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La Comisión Europea ha creado la primera “reserva estratégica de equipos médicos” para ayudar a los países de la UE a afrontar la pandemia del Covid-19. La denominada iniciativa ‘rescEU‘ incluirá respiradores, mascarillas reutilizables, vacunas y otras terapias y suministros de laboratorio. No es la única vía con la que Bruselas impulsa la garantía de suministro de material. También se están fomentando la fabricación, la importanión y los métodos alternativos de elaboración.

La creación de esta reserva estratégica forma parte del Mecanismo de Protección Civil de la UE, del que forman parte todos los Estados miembro. Con ‘rescEU’, ha dicho la presidenta de la Comisión Europea, se pone en práctica la solidaridad de la UE. “Ayudarse unos a otros es la única manera de avanzar”, ha asegurado Ursula Von der Leyen.

Los suministros se utilizarán, según el comisario de Gestión de Crisis, Janez Lenarsi, “para apoyar a los Estados miembro que se enfrentan a la escasez de equipos necesarios para tratar a los pacientes infectados, proteger a los trabajadores sanitarios y ayudar a frenar la propagación del virus”.

Cómo funciona ‘rescEU’

Las existencias de ‘rescEU’ serán almacenadas por uno o varios Estados miembro, que se responsabilizarán, además, de adquirir los equipos. La Comisión financiará el 90 por ciento de las existencias. El Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias gestionará su distribución para garantizar que vayan a donde más se necesita.

La iniciativa ‘rescEU’ nace con un presupuesto inicial de 50 millones de euros, de los cuales 40 millones están sujetos a la aprobación de las autoridades presupuestarias. Entró en vigor el 20 de marzo. Desde entonces, los estados que deseen acoger las existencias de equipos de protección puede solicitar una subvención directa de la Comisión Europea. Este fondo cubre el 90 por ciento de los costes de la reserva, mientras que el 10 por ciento restante corre a cargo del Estado miembro.

Además, gracias a las compras centralizadas, los Estados miembro están adquiriendo nuevos equipos de protección personal, respiradores y otros artículos necesarios para hacer frente coronavirus. “Este enfoque coordinado otorga a los Estados miembro una posición firme a la hora de negociar con la industria”, asegura la Comisión en un comunicado.

Impulsando “formas alternativas” de producción

El impulso de ‘rescEU’ para asegurar que los Estados miembro tienen a su disposición el material que necesitan no ha venido solo. La Comisión también trabaja en otra vía con la industria y los Estados miembro para maximizar la disponibilidad de mascarillas, guantes, batas y otros suministros.

Estos esfuerzos incluyen “el aumento de la producción” por parte de los fabricantes existentes, la facilitación de las importaciones y la activación de “formas alternativas” de producción. Para ello, se han puesto a disposición una serie de normas europeas de estandarización para la fabricación de dispositivos y equipos.

Por lo general, estas normas están sometidas a derechos de propiedad intelectual, que corresponden a las organizaciones que las desarrollan. En este caso, no obstante, el acceso será libre.

El Comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, ha declarado que esta iniciativa es una respuesta al “ejemplo positivo” que están dado varios fabricantes de textiles. Según Bruselas, “ayudará tanto a las empresas de la UE como a las de terceros países” a iniciar rápidamente la producción y comercialización de productos con mayor facilidad, “garantizando al mismo tiempo un alto grado de seguridad“.

Las normas están disponibles para su descarga gratuita desde los sitios web de los miembros nacionales del Comité Europeo de Normalización.


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