C.M.L. Madrid | viernes, 05 de mayo de 2017 h |

En una semana donde la palabra presupuesto es la llave de todos los debates, la Comunidad de Madrid afrontaba el suyo particular.

La Asamblea Madrileña acogió el pleno para analizar el Dictamen de la Comisión de Presupuestos, Economía, Empleo y Hacienda sobre los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid para el año 2017.

El presupuesto sanitario de la Comunidad de Madrid asciende a 7.632 millones de euros. Así lo defendió el diputado popular Álvaro Ballarín en la Asamblea autonómica tras los reproches de la oposición de la partida sanitaria.

Valoró positivamente esta dotación, ya que “el total del presupuesto de gasto no pasa de 18,500 millones”, lo que, a su juicio, está lejos del tope presupuestario alcanzado en 2009 cuando la Comunidad tuvo unas cuentas públicas que ascendieron a 19.000 euros.

Ballarín incidió en que “es el presupuesto más alto de la historia”, y recordó la trayectoria ascendente del presupuesto madrileño frente al de Cataluña o Andalucía.

Un discurso que no convenció a la oposición. PSOE y Podemos coincidieron en la insuficiencia del presupuesto, y en el desajuste con “la realidad”.

La diputada de Podemos, Mónica García, tildó el presupuesto como el “tercer capítulo de la trilogía de novela negra” de la sanidad. A su juicio, son unos presupuestos innecesarios para la Comunidad de Madrid, consecuencia de “un problema matemático”.

En esta línea, el portavoz sanitario del Grupo Socialista, José Manuel Freire, denunció que son “inferiores al gasto real del año pasado”. En total, 464 millones menos de gasto real que en 2016”.

Freire también tuvo para Ciudadanos, al asegurar su decepción por el apoyo de la formación naranja a los PGE.

Por su parte, el diputado de C’s, Enrique Veloso, defendió el acuerdo con el Gobierno. Un acuerdo que pasa por unas exigencias en materia sanitaria de 160 millones de euros. De esta manera, tiene claro que se podrá mejorar la atención primaria, reducir las listas de espera, potenciar la atención sanitaria, reforzar la sanidad mental, reforzar las infraestructuras de hospitales y actualizar los equipamientos tecnológicos.