| miércoles, 29 de marzo de 2017 h |

Miguel Ángel Calleja, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) ha defendido un cambio de modelo asistencial en el que, “el objetivo debería ser una organización dirigida a cubrir las necesidades de todos los integrantes del proceso: profesionales sanitarios y pacientes. Se tiene que pasar de una organización por procesos internos de Farmacia a una organización por Unidades Clínicas”. Estas declaraciones han sido pronunciadas durante el acto de presentación del documento ‘12 experiencias para transformar la Farmacia Hospitalaria’, patrocinada por Allergan en el que se ejemplifica el proceso de innovación llevado a cabo por la profesión. Un proceso que, según Calleja, “no ha sido disruptivo sino que ha sido aditivo, y por tanto los grandes saltos profesionales se han producido y se han sustentado en la demostración continua del valor añadido, entre otros a: pacientes y ciudadanos, profesionales sanitarios y al Sistema Nacional de Salud en su conjunto”.

María Antonia Mangues Bafalluy, coordinadora de los capítulos sobre atención farmacéutica en pacientes crónicos ha destacado iniciativas innovadoras en este sentido como las desarrolladas en Cataluña y Galicia. “La primera pone el foco en la prescripción centrada en la persona y la segunda en la atención farmacéutica integral y la continuidad asistencial. El Comité Científico eligió estos temas porque el abordaje de la cronicidad sigue desafiando nuestro sistema de salud y el FH tiene mucho que aportar. Así lo muestran estos casos los que el farmacéutico especialista contribuye decisivamente a la optimización farmacoterapéutica formando parte de equipos multidisciplinares y contribuyendo a generar mejores resultados clínicos y económicos. Sus apuntes resultan muy inspiradores”.

Para Guadalupe Piñeiro, “con este modelo de continuidad farmacéutica integral, lo más novedoso, es la obtención de eficiencia farmacéutica en resultados clínicos y económicos al conseguir un flujo de seguimiento continuo de los pacientes entre todos los niveles asistenciales: especializada (hospital)-primaria (domicilio/ centros sociosanitarios)”.

Teresa Bermejo, por su parte, coordinó los contenidos relativos a la aportación de la innovación tecnológica en la mejora de la seguridad y eficiencia de procesos clave del uso de medicamentos, incluyendo cuatro experiencias. Las dos primeras hacen referencia a la robotización en el área de la quimioterapia. “Son pioneras y señalan que dicha tecnología es ya una aportación relevante en este área. En cuanto a las dos relativas a los sistemas de soporte a la decisión clínica en la validación, ponen en valor las ventajas de disponer en tiempo real de información de datos clínicos y de resultados de laboratorio que permitan al farmacéutico detectar y/o prevenir problemas relacionados con el tratamiento farmacológico prescrito. Ambos temas fueron considerados por el Comité Científico muy novedosos y pensamos que pueden ayudar a otros Servicios de Farmacia en un futuro próximo”.