J.V. Madrid | viernes, 18 de noviembre de 2016 h |

Las bacterias multirresistentes a los antibióticos se han convertido en la principal amenaza para la salud pública y en un desafío para los expertos en medicina y microbiología, que han defendido, entre sus soluciones, la vuelta al ‘tratamiento combinado’ y la recuperación de algunos antimicrobianos que habían dejado de usarse.

Ante la “amenaza mundial”, como la calificó la OMS, que supone la resistencia a los antibióticos, administración, hospitales, centros de salud y profesionales sanitarios están trabajando a pleno rendimiento para poner en marcha los sistemas de vigilancia para detectar las multirresistencias. Muestra de ello son las distintas iniciativas que se llevaron a cabo en distintos puntos del país para conmemorar el Día Mundial del Uso Prudente de los Antibióticos, con el objetivo común de concienciar a la población acerca de la resistencias s y promover actuaciones de mejorar entre el público general, el personal sanitario y las autoridades responsables para evitar la aparición y expansión de dicha resistencia.

Es el caso del encuentro organizado por el Departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina y Enfermería de la UPV/EHU y Osakidetza, donde el presidente de la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS), Ramón Cisterna alertó del aumento del consumo de antimicrobianos, su uso no sanitario en explotaciones agropecuarias para favorecer el engorde de los animales y la reducción en el ritmo de fabricación de nuevos antibióticos. A esto hay que añadir, además, que “en los últimos 30 años la aparición de nuevas moléculas se ha reducido de forma considerable. Se podría decir que se ha entrado en la fase cero de aparición de nuevos antimicrobianos, por lo que la posibilidad de hacer frente a las bacterias multirresistentes es más limitada”, explica Cisterna. El experto también aboga por la simplificación de las normas de aprobación por parte de las agencias reguladoras y la colaboración entre industria y administraciones sanitarias.

Pero los pacientes no se quedan atrás en sus obligaciones. “Deben seguir las recomendaciones del médico, no automedicarse, y concienciarse de que se trata de un problema que nos afecta a todos”, indica Cisterna.

Para la doctora Ruth Figueroa, del Servicio de Microbiología y Control de Infección del Hospital Universitario de Basurto, en Bilbao, la falta de nuevos antibióticos y de programas estrictos para su uso correcto ocasionará “graves problemas para el tratamiento de los pacientes, aumentando la morbimortalidad en el mundo”. Por este motivo, propone implementar programas de vigilancia epidemiológica y de optimización de antibióticos en atención primaria y hospitalización, potenciar la higiene de manos para evitar la diseminación de estos microorganismos, la inmunización periódica y estrategias para el uso adecuado de antimicrobianos en ganadería.

Protocolos

La Consejería de Sanidad de la Región de Murcia también está participando en el diseño de los protocolos nacionales para disminuir el consumo inadecuado de antibióticos y evitar el desarrollo de la resistencia.

Por ello, se ha puesto en marcha un grupo de trabajo, con la participación de los colegios profesionales de farmacéuticos, médicos, y otros profesionales para avanzar en una Estrategia Regional de Resistencia Antibiótica. Uno de los objetivos de estas reuniones consiste en el diseño y difusión de herramientas para promocionar buenas prácticas de uso de antibióticos. En concreto, la puesta en marcha del Sistema Nacional de las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) supone un gran avance por cuanto la aparición de brotes de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria es un problema creciente en la mayoría de los países, en relación con el aumento del uso de antimicrobianos.

En este sentido, el Servicio Murciano de Salud ha constituido un Comité multidisciplinar para actuar de manera coordinada dentro del sistema sanitario regional, a fin de desarrollar planes de control de estas infecciones en hospitales.

En esta misma línea, el Instituto de Salud Carlos III (Isciii) considera la RA una de sus prioridades, incluyendo entre sus actividades tanto la prestación de servicios científico técnicos de referencia dirigidos al Sistema Nacional de Salud como la investigación en este tema.

El Programa de Vigilancia de la Resistencia a Antibióticos del Centro Nacional de Microbiología (PVRA-CNM) es un programa financiado por el Isciii, cuyo objetivo es la detección precoz y la caracterización molecular de las bacterias portadoras de mecanismos de resistencia a antibióticos de especial impacto clínico. Una de las técnicas utilizadas es la secuenciación genómica masiva de bacterias resistentes; una herramienta de alto poder de análisis y de generación de información. En opinión de José Campos, del Laboratorio de Referencia e Investigación en RA del Centro Nacional de Microbiología esta técnica supone un poderoso instrumento para la caracterización de los clones de bacterias multirresistentes así como de sus mecanismos de resistencia y de sus bases genéticas.