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J.P.R. Madrid | viernes, 27 de octubre de 2017 h |

Los hematólogos mantienen la esperanza de una revisión del último informe de posicionamiento terapéutico (IPT) sobre la utilización de los anticoagulantes orales de acción directa (ACOD). Durante el último Congreso de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y de la de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH) se han presentado nuevos datos de vida real sobre estos medicamentos, que confirman los resultados obtenidos en los ensayos clínicos.

“El IPT se queda corto y por supuesto habría que ampliar las indicaciones en las que se financian los anticoagulantes de acción directa”, señala en una entrevista Ramón Lecumberri, presidente del Comité Científico SETH. La sociedad científica ha insistido en que habría que ampliar los supuestos en fibrilación auricular y no excluir a los pacientes de nuevo diagnóstico. Otro problema surge con el tromboembolismo venoso, “en el que los ACOD han demostrado ser tan eficaces como los anticoagulantes clásicos y más seguros. En esta patología no se recoge ningún supuesto para su reembolso. Los estamos usando a cargo del paciente que se lo puede permitir”.

En este contexto las diferencias entre comunidades autónomas con respecto a su utilización se mantienen, lo que genera inequidades en el sistema. La única región que no impone visados hoy es Cantabria. “La utilización de ACOD se encuentra en valores de en torno al 30 por ciento. Quitando Cantabria que se encuentra en un 38-40 por ciento, el resto oscila entre el 19 y algo más del 20 por ciento. En Europa, hay variabilidad. Existen países que están por encima del 50 por ciento como Alemania y Austria, y otros por encima del 60 por ciento incluso la República Checa. La media europea estaría en torno al 50 por ciento”, explica el hematólogo.