CARMEN M. LÓPEZ Madrid | viernes, 24 de febrero de 2017 h |

Clarificar los límites de lo que es formación continuada “necesaria para la calidad de la atención de los profesionales”, y de lo que es información o promoción en relación con los diferentes productos sanitarios es el objetivo de las sociedades científicas (SS.CC.) y las formaciones políticas. Así quedó latente en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados al aprobar la PNL para que los médicos queden exentos de la tributación por asistencia a congresos científicos.

Todo apuntaba a que la iniciativa no saldría adelante, pero un giro de última hora dio salida a la propuesta de la formación naranja (18 votos a favor, 17 en contra y una abstención). La sorpresa vino de la mano de Nueva Canarias, partido que llegó a la Cámara Baja en coalición con el PSOE, la abstención corrió a cargo de Esquerra Republicana (ERC). Este cúmulo de imprevistos sacó la iniciativa adelante.

El resto de partidos, sin embargo, votaron en contra . Como explicó Miriam Alconchel, diputada del PSOE, esta iniciativa no soluciona el problema de la tributación. “Proponer una exención particular a los profesionales sanitarios no es la solución al problema”, aseguró. En lo coincidieron los grupos que defendieron el no fue en que las administraciones sanitarias son las que se tienen que hacer cargo de la formación continuada.

La solución para el Grupo Socialista es una PNL que registraron y que presentarán en próximas comisiones. El PSOE insta al Gobierno a reforzar la formación continuada mediante el incremento de los fondos que se transfieren a las comunidades autónomas, tanto con fondos presupuestarios propios como ampliando los fondos que se revierten provenientes de la industria en el marco de la Ley Garantías. Alconchel explicó que “no todos los gastos de formacion estarían exceptuados de la tributacion”, una idea que enlaza con el discurso de la Federación de Asociaciones Científico Médicas (Facme).

Cambiar el modelo

Por su parte, Joan Olóriz, diputado de ERC, ha señalado que además de abaratar los costes de los productos farmacéuticos, sería necesario “situar una partida en los Presupuestos Generales del Estado para la formación continuada”.

Para Podemos la solución pasa porque se organice a través de las instituciones y organizaciones sanitarias.

Como explica el presidente de Facme, Fernando Carballo, la buena noticia es que la iniciativa ha salido adelante. Ahora la pelota está en el tejado de Hacienda para que comience a regular esta situación.

Todo apunta que con la PNL del PSOE el tema seguirá dando que hablar. Sobre este asunto, Carballo explica que puede ser una buena manera de complementar la de propuesta de Ciudadanos.

Para Facme la posibilidad de que la transparentación de cantidades aportadas desde la industria para apoyar estas actividades facilitando la inscripción, transporte y alojamiento de los profesionales derivara en un uso de esta información a efectos de imputación fiscal de estos costes ha creado un clima de incertidumbre.

Como indica Carballo la propuesta de Ciudadanos viene a clarificar lo que sería aquella formación necesaria para sustentar la calidad de los centros asistenciales, de aquella otra que no tendría este carácter de utilidad. “Lógicamente, en aquella en que si existiera esta utilidad para el empleador cabría considerar la no aplicación de tributación para el profesional”.