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GM Madrid | jueves, 07 de febrero de 2019 h |

La compañía Coca Cola ha explicado en un comunicado que las bebidas bajas en calorías representaron el 52 por ciento de las ventas de 2018, 14 puntos más que en 2016, y atribuye este incremento a la “reformulación” de algunas referencias y a que gran parte de los productos de su catálogo ya tienen un contenido bajo de azúcar.

Según los datos facilitados por Coca-Cola, su portafolio en España abarca actualmente 280 referencias -entre refrescos, aguas, zumos y bebidas vegetales y ecológicas-, de las cuáles 125 son “sin azúcar añadido”, “light” o “zero”, y se encuentran en el mercado disponibles en 20 formatos de envases distintos. Bajo la marca Coca-Cola, las variedades sin azúcar añadido suponen el 43 % de todas sus ventas en España.

Estos datos se enmarcan dentro del “compromiso de la compañía por ayudar al consumidor a reducir la ingesta de azúcar“, han destacado desde la firma.

Menos azúcar y calorías

La multinacional ha apuntado que, a lo largo de los últimos 18 años, Coca-Cola ha reducido “en un 47 por ciento el contenido de azúcar por litro del total de ventas de bebidas” en España, y desde 2010 ofrece “una alternativa sin azúcar añadido en cada una de sus marcas”.

Como ejemplo, ha citado la marca Fanta, que en los sabores limón y naranja ha reducido desde 2014 en un 67 y un 40 por ciento el contenido de azúcar añadido, respectivamente.

También ha aplicado la misma política en Sprite (-82 por ciento), Nestea (-43 por ciento), Aquarius (con una bajada entre el 30 y el 43 por ciento dependiendo del sabor) y Powerade (-35 por ciento).

Bajo el objetivo de convertirse en una empresa “total” de bebidas, la multinacional también ha ampliado su oferta con la incorporación de referencias vegetales (bajo la marca AdeS) y ecológicas (con la enseña Honest).

Los responsables de la compañía han incidido en el compromiso de fomentar el consumo de bebidas sin azúcar añadido “en cada campaña de comunicación” que lanza, así como de “promocionar el uso de envases más pequeños” y apostar “por una mayor información nutricional en el etiquetado”.