de la medicina de precisión para cáncer en España, a debate en el Senado

Facme, SEOM y la SEHH han comparecido en la Comisión de Sanidad para abordar los retos en cáncer y el problema de los biomarcadores

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Senado

La Comisión de Sanidad del Senado ha acogido esta mañana una comparecencia conjunta de tres expertos pertenecientes a diferentes sociedades científicas que comparten “un mismo problema”: la implementación de la medicina de precisión en España para cáncer.

Así, Pilar Garrido López, presidenta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme), José Javier Gómez Román, jefe de sección de Patología Molecular del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y miembro del grupo de trabajo SEOM-SEAP en Oncología de Precisión, y Ramón García Sanz, jefe de Laboratorio HLA y Biología Molecular del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca y presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemostasia (SEHH), han acudido a la Cámara Alta a exponer un tema que “afecta a los pacientes”, pero que se debe resolver desde distintos ámbitos de la sanidad y la política.

Cáncer, un reto sanitario

“El cáncer es un reto sanitario desde todos los puntos de vista”, ha apuntado Pilar Garrido. Según la presidenta de Facme, en España, el cáncer es la primera causa de muerte en hombres, aunque si englobamos a hombres y mujeres, sería la segunda detrás de la patología vascular. Además, el que produce más muertes en nuestro país es el cáncer de pulmón.

Pilar Garrido durante su intervención en la Comisión de Sanidad del Senado.

Sin embargo, Garrido ha destacado que cada vez vamos a diagnosticar más personas con cáncer: “Se espera que haya un 40% más de pacientes diagnosticados de cáncer en los próximos años“. Por tanto, el diagnóstico no supondrá un problema, sino que el reto será vivir bien y vivir mucho tiempo con cáncer. “Para eso, tenemos que hacer Medicina de Precisión”, ha afirmado.

“Es crucial tratar diferente aquellos tumores que tienen algún gen mutado que haga que tengan un tratamiento diferente”, ha explicado Pilar Garrido. Para distintos tumores, como cáncer de pulmón, tumores hematológicos, sarcomas o algún tipo de cáncer de mama, hay biomarcadores que analizan el tumor –se pueden analizar en la sangre– e indican qué pacientes tienen que tener un tratamiento diferente de otro. “Eso es lo que, en estos momentos, en España no está en el tiempo adecuado ni para todos los pacientes que lo precisan“, ha aseverado.

Regulación y financiación de biomarcadores

Pilar Garrido ha indicado que el acceso a los fármacos está “perfectamente regulado”, pero no ocurre lo mismo en el caso de los biomarcadores. “Un fármaco se aprueba en Europa, después lo aprueba la Agencia Española del Medicamento (Aemps), luego se decide si se financia en el sistema público de salud y se fijan las negociaciones. Es cierto que desde que se aprueba en Europa hasta que está disponible en nuestros hospitales, alguno puede tardar un año o más, pero está regulado, hay un marco regulatorio muy claro”, ha asegurado.

Esta situación, según la presidenta de Facme, provoca que se tenga un fármaco aprobado, pero no esté resuelto el estudio del biomarcador en el tumor. “¿Quién financia eso?”, se ha preguntado. Y es que se encuentran con el dilema de cómo poder hacer llegar el medicamento al paciente si no se ha estudio el biomarcador ni hay quien financie la existencia de esa red en los hospitales. “No hay que hacer todo en todos los centros, pero todos los pacientes deben tener acceso a ese diagnóstico”, ha concluido Garrido.

Así, la presidenta de Facme ha instado al Senado a establecer un marco común y “que los biomarcadores tengan un procedimiento regulado, homogéneo, para autorización, reembolso y financiación“.

Inequidad entre comunidades

Por su parte, José Javier Gómez ha abordado los retos para establecer la estrategia de diagnóstico de biomarcadores. “Estamos hablando de asistencia, no de investigación. Estamos hablando de pacientes que necesitan un diagnóstico y un tratamiento, con lo que todo este proceso se debe llevar a cabo dentro de los hospitales, no externalizándolo a otras instituciones“, ha aclarado.

José Javier Gómez durante su intervención en la Comisión de Sanidad del Senado.

Uno de los problemas que ha destacado el experto es que los biomarcadores no están en la cartera común de servicios, con alguna excepción como el caso concreto de la comunidad de Cantabria. Además, esto produce “un sistema de inequidad“.

“En determinadas comunidades autónomas y por iniciativas generalmente de los propios profesionales, se ponen en marcha estas determinaciones”, ha indicado Gómez. Sin embargo, en hospitales más alejados, los ciudadanos no tienen acceso a este diagnóstico. “Y si no hay acceso al diagnóstico, no hay acceso a nuevas terapias de nuevos tratamientos que ya están aprobados”, ha defendido.

Otro problema al que se ha referido Gómez es la necesidad de “cambiar las estructuras en cuanto a recursos humanos de los hospitales“. “Tenemos que cambiar la posibilidad de que las nuevas titulaciones de biomedicina, de biotecnología, se puedan incorporar a los hospitales a hacer labor asistencial, que no estén contratados con contratos de investigación, que generalmente son precarios”, ha declarado.

El coste de los biomarcadores

Respecto al coste de las tecnologías, José Javier Gómez ha explicado que, cuando hablamos de biomarcadores, muchas veces nos referimos únicamente al coste de la determinación. Sin embargo, “no estamos realizando un estudio serio de coste-beneficio con lo que ahorra el sistema de salud“. Y es que tiene un coste social que, a veces, no está evaluado.

Cuando vamos a reclamar que se incluya algo en la cartera de servicios, lo primero que nos preguntan es cuál es el coste de esta acción“, ha señalado. Sin embargo, Gómez menciona las consecuencias que conlleva: “La capacitación de los laboratorios, procesos de calidad, ISO, que nuestros hospitales entren en política y que podamos demostrar que tenemos capacidad para realizar estas determinaciones, pues de la determinación se deriva un tratamiento”.

Las compañías farmacéuticas, ahora mismo, se encuentran sufragando, en su mayor parte, el diagnóstico de los biomarcadores en España. Esto no tiene sentido y precisa una regulación”, ha instado.

La experiencia europea

Ramón García ha relatado lo que están haciendo en este sentido otros países de nuestro entorno, como Francia, Reino Unido y Alemania.

Ramón García durante su intervención en la Comisión de Sanidad del Senado.

“La experiencia francesa es, en mi opinión, la mejor de todas. Es muy centralista, pero muy práctica”, ha manifestado. “Han seleccionado los mejores hospitales del país, han hecho al menos uno por región administrativa y les han dado un presupuesto para poder evaluar estos biomarcadores, estas tecnologías. Cuando se demuestre su validez, las pueden ofertar a todo el territorio nacional”, ha subrayado García.

El objetivo, según el presidente de la SEHH, es lograr que los test moleculares sean accesibles a todos los pacientes independientemente de dónde vivan. Eso hace que se incorporen inmediatamente en la cartera de servicios y se vayan extendiendo a todos los hospitales.

Por otro lado, García considera el proyecto británico “muy ambicioso”, pero olvida la parte asistencial, poniendo el foco solo en investigación. “Han secuenciado 100.000 genomas, pero en Reino Unido hay entre 400.000 y 500.000 diagnósticos nuevos cada año, con lo que muchos pacientes se quedan sin acceder a este tipo de metodologías”, ha expuesto.

Además, los británicos han utilizado también una red de centros en la cual han creado una empresa pública que deriva del servicio nacional de salud (NHS) y la financiación la están haciendo a medias entre el sistema de investigación y el sistema asistencia. “Hoy por hoy, no es un sistema que se pueda seguir en nuestro país”, ha aseverado García.

Respecto a Alemania, este país comenzó con la iniciativa en 2013. Quisieron hacer un diagnóstico rápido de marcadores validados vinculados al diagnóstico y al tratamiento, pero esto lo hicieron dentro de ensayos clínicos y para determinados fármacos. “Nuevamente, se confunde la asistencia con la investigación, algo que debemos evitar”, ha apuntado García.

Contribuir a la sostenibilidad del sistema

Antonio Alarcó (PP)

Para el senador Antonio Alarcó (PP), la medicina personalizada de precisión es “de obligado cumplimiento”. “Los sanitarios solo hacemos medicina de la evidencia y la evidencia es la genómica. Si no lo hacemos, no estamos haciendo medicina de la evidencia”, ha expresado.

Así, Alarcó insiste en que es una “obligación política y científica” implantar la medicina personalizada en general, no solo para la oncología. Además, considera que el sistema sanitario no es sostenible si no se aplica la genómica. Sin embargo, ha afirmado que es algo que se tiene que hacer a nivel europeo: “Europa ha prometido que, para 2030, tendrá hecho el genoma completo”.

Avances en medicina de precisión

Desde el PSOE, defienden integrar la medicina de precisión y las terapias avanzadas en el tratamiento del cáncer de manera efectiva, “cambiando el modelo hacia uno más orientado a la ejecución de resultados”. Por ello, Esther Carmona, portavoz de Sanidad del PSOE en el Senado, ha señalado que su partido está convencido de que el Plan de abordaje de terapias avanzadas en el SNS y la reciente actualizada Estrategia de Cáncer son “los marcos ideales”.

Esther Carmona (PSOE)

Carmona puso en valor la actualización de la Estrategia nacional de Cáncer, “aprobada por unanimidad”, que está alineada con el Plan europeo. Entre otras cuestiones de interés, la estrategia apunta a la medicina de precisión como la “nueva manera de abordar el diagnóstico y el tratamiento del cáncer, no solo por los biomarcadores asociados a la decisión terapéutica, sino también por la posibilidad de estratificar mejor la enfermedad y el pronóstico, y para evaluar la respuesta al tratamiento”.

“El Gobierno está apostado por el acceso en términos de equidad a las nuevas terapias avanzadas”, ha asegurado la senadora socialista. “En nuestro país se está impulsando la innovación en políticas sociosanitarias, garantizando que los resultados lleguen a toda la población en condiciones de equidad, impulsando la investigación tanto en el ámbito público como en el privado con la vocación de situar a nuestro país en un escenario de vanguardia donde la salud actúe como un eje fundamental de desarrollo económico y social, sin olvidar a los pacientes“, ha añadido.


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